Ángel Manuel Sánchez Vázquez

Manel Sánchez, el baloncesto de Lugo se hace mayor

Es uno de los mejores anotadores españoles con registros récord en triples y totales

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El Progreso 06/04/2022

FUE UN HOMBRE de récords y posiblemente alguno de ellos todavía permanezca en vigor, aunque de no ser así en nada modifica la brillante trayectoria de Ángel Manuel Sánchez Vázquez (Lugo, 1958) en el mundo del baloncesto.

¿El mejor jugador lucense de la historia? Siempre habrá quien apueste por otro, pero lo cierto es que Manel Sánchez tiene cartas para ganar ese envite y no solo por haber pertenecido a la Selección Nacional tras ser convocado por Antonio Díaz Miguel.

Su estatura como jugador fue de 1,92 m y su peso, 89 kg, es decir, dueño de una complexión atlética muy equilibrada para un escolta, lo que unido a una gran precisión en el tiro _ 4.306 en sus 18 años activo con un promedio por partido de 17,7  y 480 triples, 2 por cada encuentro ACB _, dejan el techo a una altura considerable.

Otro registro que habla de su singularidad son los 243 partidos en los que defiende la camiseta del Breogán, que lo hacen el más curtido en esas lides y cuya labor se prolonga por interpuesta persona gracias a su hijo Mateo, fruto de su matrimonio con la también jugadora Maite Pérez, que fue fichado por el club en el 2019.

De niño juega al fútbol, como casi todos sus amigos, pero un pariente, a la vista de su estatura, le recomienda que se inicie en el deporte de la canasta, lo que cambia su afición y demuestra el ojo de quien se lo sugiere.

Surgido a partir de los nueve años en la cantera del Breogán a través de los equipos inferiores del Estudiantes y La Milagrosa, milita en el primer equipo doce temporadas durante dos épocas distintas. Una, al principio y la segunda,  hacia el final de su carrera, que no logra acabar como jugador en el club lucense, como era su deseo, por falta de entendimiento con la directiva.

Tras su primera marcha del entonces Breogán – La Casera es jugador del OAR Ferrol (1978–1979) y Santa Clara de Vigo (1979–1980), coincidiendo con los años de servicio militar en ambas ciudades.

Luego va al C.D. Manresa (1980–1981) y al CAI Zaragoza (1981–1983), de donde vuelve a Lugo. Finalizado este segundo tramo, después de jugar con los apellidos publicitarios de Caixa Galicia, Leche Río y Dyc, finaliza sus años de actividad  defendiendo al  Viña Costeira, o Basketmar, de A Coruña (1992−1993), donde los problemas en los cobros enturbian aún más una temporada que estaba prevista para más brillo y más emociones.

En Vigo, con el Santa Clara, es el máximo anotador de Segunda División. También fue el primer gallego internacional, el que consigue el mejor promedio de triples y uno de los mejores encestadores de todas las épocas.

A estos años como jugador hay que añadir que acaba la carrera de Magisterio cuando milita en el CAI de Zaragoza, así como su labor como comentarista de TvG, entrenador del Ensino y concejal de Deportes de Lugo, además de empresario de una exitosa tienda de deportes con ventas en toda España. 

Uno de sus peores días fue cuando estaba a punto de ser el mayor anotador de triples y Chicho Sibilio, que le seguía a bastante distancia, logra anotar nueve en un encuentro, que se celebra para más inri, en Lugo. Queda segundo y forma parte del mejor quinteto de la Liga.

Por el contrario, sus mejores recuerdos están ligados a los sucesivos ascensos conseguidos y a la clasificación para la copa Korac en 1984-85, cuando en el Breogán saltaba a la pista al lado de Jimmy Wright y Jimmy Allen, aunque este último no pudo acabar la temporada por culpa de una hernia discal.

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