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José Valle Armesto

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Valle Armesto, el inventor de El Explorador Español 

El abrelatas del fonsagradino ha sido elegido como icono del diseño histórico de España 

110 lucenses singulares

 

Cuando en el año 2010 se publica El diseño industrial en España, sus autores deciden que en su portada figure la imagen del abrelatas de El Explorador Español.

Este sencillo utensilio sale del caletre de José Valle Armesto, un hombre nacido en las tierras fonsagradinas o buronesas de Vilaseca, que hoy forman parte del ayuntamiento de Negueira de Muñiz, y que se instala en Gijón, después de servir al Rey, para emprender allí una original actividad industrial, que incluye la fabricación de este aparato que va a estar presente en la vida cotidiana de todos los españoles durante el siglo XX e incluso en la actualidad, pues sus ventajas siguen siendo superiores a otros diseños posteriores.

El aparato está pensado para cuatro funciones principales. Abrir la lata mediante una cuchilla puntiaguda que avanza sobre las tapas a medida que se realice con ella fuerza arriba y abajo una vez anclada al envase, perforar ese mismo recipiente hermético para extraer su líquido, apretar o aflojar cabezas de tornillos de una ranura y destapar las chapas de corona delas botellas que utilizan este sistema para cerrarlas.

Todo se reduce a tres piezas metálicas hábilmente dispuestas para que tanto el explorador, como cualquier vecino en su casa, disponga de un instrumento sencillo, manejable, pequeño y transportable con el que enfrentarse a esos tres trabajo. En la parte más ancha se le añade la imagen de un excursionista —que en teoría, es el principal beneficiario del invento, y en la parte superior, incrustadas en una rueda de un engranaje mecánico, aparecen las tres  iniciales del nombre de su creador, JVA.

Tuvo que ser emocionante para Valle Armesto comprobar durante los 54 años que sobrevive a su invento cómo es que no decaen las ventas de su diseño, que aunque en menor medida, sigue hoy vigente en hogares y negocios.

Después de cumplir sus compromisos militares con la patria —servir al Rey en terminología del momento—, se dedica un tiempo a trabajar como viajante, pero probablemente ya con la idea del utensilio en la cabeza. En el año 1905, decide dejar los caminos de España y echar raíces en un lugar donde llevar a cabo su idea. Gijón es un lugar adecuado para aventuras industriales, de modo que el invento será asturgalaico, por aquello de ser primoshermanos.
Valle Armesto cuenta con un socio capitalista llamado Gutiérrez que falleció a los pocos años de iniciar su actividad. La fábrica se instala en la zona de Los Campos, para trasladarse luego a la calle de Cifuentes, que será sucesivamente Calvo Sotelo, y en la actualidad, Manuel Llaneza.

Allí trabaja una plantilla mayoritariamente femenina, con abundancia de gentes llegadas de Negueira, Burón o A Fonsagrada, que esperan ser bien recibido en el negocio de su paisano. A Valle Armesto le gusta compartir con ellos la jornada, por encima de permanecer en las oficinas ocupado en asuntos burocráticos o comerciales.

Sus familiares recuerdan que acude a diario a la factoría, a donde va andando hasta que las fuerzas le fallan y entonces se hace conducir por un taxista. Otro de los rasgos de su carácter es acercarse a todos aquellos que imagina hijos de Galicia, con el fi n de echar unas parrafadas en gallego, como por ejemplo, con los afiladores, que muy probablemente serían orensanos.
 

Durante años, las pasiones de José Valle son la caza y la pesca. Y quién sabe si ese afán por recorrer los montes y los ríos tras las piezas deseadas fue la chispa de la que surge el abrelatas. Evidentemente, el explorador español más común es el cazador o el pescador, y quien más puede beneficiarse del aparato es un hombre que pasa toda la jornada en el monte. También es socio del Real Club Astur de Regatas.

José dispone de un coto de caza en Vilaseca que frecuenta, pero no es el único lugar al que acude. El 24 de octubre de 1927 ha de vérselas con la justicia por un supuesto delito de falsificación que probablemente acaba en nada. Pero lo curioso y sorprendente es que el Boletín Oficial de Zamora de esa fecha publica una requisitoria de Vicente Marín Garrido, Juez de Benavente, por la que «se cita, llama y emplaza al procesado José Valle Armesto, fabricante de llaves de alambre para latas de conservas y precintos de todos los sistemas para cajas, paquetes y sacos, domiciliado en Gijón, calle Cifuentes, número cuarenta y cinco, y cuyo actual paradero se ignora».

