miércoles. 18.09.2019 |
El tiempo
miércoles. 18.09.2019
El tiempo

De los Pirineos Franceses a Santiago con toda la familia

La familia de peregrinos, por las calles de A Fonsagrada con su perro, mula y asno. XESÚS PONTE
La familia de peregrinos, por las calles de A Fonsagrada con su perro, mula y asno. XESÚS PONTE
Steve Bernard y Morgane Lefèvre hacen el Camino con su hijo y su perro, a lomos de un asno y una mula. Ayer se les vio en A Fonsagrada

Que el sol se haya escondido durante la época estival no ha sido impedimento para que los peregrinos hayan llenado de ambiente los pueblos lucenses por los que pasa la ruta jacobea, y es que agosto continua siendo el mes de mayor afluencia de visitantes en zonas como A Fonsagrada, en el que las ventas se duplican y la comarca, según vecinos y comerciantes, "parece otra".

Después de una larga travesía, muchos siguen parando a finales de agosto por el municipio. Algunos, acompañados exclusivamente por su bastón y una gran mochila. Otros, como es el caso de esta familia francesa, a lomos de un burro y una mula.

Steve Bernard y Morgane Lefèvre, dos treintañeros originales del país galo, decidieron dedicar su verano a llegar desde su casa, situada en los Pirineos Franceses, a Santiago de Compostela.

Los dos équidos llevan a lomos todo lo que la familia necesita para dormir y hacer vida en la ruta desde hace casi tres meses

No fueron en coche, pues decidieron hacer el periplo "en familia". Y es que su pequeño hijo Helios, de tres años, no fue el único que les acompañó. A lomos de un gran burro, de nombre Rassoudok, y de Cortex, su mula, recorren el camino primitivo y llevan todo lo que han necesitado desde hace casi tres meses para poder hacer vida hasta llegar a la capital gallega. Con ellos, también viaja su fiel amigo, el perro Merlín.

Después de 900 kilómetros de aventura los peregrinos franceses no han parado una sola vez en un albergue. Rasoudok y Cortex son los encargados de portar cuatro grandes bolsas, entre las que llevan ropa, un camping gas con utensilios de cocina y una tienda de campaña familiar que montan cada día para hacer noche en alguna zona habilitada de la ruta.

"Llevamos más de dos meses y medio recorriendo el norte de la Península y no ha sido fácil en algunos tramos, aunque el tiempo ha acompañado. Asturias y Galicia nos gustan mucho, tienen un paisaje impresionante que hace que merezca la pena subir cada cuesta. Sin embargo, en Cantabria tuvimos más complicaciones para seguir adelante", comentó Morgane mientras tiraba de su burro. Aún así, dejó claro que el Camino se hace menos "cuesta arriba" si se emprende "en familia".

De los Pirineos Franceses a Santiago con toda la familia
Comentarios