Un sacerdote todoterreno

Responsable de nueve parroquias repartidas entre los municipios de Baleira y Pol, Jesús Trigo recibirá durante el mes de octubre el cariño de sus feligreses por los 50 años de su ordenación
Jesús Trigo, en el interior de la iglesia de O Cádavo. VICTORIA RODRÍGUEZ
photo_camera Jesús Trigo, en el interior de la iglesia de O Cádavo. VICTORIA RODRÍGUEZ

A sus 78 años, el sacerdote Jesús Antonio Trigo López es todo un ejemplo de vitalidad no solo por su buen estado físico, lo que le permite estar completamente al día de las nueve parroquias de las que es responsable entre los municipios de Baleira y Pol, sino, sobre todo, por su espíritu inquieto y de servicio a los demás. El mismo que le ha acompañado siempre a lo largo de las cinco décadas que han transcurrido desde su ordenación en el año 1972.

Por este motivo, sus feligreses de Baleira le están preparando un homenaje que tendrá lugar el próximo 9 de octubre, mientras que los vecinos de Pol le preparan otro en la parroquia de Suegos -en donde reside- para el día 22 de ese mismo mes.

Para el homenajeado, estos reconocimientos le parecen excesivos, "gostaríame pasar máis anónimo", reconoce, pero lo cierto es que su carácter humilde y su bonhomía son, precisamente, los valores que le han hecho ganarse el cariño y respeto de todos quienes le conocen y que ahora le quieren transmitir.

A lo largo de este medio siglo de sacerdocio, Jesús Trigo guarda en el recuerdo numerosas vivencias y anécdotas, todas ellas, relacionadas directamente con su forma de ser y entender su labor, "involucrándose no día a día e axudando a avanzar o pobo".

A su primer destino, en Navia de Suarna, llegó al poco tiempo de ordenarse. Reconoce que iba para poco tiempo, "un ano como moito, dixéronme pero acabei quedando catorce, porque te acabas encariñando coa xente e involucrándote no día a día dos veciños".

Al poco tiempo de llegar varios sucesos hicieron que se ganase rápidamente el cariño de la gente. "O primeiro foi un home ao que mordeu unha serpe. Fomos buscalo nun tractor e despois tróuxeno no meu Seat 600 a Lugo para que o atendesen. Chegamos ao hospital ás once da noite, e o médico dixo que de non levalo, seguro que houbera morto".

Allí en Navia también intercedió en una ocasión por unos jóvenes a los que se les quería responsabilizar de la muerte de un hombre y por haber enseñado a conducir a un buen número de vecinos de la zona. "Conseguín levar ata alí a autoescola Avenida e eu encargábame de dar as clases teóricas. No primeiro curso xa tiña 40 alumnos", recuerda.

Después de unos años en Paradela, "onde unha gran parte do meu labor centrouse na organización do arquivo", Jesús Trigo llegó a Baleira en el año 1991 para encargarse de seis parroquias de este municipio.

NUEVA IGLESIA. Los inicios del nuevo párroco en Baleira tampoco fueron tranquilos. En O Cádavo se encontró con una iglesia cuya construcción había sido muy deficiente, los cimientos no eran firmes y el templo corría el riesgo de derrumbarse. "Ao final tivemos que tirar aquela vella igrexa e no mesmo lugar construíuse a actual, que se inaugurou no ano 1995", afirma el sacerdote.

A lo largo de todos estos años en Baleira, Jesús Trigo continuó haciendo gala de su carácter y filosofía de vida, "o importante é axudar a que o pobo mellore, a min o económico sempre me deu igual e a xente iso apréciao", dice.

Como es natural de la parroquia de Suegos, en Pol, "onde aínda vivo coa miña nai, que ten 103 anos e á que coido", desde el Obispado le encargaron ya hace años que llevase también algunas parroquias de ese municipio. Y eso es lo que este religioso espera seguir haciendo en los próximos años, "porque xa acordei cos meus fregueses que só me xubilarei cando eles me digan que xa non estou ben para seguir".

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