El parricida de Guntín ingresa en prisión tras negarse a declarar al no verse capacitado

Carlos Vázquez Varela se acogió a su derecho a no declarar, por su estado mental de riesgo ► El acusado cuenta con el apoyo de su familia, según subrayan las abogadas de la defensa
Carlos Vázquez, tras pasar a disposición judicial. XESÚS PONTE
photo_camera Carlos Vázquez, tras pasar a disposición judicial. XESÚS PONTE

El juzgado de Instrucción número 3 de Lugo, que este domingo se encontraba de guardia, decretó el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza, de Carlos Vázquez Varela, acusado de haber matado a su padre con una escopeta de caza este viernes en la aldea de Martín, en el municipio de Guntín.

La comparecencia ante la jueza del acusado no sirvió para arrojar más luz sobre un caso que mantiene consternada a toda la comarca, ya que se trata de una familia "muy conocida y unida", según declararon muchos de sus allegados nada más tener constancia de los hechos.

Aconsejado por su defensa, ejercida por las abogadas María José García Arias y Dolores Fontal Caldeiro, el presunto parricida no declaró ante la jueza al encontrarse "en un estado mental de riesgo", según desveló una de las letradas.

Al parecer, el acusado tampoco hizo hasta ahora ningún tipo de declaración ante la Guardia Civil, que fue la encargada de proceder a su detención después de que el viernes una persona diese la voz de alarma sobre lo que había ocurrido en la finca familiar.

Continúa así sin saberse que fue lo que pasó para que Carlos Vázquez disparase a su padre, Pepe, con una escopeta de caza cargada con postas cuando aproximadamente eran las 14.30 horas del pasado viernes, porque, al parecer y según dejó intuir ayer la defensa, tampoco hubo testigos directos que presenciaran los hechos.

Pero aunque de momento no ha transcendido ningún detalle sobre lo acontecido, María José García se refirió este domingo a la excepcionalidad del caso, ya que el acusado "no responde al perfil de persona que esperas encontrarte en un suceso de este tipo. Al menos yo no me lo he encontrado nunca en 30 años de ejercicio", explicó.

Otro de los aspectos que destacó la letrada es que el acusado está recibiendo el total apoyo de todo su entorno, sin excepción alguna: "Es una familia muy cohesionada y están apoyándolo totalmente, lo cual resulta muy importante para él", señaló.

Autoprotección debido a su estado psiquiátrico

Una vez que finalizó su comparecencia en el juzgado de Instrucción número 3, el detenido fue trasladado en un furgón de la Guardia Civil para su ingreso en prisión. Allí, se le pondrán medidas especiales de autoprotección, debido a su estado psiquiátrico. La defensa también anunció que en los próximos días tramitará nuevas diligencias testificales y periciales.

Los hechos: una tragedia en el seno de una famlia "moi unida"

Los motivos que llevaron a Carlos Vázquez a disparar a su padre, Pepe, con una escopeta de caza en la tarde del pasado viernes es algo que, de momento, solo él sabe. Sobre lo que no dudan los investigadores es que el detenido fue el autor del disparo que acabó con la vida de su progenitor y, la otra certeza, es que lo sucedido es una tragedia en el seno de una familia considerada por todo su entorno como "moi unida e exemplar".

Quienes trataban a padre e hijo solo tienen palabras de elogio para ambos, por lo que lo sucedido en esa fatídica tarde de viernes resulta para todo el mundo todavía más incomprensible.

Pepe Vázquez, la víctima, era aficionado a la caza, actividad que practicó durante mucho tiempo, hasta que una lesión lo mermó físicamente y le obligó a dejarla. Las cuatro escopetas que requisó la Guardia Civil de la vivienda familiar el día de los hechos, supuestamente, eran de él, aunque una vez que dejó de cazar se las habría cedido al hijo.

Este se encontraba últimamente a tratamiento psiquiátrico y se estaba medicando, aunque no se sabe si esto pudo haber influido en su reacción. Otra de las certezas es que en la casa familiar residían tres generaciones de la misma familia: los padres del detenido, este y su mujer y los dos hijos de ambos, que, al parecer, no estaban en la vivienda cuando sucedieron los hechos.