Suplantan a un octogenario de Pedrafita fallecido para cambiar su tarifa de la luz

Como el recibo seguía al nombre del anciano, la compañía lo pasó del mercado regulado al libre, lo que multiplicó la factura mensual
Una factura de la luz. AEP
photo_camera Una factura de la luz. AEP

 Avelino, un octogenario de Barxamaior, en Pedrafita do Cebreiro, falleció hace una década. El personal de un call center que presta servicio para una compañía eléctrica le suplantó para cambiar la tarifa de la luz de su casa, pues el recibo sigue a su nombre, lo que supuso duplicar su importe. Su familia, que pretende poner el caso en conocimiento de Consumo y de la Guardia Civil, denuncia esta maniobra comercial, que ve como "unha tomadura de pelo brutal".

La familia se percató de lo sucedido a raíz de que en mayo le cambiaron la tarifa de la vivienda particular de Barxamaior, que solo es utilizada esporádicamente, del mercado regulado al libre, lo que, según explica su nuera María Espín, le supuso "pasar dun gasto mínimo de 18 ou 22 euros mensuais a 35 e nos meses seguintes a 65 e 85 euros".

Cuando los afectados le pidieron explicaciones sobre el cambio a la comercializadora, del Grupo Naturgy, esta les respondió que el titular del recibo lo había aceptado expresamente y le remitió una grabación telefónica que supuestamente así lo acreditaba.

En esa grabación, que dura cinco minutos y 26 segundos, una teleoperadora de un call center se dirigía a una persona que decía ser Avelino, cuyo tono de voz aparentaba ser el de una persona joven con acento sudamericano, no de un octogenario lucense. El interlocutor le facilitaba su carné de identidad; le respondía sobre si le interesaba el cambio de tarifa con un "ok", una expresión más propia de un ciudadano de un país de influencia anglosajona que de un vecino autóctono del rural gallego, e incluso le daba el número de su teléfono fijo, que lleva más de una década dado de baja.

 

Pero la irregularidad no quedaba ahí. La operadora le preguntaba al abonado si tenía más suministros. Este le respondía que "tres" en total, cuando solo era titular de uno, y le facilitaba otras dos direcciones en Barxamaior –nombre de la aldea de Pedrafita do Cebreiro que le costaba pronunciar–. Con esa operación en vez de los 18 euros que pagaba mensualmente pasaría a 137 euros en total. Los familiares tuvieron la suerte de que esos cargos se los intentaron hacer en cuentas bancarias de las que no son titulares.

En julio el grupo Naturgy les remitía un escrito en el que les advertía que si no abonaban el importe adeudado, en el plazo de dos meses "la empresa distribuidora podría suspender su suministro de electricidad". A la familia no le supuso un quebranto económico este caso porque, tras las reclamaciones realizadas, la compañía volvió a aplicarle la tarifa de mercado regulado y no le cortó la luz, ni le cobró las cantidades supuestamente adeudadas, pero quiere expresar su indignación públicamente.

"A que altura se pon a comercializadora para xerar máis cartos?", afirma María Espín, que dice que quiere "facer visible este caso" para que no lo sufran otros abonados. También asegura que, aunque esta práctica fue cometida por una empresa de atención telefónica, la compañía eléctrica es responsable "por non ter o control".