Dositeo Rodríguez Rodríguez

Dositeo Rodríguez, la autonomía gallega en la cabeza

Durante nueve años es el conselleiro de Presidencia en los gobiernos de Fraga al frente de la Xunta

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El Progreso 13/04/2022

FUE UNO DE los gallegos que sucumbe al coronavirus cuando ya disfruta de la merecida jubilación. De hecho, Dositeo Rodríguez Rodríguez (Ribas de Sil, 1935) y su mujer, Carmela de la Paz del Corral y Gómez,  regresan contagiados de un viaje del Imserso a Lloret de Mar.

Se habían casado el año 1966 en la iglesia - fortaleza de San Xoán de Portomarín cuando todavía él estaba destinado en Oviedo. Era hijo de José Rodríguez Pérez y Amparo Rodríguez Ojea. Su padre había sido factor de pequeña velocidad de la estación ferroviaria de Lugo antes de dedicarse a la hostelería con otros miembros de su familia en La Quiroguesa y en La Barra.

Hereda el nombre de Dositeo de un hermano de su padre y sus hermanos son    Alberto, Amparo, Blanca, Rocío y María Luisa, además de otra niña llamada Blanca que fallece en los primeros años. 

Profesor mercantil y licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo, en cuya Delegación de Hacienda  estará destinado antes de venir a la de Lugo. Aquí se implica como tesorero del Cinefórum que preside al principio de los sesenta, Carlos Fernández Ardisana, y en el que son directivos Cillero, Federico Carlos Gasalla, Luis Rodríguez, Salvador Castro, etc. Este es el germen del Club Cultural Valle-Inclán, del que será su primer vocal de cine, con Julio Ulloa a la cabeza, así como el inicio de la posterior coincidencia en el arranque de la UCD lucense.

Pertenece a los cuerpos técnicos del Ministerio de Hacienda y de inspectores de Finanzas del Estado. También es auditor, censor jurado de Cuentas e interventor del Estado, así como diplomado en Alta Dirección de Empresas y en Comunidades Europeas.  

Es nombrado gerente de la Universidad compostelana e  interventor general de la Xunta, que es el momento en el que arrancan sus memorias “Mis años con Fraga”, donde relata cómo se ofrece al político de Vilalba, cuando sabe que optará a la Xunta. Lo hace a través de Romay Beccaría sin que hasta ese momento hubiese conocido ni a uno ni a otro, lo que resulta sorprendente habida cuenta de los posteriores cargos de suma confianza.

La redacción de los Libros Blancos y la campaña electoral son los primeros cometidos en su colaboración con Fraga, que se continuarán en la Consellería de la Presidencia una vez alcanzado el éxito en las urnas.

Los acontecimientos entre 1990 y 1999 _ su etapa de conselleiro _, están plasmados con gran sinceridad y exactitud en el mencionado libro que Dositeo no puede ver materializado por culpa de la pandemia.

Será diputado en el Parlamento de Galicia durante ocho años y también va a optar sin éxito a la alcaldía compostelana, de cuyo consistorio forma parte hasta 2006 como portavoz del PP. Asimismo será vicepresidente de la Diputación de A Coruña entre 2003 y 2006 y presidente del Patronato de la Fundación Cela, cargo que le hace padecer los momentos más amargos de su vida pública, aunque finalmente la justicia lo exonere de cualquier sospecha dolosa.

La familia veranea en Portosín y en los últimos años inicia una cierta actividad agrícola en su parcela de Os Tilos-Teo, donde cultiva  tomates, pimientos o cebollas.

El editor de sus memorias, el taboadense  Francisco Rodríguez Iglesias, presidente de Hércules de Ediciones, dice de ellas que son “unha lección de política que deberán ler todos os galegos”.  Su presentación en Santiago cuenta con la presencia de Núñez Feijóo, el hombre que él recomienda a Fraga como su sucesor, con bastante buen ojo por lo que parece.
 

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