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Toda una aldea solidarizada con Daniel y Mari

Desde acompañarlos al hospital hasta ofrecerles caso, los vecinos de Cima de Vila, en Friol, se vuelcan con el matrimonio cuya vivienda quedó calcinada

Varios vecinos de Cima de Vila, en Friol, se reunieron este lunes frente a la Casa do Conserxe, para muchos la mejor de la parroquia, y que tantos otros recuerdan por haberse sentado en sus sillas para recibir las lecciones de los maestros que en ella impartían clase.

Todos parecían debatirse entre el alivio, producido por imaginar una tragedia mayor, y el duelo de ver como esa casa emblemática del barrio resultaba completamente calcinada. Compartían, en cierto modo, el sentimiento de dolor de sus propietarios.

Mari y Daniel no tienen hijos, pero sí una red de apoyo que este lunes se dejó sentir ante el drama que vivieron. Juan, el taxista que les acompaña a todas partes, también fue con ellos hasta el Hula, y comentaba que, "aunque es una desgracia, el hecho de que salvasen su vida también es un milagro, y son conscientes de ello".

"Es una desgracia, pero el hecho de que salvasen su vida también es un milagro, y son conscientes de ello"

IMPLICACIÓN. La labor de los vecinos no solamente fue elogiable para rescatar al matrimonio, sino por la solidaridad mostrada a lo largo del día de este lunes. Tras el incendio, un vecino de la misma aldea les ofreció su casa para pasar el tiempo que fuese necesario mientras durasen las obras de rehabilitación de la casa, aunque finalmente decidieron alquilar un piso en Friol, donde ya se encuentran alojados, gracias a la intervención del Concello de Friol.

Una pareja de la Guardia Civil de patrulla en la zona avistó el incendio y rescató al matrimonio con ayuda de varios vecinos de la aldea

Todos los vecinos se pregunta ban ayer cómo podrían ayudar o qué podrían hacer. Josefa, que dio la voz de alarma, todavía seguía agradecida y emocionada de no tener que lamentar un mal mayor, y no salía de su asombro ante la casualidad de estar despierta a esa hora y poder alertar a la central del 112 Galicia. Otros se apenaban, visiblemente empáticos ante el drama de perder el hogar propio tras toda una vida de trabajo, también de vecindad.

Mari y Daniel son vecinos de siempre de la aldea de Cima de Vila, aunque él fue militar en Ferrol durante muchos años, y es allí donde tienen al único familiar cercano, un sobrino. Además del taxista que siempre les acompaña, también disponían de un servicio de ayuda en el hogar. Tanto el jardín como las edificaciones aledañas estaban en perfecto estado, visiblemente cuidadas, al igual que una casa que tenían perfectamente preparada para su edad y que ayer perdieron.

La casa calcinada en Friol. VICTORIA RODRÍGUEZ

El matrimonio se salvó del fuego que calcinó su casa
Dos octogenarios lograron salvarse en la madrugada de ayer de las llamas que calcinaron su casa en Cima de Vila, en la parroquia friolesa de Narla, y a primera hora de la tarde ya recibían el alta hospitalaria en el Hula, donde ingresaron con un cuadro de intoxicación por humo.

Varios factores confluyeron a las 1.30 horas de la madrugada de ayer para que la tragedia no fuese mayor. Por un lado, fue una pareja de la Guardia Civil de Friol la que, de patrulla cerca de la zona, divisó un resplandor a lo lejos que les llevó a detectar el incendio. Por otro, y casi de manera simultánea, una vecina avistó el fuego desde la ventana de su casa, y dio la alerta al 112.

La colaboración entre los habitantes de las casas próximas y la Guardia Civil logró el rescate de estos vecinos de la terraza del segundo piso de la casa, antes de la llegada del resto del operativo movilizado, compuesto por profesionales de Urgencias Sanitarias de Galicia-061, bomberos del parque comarcal de Vilalba y miembros de Protección Civil de Friol.

El matrimonio, compuesto por Mari, de 80 años, y Daniel, de 87, vio en la terraza el sitio más seguro para resguardarse de las llamas, y ante la imposibilidad del varón, con movilidad reducida, de escapar del fuego por las escaleras de la vivienda que compartían.

Para abrir la verja de acceso a la casa fue necesario que un vecino la rompiese con su tractor. Los guardias civiles, por su parte, bajaron al matrimonio sirviéndose de la ayuda de una escalera. Varios vecinos les esperaron con mantas y ropa antes de que la ambulancia del 061 los llevase al Hula con síntomas de intoxicación por humo.

ORIGEN. El origen de este trágico incendio se está investigando, aunque desde el operativo de rescate descartaron que estuviese en la chimenea o que se debiese a una fuga de gas. Al parecer, fue la mujer la que detectó el humo tras despertarse, y llevó a su marido a la terraza en un gesto que salvó la vida a ambos.

La mujer se despertó por la noche y, tras detectar el humo, se refugió con su marido en la terraza de la primera planta de la casa

El 112 recibió la alerta a las 1.30 horas cuando, según indica la vecina que efectuó la llamada, la casa ya se veía en llamas. Al tener toda su estructura interior de madera, el fuego se propagó con rapidez, por lo que fue fundamental la rápida intervención de la Guardia Civil y de los vecinos.

El parque comarcal de bomberos de Vilalba recibió el aviso inmediatamente, y movilizó a los servicios de guardia, compuestos por cuatro bomberos y dos camiones. Sin embargo, el tiempo de llegada desde Vilalba a Cima de Vila es de 40 minutos. Al llegar, la estructura de la cubierta de la casa ya había colapsado, y los bomberos intervinieron para que el fuego no afectase a las edificaciones aledañas, con la ayuda de los miembros de Protección Civil.

Este tiempo de demora hizo que el alcalde de la localidad, José Ángel Santos, criticase que ante una emergencia de este tipo "se notase que non está activado o GES de Guitiriz, que tardaría a metade de tempo en chegar ao lugar", comentó.

Las labores de extinción del incendio finalizaron a las 8.30 horas de la mañana, pero a las 12 horas este periódico informaba a los servicios de emergencia de que las llamas se habían reavivado, y fue necesaria la intervención del camión cisterna municipal para apagar de nuevo el fuego y enfriar el inmueble.

Durante el incendio, el perro que hacía compañía a este matrimonio perdió la vida. En edificaciones aledañas, la pareja también tiene gallinas, conejos y otros dos perros, que no sufrieron ningún daño. Tampoco las casas colindantes se vieron afectadas. El matrimonio tenía asegurada la vivienda, que quedó calcinada.

Toda una aldea solidarizada con Daniel y Mari
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