La N-6 soportará un tráfico diario de casi 15.000 vehículos en agosto en Pedrafita

El aumento de 6.000 sobre la media generará más atascos y pérdidas a los transportistas
Imagen del pasado 9 de junio, con las autoridades en el otro puente, antes de que se cayera el segundo vano. AEP
photo_camera Imagen del pasado 9 de junio, con las autoridades en el otro puente, antes de que se cayera el segundo vano. AEP

El incremento del tráfico en agosto entre León y Galicia, que pasará de una media anual de 9.225 a cerca de 15.000 vehículos diarios, es un mal presagio para los conductores de los 2.500 camiones que utilizan a diario la N-6 y pasan por la travesía de Pedrafita desde el cierre de la autovía del Noroeste tras el colapso del viaducto de Castro, en Vega de Valcárce. No preocupan tanto los días feriados en la localidad lucense, como el de este martes, en el que hubo una notable presencia de la Guardia Civil de Tráfico, como la llegada de la época estival. "A circulación era máis densa ao ser día de feira, pero os grandes tapóns chegarán no verán, sobre todo os venres e os días de operación saída", indica Diego Arias, presidente de la Asociación Empresarial de Transporte Río Miño (Aetram). "A experiencia do último ano, co peche do carril en dirección A Coruña foi dura, e agora será peor", añade Arias, quien resalta que la densidad circulatoria del estío puede superar las previsiones al ser Xacobeo.

Por la zona limítrofe entre Vega de Valcarce y Pedrafita circulan una media de 9.925 vehículos al día, 6.861 coches y 2.364 camiones. Así se desprende de los datos recogidos en el control de paso de la Dirección General de Tráfico en el kilómetro 412, a la altura de Trabadelo, poco antes del desvío por la N-6 hacia Pedrafita. Los datos corresponden al año 2018, último del que hay estadísticas publicadas.

La media sube en verano hasta alcanzar los 14.354 vehículos diarios en agosto, frente a los 10.864 de julio y los 11.562 de septiembre. De ellos, la cifra de camiones se mantiene estable — 2.542 e n julio, 2.538 en agosto y 2.454 en septiembre—, mientras que la de turismos oscila entre los 11.815 diarios de agosto, a los 8.321 en julio y 9.108 en septiembre. El paso de camiones no varía en exceso, siendo la cifra más baja los 2.079 de enero de 2018.

Los atascos suponen un problema logístico para los transportistas. "Temos que respetar as horas de descanso sen pasarnos nin un minuto, que equivale a unha sanción de 100 euros se nos revisan o tacógrafo. Un tapón nese traxecto entre Lugo e León é un verdadeiro problema de custos e de tempo, que moitas veces non se pode arranxar saíndo antes", afirma Diego Arias, que en sus rutas nacionales pasa por Pedrafita tres o cuatro veces por semana.

Arias recalcó que rutas alternativas como la Nacional 120 "non son unha opción viable, xa que implican un maior incremento en tempo e gasto. Son máis quilómetros por unha estrada con continuas subidas e baixadas, que se fai moi dura para os camións".

TRANSPORTES ESPECIALES. Otro problema de relevancia es la situación de los transportes especiales, que tienen prohibido el paso por la N-6. Tanto la Xunta como el Grupo Pérez Torres, dedicado a la gestión portuaria, coinciden en la necesidad de urgir del Gobierno alternativas a corto plazo para la circulación de este tipo de vehículos mientras dure el corte de la A-6.

La conselleira de Infraestructuras, Ethel Vázquez, junto con el director de la Agencia Gallega de Infraestructuras, Francisco Menéndez, se reunieron con el director general del Grupo Pérez Torres, Santiago Pérez-Torres, y con el responsable del grupo en la terminal de Ferrol, Santiago Menéndez, para abordar la situación derivada del cierre de la autovía.

Ambas partes concordaron en que esta situación supone un problema económico de envergadura que afecta ya a muchos sectores, además de suponer complicaciones en el tráfico, en la seguridad viaria y perjuicios para los transportistas, que se ven obligados a dar un rodeo por la carretera nacional con la consecuente pérdida de tiempo e incremento de costes, así como para los vecinos de Pedrafita y para los turistas.

Ante esta situación, hace falta que el Gobierno ofrezca alternativas inmediatas que faciliten el tránsito de transportes especiales hacia el puerto de Ferrol. Los responsables de Pérez Torres trasladaron que el acceso a Galicia a través de la A-52, la autovía de las Rías Baixas, triplica el coste y multiplica exponencialmente el tiempo de viaje, por lo que no se puede considerar una alternativa viable.

Los transportes especiales de palas de aerogeneradores que transporta Pérez Torres desde las plantas de Castilla y León, principalmente desde Ponferrada, tampoco pueden pasar por el desvío habilitado por la nacional, que atraviesa Pedrafita, lo que supone pérdidas considerables.

Según trasladó Pérez Torres, en siete meses, desde que se iniciaron las obras en el viaducto de Castro, que les obligó a detener los tránsitos por la A-6, hasta enero de 2022, cuando el Ministerio habilitó la posibilidad de cruzar el viaducto en horarios determinados para el paso de vehículos especiales, se bloquearon más de 100 barcos, que suponen alrededor de 3.000 componentes eólicos. Los representantes de esta empresa de logística temen que esta situación se agrave con el cierre actual y la falta de alternativas de paso para los transportes especiales.

El Gobierno gallego recuerda que el corte de la A-6 tiene un fuerte impacto económico y social, al ser una de las principales vías de acceso a Galicia, y la arteria principal de comunicación hacia el norte de la comunidad y los puertos de A Coruña y de Ferrol, así como a los de Burela y Celeiro, grandes exportadores de pescado.