Una tarde refrescante de Esbatuxada

Participantes en la Esbatuxada. ANA SOMOZA

Decenas de embarcaciones tomaron el caudal del Miño en Rábade para participar en el divertido concurso

El río Miño a su paso por Rábade tuvo una cita este martes con sus vecinos, que celebraron el penúltimo día de sus fiestas. El clima apetecible tentaba con darse un baño en sus aguas, pero esa no era la idea, sino la de cruzarlo con las divertidas e imaginativas embarcaciones de fabricación propia.

Un globo aeroestático, cisnes, una simulación de bañera, un barco pirata o bien, barquichuelas hechas a partir de paneles de madera y varias garrafas de plástico agarradas con unas bridas eran algunas de las canoas que se aventuraron a la odisea. "Lo que importa es que flote y que nos pueda llevar", comentaba una de las participantes.

El alcalde del pueblo, Francisco Montes, que junto a sus colegas también se unieron a la competición. simularon una lancha con cargamento de drogas. Para poder ver este concurso tan refrescante, las personas esperaban por la vereda del río e incluso en la meta, situada en el puente romano.

GALARDONES. "Para los premios no influye que llegues el primero sino la originalidad, la creatividad y la puesta en escena de las embarcaciones", decía Silvia Vázquez, técnica en Animación. Había dos categorías, infantil y adultos. El primer premio del grupo de los más pequeños se llevaron 100 euros y el segundo, 50. Para los mayores, el primero 300 y el segundo 200 euros.

Ganaran o no, disfrutar de una buena tarde era lo primordial porque como decía uno de los vecinos, "hemos venido a pasarlo bien, venir al río y comer con la familia".