lunes. 20.09.2021 |
El tiempo
lunes. 20.09.2021
El tiempo

Antonio López Quiroga y Gayoso

Antonio_Lopez_Quiroga_Gayoso_CROMO

López Quiroga, 30 años como sumiller de cortina de Alfonso XII

El sacerdote de Láncara rechaza sucesivos obispados y reclama más atención para la provincia de Lugo y sus habitantes

El Progreso 23/08/2021
 
EN LA IGLESIA de San Pedro de Bande existen varios objetos infrecuentes en un templo rural cuya presencia allí está relacionada con Antonio López Quiroga y Gayoso (Láncara, 1807), nacido en As Agrolazas, dentro de esa parroquia.

Estudia en el Seminario de Lugo y pronto lo vemos con destino en Madrid, donde están bien asentados sus hermanos Manuel y Ramón, acaudalados comerciantes. Comprador de arte el primero de ellos y casado con  Estefanía Garat y Durquet, el segundo, que mantiene un singular pleito contra su sobrino, Manuel López y Garat, al que acusa de haberle injuriado.

Antonio salta a la prensa gracias a la conversión de una súbdita china y su hija en 1850, de cuyo adoctrinamiento le encarga el confesor del rey, Ulpiano López. Un caso sumamente exótico en aquellos años.

Desde ese momento la ascensión del sacerdote parece imparable, lo que nos informa de su sólida preparación intelectual.

En 1851 es nombrado vicepresidente primero de la Sociedad General de Socorros Mutuos del Clero, cuya junta directiva preside el cardenal arzobispo de Toledo, Juan José Bonel y Orbe, a quien da la impresión de que le saca las castañas del fuego. Posteriormente, siendo ya auditor honorario del Tribunal de la Rota, es nombrado arcipreste de la catedral de Astorga y a continuación, de la de Valladolid.

Todo se sucede a gran velocidad, pues también pasa a ser teniente vicario de la diócesis de Madrid (1854) y sin solución de continuidad, dos años antes de que nazca Alfonso XII, es nombrado sumiller de cortina y oratorio de Su Majestad.

Se trata de un cargo que proporciona gran cercanía a los miembros de la familia real, aunque de escaso contenido y nulo sueldo. Se ocupa de coordinar la agenda religiosa de los monarcas y otros asuntos, supliendo a veces al confesor si logran su confianza. También en 1883 es designado para asistir en nombre de la Rota a la ceremonia de boda y velaciones de la infanta Paz de Borbón, hermana del rey, con el principe Luis Fernando de Baviera.

Cuando muera Alfonso XII, el sacerdote lancarés llevará 30 años como sumiller y a falta de uno para morir él. Como decíamos, en la sacristía de San Pedro de Bande, existe semiabandonado un oratorio con imágenes y reliquias de santos que bien podría haber pertenecido a Alfonso XII y ser regalado como recuerdo por María Cristina a su sumiller de cortina más veterano.

También existe en ese lugar una extrañísima reproducción de la caída de San Pablo, de Rubens, invertida, es decir, pintada como se vería en un espejo, de igual manera que existe otra de Juan  Antonio de Frías y Escalante en el Museo Cerralbo de Madrid.

En ese sentido debemos recordar que una vez fallecido Antonio en 1886 de fiebres perniciosas, su hermano Manuel, coleccionista de cuadros y tapices, sufre un incendio en una de sus casas de Madrid y pierde muchas obras. ¿Formó parte de su colección esta copia invertida de Rubens?

Antonio recibe sepultura en la sacramental de San Justo en presencia del nuncio del Papa y el ministro de Fomento.

Dada la cercanía con el rey, su nombre suena muchas veces para ocupar un obispado, pero él siempre lo rechaza y Couceiro Freijomil le atribuye este razonamiento: “Nada quiero para mí. En vez de acordarse de mi persona, acuérdense de mi provincia, que la tienen olvidada por completo. Aquellos labradores que comen mal y trabajan tanto, que pagan religiosamente los tributos y dan los mejores soldados a la Patria, bien merecen que los gobiernos los atiendan con mayor solicitud”.

Antonio López Quiroga y Gayoso
Comentarios