"A mi abuela le hubiese encantado poder hablar de su hermano Rafael"

Isabel de la Cruz, sobrina nieta de Pardo Vales, asesinado por los nazis en el campo de Gusen en 1942, se muestra "agradecida" por el homenaje que se rendirá en O Corgo a su familiar
Isabel de la Cruz, en un acto que tuvo lugar en Lugo en 2019 en recuerdo a las víctimas del nazismo. AEP
photo_camera Isabel de la Cruz, en un acto que tuvo lugar en Lugo en 2019 en recuerdo a las víctimas del nazismo. AEP

Isabel de la Cruz, sobrina nieta de Rafael Pardo Vales, un hombre que falleció el 7 de enero de 1942 en el campo de concentración nazi de Gusen, se mostraba el martes "muy agradecida" al Concello de O Corgo por el homenaje que se rendirá a su familiar en Laxosa. Para la mujer, "este tipo de homenajes a las víctimas del nazismo son necesarios", aunque "llegan tarde". Recuerda en este sentido que a su abuela, "le hubiese gustado asistir a estos reconocimientos y poder hablar de la historia de su hermano Rafael", algo que en su propia casa era, hasta no hace demasiado tiempo, un tema tabú.

Isabel de la Cruz señala que aquel golpe había sido muy duro para una familia de seis hermanos en la que todos eran mujeres y él el único chico y, además, el más pequeño. "Por edades, mi abuela era la más cercana a él y por eso tenían una relación más especial entre ellos", narra.

"Además con Franco no se podían hablar de estas cosas y en mi casa se tapó todo durante muchos años", explica Isabel, que reconoce que ella mismo no sabía nada de lo sucedido "hasta que tenía unos doce años". "Ahora sé que si mi padre se llama Rafael es en recuerdo a este familiar asesinado en Gusen y que, por ejemplo, a la familia no se le notificó su muerte hasta 1946, cuatro años después de su fallecimiento, cuando mi bisabuelo escribió una carta al Comité Internacional de la Cruz Roja en Ginebra para saber si su hijo estaba vivo o muerto".

Isabel de la Cruz también explica que hasta hace poco no sabía de la existencia de la foto de una mujer que Rafael había enviado a su abuela en una de sus cartas, "al parecer era su supuesta novia, pero nunca pudimos saber nada más de aquella historia, porque él ya había sido apresado".

Sobre la relación de la familia con el municipio de O Corgo, Isabel destaca que "soy bisnieta, nieta e hija de ferroviarios. La familia llegó a Laxosa para trabajar en la estación, pero desconozco si Rafael nació allí. Lo que sé es que allí pasó su niñez y juventud, antes de marcharse a Barcelona a donde llegó para hacerse guardia de asalto en el bando republicano".

Una fecha que aún está por decidir

El pleno de O Corgo aprobó el martes por unanimidad la propuesta del BNG para rendir un homenaje a Rafael Pardo Vales. En su recuerdo se instalará una placa en el barrio de la Estación en una fecha que todavía está por decidir.

La de Rafael Pardo Vales es una historia semejante a la de más de una veintena de lucenses que también fueron víctimas del nazismo. En este caso, Rafael Pardo partió junto a su sobrino, José Sánchez Pardo, a Barcelona para hacerse guardia de asalto en el bando republicano. Ambos cayeron en manos de los nazis en 1941, cuando huyeron a Francia escapando del régimen franquista. A ambos los trasladaron al campo de Mauthausen, y tres meses después, llevaron a Rafael al campo de Gusen, dependiente del anterior. Allí falleció en 1942, "cuando tenía 30 o 31 años", recuerda su familiar.

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