Hasta ahí el lenguaje es el propio de toda requisitoria, pero a continuación añade: «suponiéndose que se halle cazando en la provincia de Burgos». El juez lo cita para que dentro del término de diez días comparezca, «al objeto de ser reducido a prisión en la causa que contra el mismo instruyo por el delito de falsificación y otros».
 

La publicidad de Valle Armesto fue abundante en todas las épocas, como queda en evidencia por las muestras que recogemos en estas páginas. En la memoria descriptiva del diseño se señala que es «un útil o dispositivo de sencilla construcción y manejo que aún en contraposición de su mínimo peso y volumen, reúne notables ventajas por estar estudiado especialmente para que pueda tener cuatro aplicaciones diferentes, siendo de extraordinaria utilidad para las amas de casa y también para emplearlo en viajes, días de campo, excursiones, etcétera».
 

En 1918, bajo la fotografía de la nave de la factoría, se publica que «En la actualidad produce diariamente ciento cincuenta mil llaves de alambre para abrir latas de conservas, y ciento sesenta mil precintos de acero para la seguridad de los envases. También se dedica a la fabricación de utensilios propios para las botellas de Champagne y sidra achampanada, de clavitos para coser cajas de cartón y remaches para aplicar los flejes a las cajas de envase. Una especialidad tiene esta Casa: es la construcción de modelos exclusivos, completamente nuevos y originales, relacionados con las industrias que con ella tienen alguna relación».

Ése era el texto, redundancia incluida.

Años más adelante, se podía leer en otra publicidad suya: «El abrelatas de bolsillo El Explorador Español salva de muchos apuros. Con él se evitan molestias innecesarias. Cumple su misión a las mil maravillas. Ocupa escaso espacio en el traje. Y presta excelentes servicios. Su fama se cimentó, precisamente, por su eficaz aprovechamiento. Es, realmente, insustituible. Y conviene llevarlo encima para, en cualquier momento previsto, utilizarlo».

Valle Armesto también fabrica tapones de porcelana para botellas de gaseosa y llaves de alambre para latas de conservas, como anuncia su publicidad, así como lo que bautizó como «llave universal» para abrir latas de conserva con pestaña, también utilizada desde entonces por todas las generaciones de españoles del XX. Tal como informa su fabricante, la llave se recupera una vez abierta la lata, haciéndola giraren el sentido contrario.

El 19 de marzo de 1956, coincidiendo con su onomástica, se celebran los cincuenta años de la empresa, dos antes de que lo haga El Progreso. Los trabajadores le entregan una placa de plata.

Valle Armesto se casa dos veces y tiene tres hijas y un hijo. Con su segunda mujer María Luisa Trabanco Pérez, tiene a María Jesús Valle Trabanco. Ella y su marido, José Luis Pérez Joglar, se ponen al frente de la empresa cuando desaparece su padre. Pérez Joglar aportará a la fábrica la invención del Abrelatas Universal de Usos Múltiples. Tras un traslado de la sede a la parroquia de Roces, la factoría de Valle Armesto cierra sus puertas, no así el diseño del abrelatas, que sigue siendo fabricado por otras fi rmas. Su hermano Enrique Valle Armestofue juez de Negueira y hoy viven descendientes suyos en la casa de Vale de Vilaseca, tal como relató en un reportaje Vanesa Bran (El Progreso 12-X-2018).
 

PERIPECIA VITAL
1870 Nace en Vilaseca (A Fonsagrada) (hoy, San Salvador de Negueira Negueira de Muñiz).
1905 Funda la empresa J. Valle y Gutiérrez en Gijón.
1906 Diseña el abrelatas de bolsillo de El Explorador Español. 1922 Vocal de la Cámara de Comercio de Gijón.
1925 Vocal de la Junta de Gobierno del Monte de Piedad y la Caja de Ahorros
de Gijón. 1926 Vicepresidente de la Junta (MP y CdeA).
1933 Miembro de la Junta de Obras del Puerto. 1960 (1 de marzo) Fallece en Gijón.
1966 Última renovación de la patente del abrelatas. 2010 La portada del libro El diseño industrial en España, de Rosalía Torrent et al. reproduce su abrelatas 

José Valle Armesto
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