La Casa do Grande de Friol reabre de la mano de una familia de Uruguay

La inauguración será este viernes a las 19.30, con comida y pinchos gratis para los asistentes
Victoria Sapelli, Federico Azambuja, Serafín Núñez y Juan Núñez, delante de la Casa do Grande. SEBAS SENANDE
photo_camera Victoria Sapelli, Federico Azambuja, Serafín Núñez y Juan Núñez, delante de la Casa do Grande. SEBAS SENANDE

La localidad de Friol está de celebración. Al rumor de las aguas del río Narla se volverá a sumar el bullicio de la Casa do Grande, uno de los establecimientos más emblemáticos del municipio, que abrirá sus puertas de nuevo este viernes a las 19.30 horas con pinchos gratis para los asistentes.

Dentro, Serafín Núñez, Federico Azambuja, Victoria Sapelli y Juan Núñez le dan los últimos retoques a la barra, revisan listas largas de productos y ultiman los detalles aquí y allá. Para ellos, la celebración es doble, si cabe. Después de varios años trabajando en hostelería en distintos lugares de España, esta familia uruguaya decidió reunirse para impulsar juntos su propio negocio.

"Nos encantó Friol, nos conquistó este lugar", comenta Serafín Núñez. Y por eso, este viernes, abrirán las puertas del negocio con el mismo cariño con el que ellos mismos sintieron abiertas las puertas de la localidad. "Queremos que venga todo el mundo, la gente que tan bien nos trató, y disfruten de bebidas y pinchos, que ofreceremos de manera gratuita", comenta Serafín.

Él fue el primero en emigrar a España, el tío de Victoria, que todavía se está acostumbrando al frío en Galicia después de vivir varios años en Málaga, y de Federico, que vino de Cataluña. Juan, el hijo de Serafín, también está en el barco. Desde el primer momento contaron con el apoyo de los propietarios de la Casa do Grande. De hecho, el mismo Ángel Lema, consciente de su estado de salud, le dijo a Serafín cuánto le gustaría ver todo en funcionamiento antes de morir. "No pudo ser, por pocos días", dice, emocionado, mientras enseña el particular homenaje que le quiso brindar en la madera de la barra, donde puede leerse "La barra de Lema". "Fue una persona maravillosa con nosotros", añade.

De hecho, la Casa do Grande recuperó su antiguo esplendor con la reforma y los intensos cuidados que esta familia le lleva dando desde el mes de octubre. Serafín recorre las estancias para comprobar los cambios. "Todo a la vista", tiene por lema, mientras abre la puerta de los comedores de diario o del gran salón para acoger banquetes y celebraciones, con esa cristalera sobre la piedra de una casa que conserva los rasgos más característicos de la arquitectura de la zona.

La parrilla será el punto fuerte de este lugar, lo que la familia sabe que puede ofrecer mejor que nadie, con esa gran tradición en la preparación de las carnes que les da la gastronomía uruguaya. Una gastronomía que también tendrá su lugar en la carta, con platos de pasta y pizza provenientes de la huella italiana de la emigración en este país al otro lado del Atlántico, pero tan cercano al nuestro, o postres especiales que conjugan la fruta y el merengue, como el chajá. "Es una cocina muy parecida a la gallega, con muchos puntos en común", comenta Serafín. Este viernes será una ocasión para probar, y luego, repetir.

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