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Un refugio familiar en Os Ancares

El hotel Piornedo acoge periódicamente todo tipo de eventos. EP
El hotel Piornedo acoge periódicamente todo tipo de eventos. EP
El hotel Piornedo, que dirige ahora la hija del matrimonio que lo abrió, Mireia Rodríguez, ofrece un turismo de "desconexión" desde 1990 y tiene en mente nuevos proyectos

El hotel Piornedo abrió sus puertas hace 30 años, cuando el sector turístico no había despegado aún en la comarca de Os Ancares. Manolo Rodríguez, natural de Piornedo, y Carmen Romero, nacida en Vilarello, se conocieron en Barcelona. Allí se casaron y formaron una familia, pero sus raíces estaban en Cervantes, por lo que no dudaron en abrir en su concello natal su propio establecimiento hotelero, que ahora dirige su hija Mireia Rodríguez. "Mis padres quisieron formar su negocio aquí por amor a su tierra", explica la encargada del complejo, que trabaja con otras seis personas.

El proyecto tardó once años en materializarse, pero ahora es el refugio de cientos de turistas que visitan Piornedo cada año. "Mi padre empezó en 1979 y el hotel se abrió en 1990, pero la acogida al público fue muy buena desde el primer momento", sostiene Mireia, que percibe una evolución ascendente de visitantes a lo largo de su trayectoria en el hotel. "Tenemos clientes de toda la vida que se sienten como en casa y ese es el mejor regalo", reconoce.

Mireia estudió Turismo en A Coruña y después de pasar varios años en Edimburgo y en Noruega, decidió volver a casa y dedicarse al negocio familiar a tiempo completo. "El hotel siempre ha sido para mí como un hermano más al que cuidar", explica la gerente, que compaginó en un primer momento su trabajo en el hostal con otros empleos relacionados con el ámbito turístico. "Me fui a aprender inglés y a ver un poco de mundo para aprender y volver aquí", declara.

Manolo y Carmen no se dedicaban al sector de la hostelería cuando abrieron, lo que sumado a las dificultades de crear un complejo hostelero en pleno corazón de Ancares fue todo un reto. "Mi padre estuvo mucho años yendo y viniendo de Barcelona a Piornedo. Fue difícil, pero lo hizo con mucho cariño e ilusión y al final todo salió bien", dice su hija, que confiesa que lo más complicado fue el tema del "papeleo y el acceso".

Mireia prepara además un menú especial para cada estación del año, aunque la mayor parte de los productos que tienen son autóctonos

Piornedo es una de las aldeas más curiosas y con más valor histórico de la comarca, pues es el lugar que más pallozas conserva. "Estamos en un entorno privilegiado, en las entrañas de Os Ancares. Es un lugar muy especial", dice Mireia, que destaca la arquitectura y las rutas de senderismo que ofrece la zona. "Puedes salir desde aquí y subir al pico del Mustallar, que es el segundo más grande de Galicia, sin necesidad de coger el coche", pone de ejemplo.

Mireia prepara además un menú especial para cada estación del año, aunque la mayor parte de los productos que tienen son autóctonos. "Tenemos una huerta que trabajamos nosotros y la gastronomía que ofrecemos se basa en la típica de esta zona de montaña", sostiene.

PERFIL DE CLIENTE. Aunque el hotel cuenta con una gran cantidad de clientes habituales, cada año reciben a nuevos turistas que buscan "naturaleza y desconexión". "La gente que viene a la montaña está hecha de otra pasta, porque suelen ser personas muy interesantes y sensibilizadas con el entorno", explica.

El hotel Piornedo tiene un aforo total de 22 habitaciones para 45 personas. "Ofertamos un turismo muy controlado y ahora trabajamos con reserva", dice Mireia, que restringió el aforo en el restaurante a causa del Covid-19. "La gente está muy concienciada y eso me tranquiliza", asegura.

"Hemos creado una cerveza de centeno propia que ahora comercializamos"

 La temporada alta de clientes se da, principalmente, en otoño y en invierno. "La nieve atrae mucho a la gente y las carreteras no siempre están del todo acondicionadas", declara la dueña del hotel, que también reclama una mejora de la señalización vial en esta zona.

Además, el negocio familiar continúa con nuevos proyectos. "Hemos creado una cerveza de centeno propia que ahora comercializamos y parte del beneficio va destinado a mejorar la situación provocada por los incendios de 2017", afirma Mireia, que le puso el nombre de Colmo en honor al techo de las pallozas de Piornedo. La cerveza ya se encuentra a la venta en algunos locales de Lugo y A Coruña. El objetivo de la familia es aprovechar los recursos naturales de la comarca para impulsar su tierra natal.

Un refugio familiar en Os Ancares
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