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La ablación, un problema global

El caso de la africana residente en Baralla acusada por la mutilación genital de su hija en Mali pone sobre la mesa esta discriminación extrema y los retos que comporta, también en España

El caso de la mujer maliense residente en Baralla acusada por la mutilación genital femenina (MGF) de su hija —efectuada en Mali supuestamente a las pocas semanas de nacer, y detectada por un pediatra en O Corgo el año pasado, cuando la niña tenía ocho años— no es el primero en España, y probablemente no será el último. Mali es uno de los países africanos que más sufre esta lacra, con un 89% de mujeres afectadas según los datos obtenidos por Unicef en 2016. En España viven actualmente cerca de 18.000 migrantes procedentes de este país africano, y muchas de ellas traen consigo esta discriminación extrema que afecta a cerca de 200.000 mujeres en todo el mundo. Una ecuación compleja que pone en juego los derechos humanos.

Mapa ablación1. ¿Qué es la mutilación genital femenina?

La Organización Mundial de la Salud define la mutilación genital femenina (MGF) como "la resección parcial o total de los genitales externos femeninos y otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos". Se realiza casi siempre en niñas entre la infancia y la adolescencia. Esta práctica es conocida popularmente como ablación, aunque Unicef prefiere descartar este término, pues es el mismo que utilizan las personas que legitiman esta práctica.

2. ¿Dónde se practica?

La mutilación genital femenina se practica en cerca de 30 países de África, Oriente Próximo y Asia. En muchos países, aunque la ley la prohíbe, su arraigo social hace que se siga practicando (como en Nigeria, Gambia o Senegal). En Mali, sin embargo, ni siquiera está criminalizada, al igual que en Chad, Liberia, Sierra Leona, Somalia y Sudán. Según un estudio reciente de la Universidad Autónoma de Barcelona, en España hay 18.000 menores con riesgo de ser sometidas a la ablación, hijas de migrantes. En la legislación española es un delito castigado con entre 6 y 12 años de cárcel para quien la practique en España.

3. ¿Cuál es su razón de ser?

El territorio donde se practica es tan grande y diverso como sus razones de ser, todas ellas están arraigadas en la profunda desigualdad de género. En algunos casos se considera un rito de madurez; en otros, una forma de controlar la sexualidad de la mujer. Existen comunidades que la practican porque creen que garantiza el desarrollo adecuado de la niña, su matrimonio en el futuro o el honor de su familia, hasta el punto de que si no se someten a ella son repudiadas. También existen causas religiosas, aunque ningún texto prescribe esta práctica.

4. ¿Quién la lleva a cabo?

En muchos países, las mujeres son sometidas a esta mutilación a manos de un médico, pero en su gran mayoría son las madres o abuelas quienes la practican. En el caso, según su defensa, de la mujer maliense residente en Baralla, fue su suegra quien promovió la mutilación.

5. ¿Qué consecuencias tiene para las mujeres?

La MGF causa graves complicaciones médicas: dolor extremo, hemorragias, infecciones, complicaciones durante el parto e incluso la muerte. También produce trastornos psicológicos y elimina la capacidad de sentir placer. En muchos países está asociada con el abandono escolar femenino y el matrimonio precoz.

6. ¿Cuántos casos se han detectado en España?

Se han dado varios casos. Esta misma semana la Audiencia Nacional absolvió a una mujer de Gambia por no haber impedido la mutilación genital de su hija en su país de origen, al considerar que en el momento de realizarla no estaba tipificada como delito y que la propia madre habría sido víctima de una sociedad que no le otorga capacidad de decisión al respecto. Al fin y al cabo se cuestiona el hecho de que, si la mujer no puede negarse a esta práctica en su país de origen, sea juzgada por ello en su país de acogida, lo que la convierte de nuevo en víctima.

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