Fallece el fonsagradino nonagenario que se despeñó en un monte en Maderne

"Caeu uns 50 metros e parouno unha uz xusto ao bordo dun terraplén"
Algunos de los efectivos movilizados y la zona por la que cayó el anciano. EP
photo_camera Algunos de los efectivos movilizados y la zona por la que cayó el anciano. EP

Un fonsagradino de 92 años ha fallecido este martes en el Hula tras sufrir el domingo una aparatosa caída en una zona de difícil acceso, en Maderne. El percance obligó a un gran despliegue de medios para efectuar un rescate que resultó muy complejo. El anciano fue ingresado en el Hula, donde ha muerto este martes.

Su nieto, Adrián Fernández, señalaba respecto del rescate: "Vimos que había un carreiro aberto monte abaixo, seguímolo e estaba alí no fondo. Igual caeu uns 50 metros. Parouno unha uz, xusto ao bordo dun terraplén".

Según explicó Adrián, las alarmas saltaron cuando el nonagenario, que había salido a pasear, no regresó a casa al mediodía: "Como non veu para comer, preocupámonos por se lle pasara algo e saímos meu pai e eu a buscalo". Tras peinar varias zonas sin éxito, sobre las seis de la tarde vieron indicios de que podría haber caído monte abajo en un lugar donde este fonsagradino tiene colmenas, se asomaron al sendero abierto entre el matorral y lo vieron al fondo, enganchado a la maleza, al borde de un terraplén de una veintena de metros de caída.

"Estaba consciente pero non se movía, así que non quixemos movelo nós e xa avisamos a emerxencias", señala su nieto. El 112 movilizó a agentes de la Guardia Civil del puesto de Castroverde, bomberos de Sarria, operarios del Concello de A Fonsagrada y personal sanitario, además de acercarse familiares, vecinos y miembros del gobierno local.

La orografía del terreno dificultó las labores de auxilio. Así, al ver muy difícil el rescate por la zona de monte por donde había caído el anciano, los efectivos de emergencias decidieron acceder a él por la ladera situada enfrente, que tuvieron que rozar. Cuando lograron acercarse le lanzaron primero una bebida isotónica para que no se deshidratase por las altas temperaturas y después usaron cuerdas para descender al anciano en camilla hasta una zona accesible, desde donde fue trasladado en todoterreno hasta el lugar en el que esperaba la ambulancia que lo llevaría al Hula. El rescate se prolongó hasta pasadas las nueve de la noche.