Absuelven a un cervantego de 75 años de agredir sexualmente a su vecina

La jueza concluye que la versión de la denunciante fue "vaga e imprecisa" y ve "sospechoso" que la mujer presentara la denuncia cuando el hombre acusó a su hijo de haberle hurtado
Exterior de los juzgados de Lugo. AEP
photo_camera Exterior de los juzgados de Lugo. AEP

El juzgado de lo Penal número 1 de Lugo absolvió a un hombre de 75 años de edad, vecino del municipio de Cervantes, que había sido acusado de un delito de agresión sexual a su vecina. El septuagenario se enfrentaba a una condena de cinco años de prisión y 1.800 euros de multa, pero la magistrada concluye que los hechos relatados por la víctima "no han resultado probados".

La denunciante alegaba que en el año 2018, coincidiendo con las fiestas locales de Becerreá, el acusado la había abordado en su domicilio, le había dado un beso en la mejilla sin su consentimiento y le había realizado tocamientos en los pechos y en la zona genital. Según contó la mujer, en otra ocasión, ella se encontraba en la cuadra de los cerdos y su vecino le tocó de nuevo los pechos y los genitales. La mujer declaró que ese día le dijo que si seguía con esa actitud se lo contaría a sus hijos, a lo que el acusado habría respondido que si decía algo "la mataba".

La presunta víctima contó además que, en junio de 2019, el hombre, con la excusa de devolverle unos aperos que previamente le había pedido, acudió a su casa y la llevó hasta la cocina, donde le dijo insistentemente que tenían que "hacer el amor". Acto seguido, según relató la mujer, la tumbó en un banco, le levantó la camiseta y le realizó tocamientos por todas sus partes íntimas. La denunciante afirmó también que el 3 de marzo de 2020, el acusado se abalanzó una vez más sobre ella y le tocó los pechos.

                      El acusado, el día del juicio.
El acusado, el día del juicio.

En la vista oral, celebrada el pasado mes de junio, el septuagenario negó rotundamente todas las acusaciones en su contra y la jueza del Penal 1 creyó su relato. La sentencia explica además que el informe pericial realizado por una psicóloga concluye que el hombre "no presenta criterios de diagnóstico significativos que evidencien algún trastorno de la personalidad ni rasgos compatibles con ser un agresor sexual".

La magistrada apunta igualmente que la versión de la denunciante fue "vaga e imprecisa", limitándose a indicar que los tocamientos se habían efectuado "más o menos por aquí".

La jueza considera además "sospechoso" que la víctima decidiera presentar la denuncia "coincidiendo con el momento en el que el imputado acusó al hijo de la mujer de haberle hurtado". El fallo recoge también que "resulta más curioso aún que la denunciante dejara la puerta de la finca abierta después de haber sido supuestamente víctima de tres agresiones sexuales, permitiendo que su vecino y agresor entrara libremente a su propiedad". Con todo esto, la jueza del Penal 1 absolvió al acusado.