La vida medio año después de dejar Vestas

Los antiguos operarios de la planta de Viveiro se dividen entre quienes encontraron trabajo y los que aún buscan o se forman en otras ramas
Pachi LópeZ
photo_camera Pachi López busca nuevos horizontes a través de la formación como gruista. PALEO

Con más de medio año transcurrido desde el cierre parcial de la fábrica de Vestas en Viveiro, donde siguen trabajando dos directivos y 24 empleados, los antiguos trabajadores que abandonaron la planta intentan abrirse paso en el mercado laboral. Unos ya han conseguido un nuevo empleo, mientras otros todavía lo buscan o han apostado por formarse y enfocar nuevos horizontes. Asimismo, algunos, sobre todo aquellos con hijos pequeños, han optado por aprovechar la indemnización ofrecida por Vestas y la prestación de desempleo para tomarse una especie de "año sabático" en el que poder dedicarse a sus familias.

La mayoría de los que están ocupados en A Mariña lo hacen al abrigo de Alcoa. "En la zona, para trabajar de electromecánico no hay mucho. Están sobre todo las auxiliares de Alcoa y alguna empresa pequeña, donde tienen la plantilla cerrada y es difícil entrar", señala Alejandro Grandío.

Alejandro Grandío está realizando un curso de formación de medio año. j. m. paleo
Alejandro Grandío está realizando un curso de formación de medio año. PALEO

Grandío, vivariense de 44 años, es uno de los que ha apostado por formarse para intentar abrir nuevas opciones laborales. "Estoy haciendo un curso de mecanizado. Dura seis meses y es bastante interesante porque cuenta con prácticas en una empresa. La idea es poder encontrar otro tipo de trabajo más liviano, algo que no sea golpear con la maza y apretar tuercas como hacía de electromecánico y así no acabar con la espalda, el codo y el hombro reventados, aunque tampoco se me caerían los anillos si tengo que volver a ese trabajo", reconoce.

Aunque señala que hace varios meses envió algún currículo para alguna empresa auxiliar de Alcoa, su situación personal también le impulsó a anotarse en el curso. "Me caso en agosto y tampoco era plan meterme en un trabajo y tener que irme unos días al cabo de un mes. La verdad es que me interesó más el curso, ahora ya llevo tres meses, así que me apetece mucho terminarlo y después hacer las prácticas", afirma.

Alejandro confía en encontrar trabajo al finalizar esta formación. "Sé que empresas como Rodabell aceptan a gente para hacer estas prácticas y hay opciones de quedar allí contratado", explica esperanzado Aunque su intención es permanecer en la comarca, tampoco se cierra a buscar fuera. "La idea es seguir por aquí, pero si no encuentro nada esperaré un tiempo y luego decidiré. Las empresas de aquí suelen valorar muy positivamente la formación en seguridad y el trabajo que hacíamos en Vestas, así que espero tener oportunidades", valora.

En esta visión positiva del futuro colabora la situación de varios excompañeros. "Sé de bastantes que consiguieron trabajo en auxiliares de Alcoa", afirma. 

También está aprovechando las opciones formativas el vivariense Pachi López, de 50 años y trabajador del departamento de logística en Vestas. "A miña intención é traballar o antes que se poida, pero tamén estou aproveitando o tema do paro para formarme e así ter máis opcións de traballar pola zona, xa que en temas de loxística ou electromecánico non hai demasiado. Por iso estou intentando facer cursos de palista, gruísta e mesmo estou valorando sacar o carné de camión. Vou empezar polo de gruísta, porque din que hai poucos na Mariña e bastante demanda", señala.

MÁS FÁCIL FUERA. También se planteó apostar por un trabajo lejos de la comarca. "Encontrar aquí está complicado e na Coruña xa podía acceder a dous no polígono relacionados coa loxística, pero deixar a familia e vir só as fines de semana, cunha nena de tres anos, non me apetecía. Para min é moi importante a familia, pero está claro que, se se me acaba o paro e non atopei nada, terei que barallar irme fóra", explica.

Pachi tiene claro que su apuesta es trabajar en cuanto pueda. "Hai compañeiros que dixeron que ían coller como un ano sabático, pero eles son un pouco máis novos. Eu, con 50 anos, non podo esperar moito, así que son partidario de atopar traballo canto antes".

Reconoce que "cobramos unha boa indemnización, pero iso non dura para sempre e non quero gastala porque si. Se me chaman por aquí e me ofrecen algo bo, seguramente acepte", concluye.

Entretanto, Alejandro Paleo, el exciclista profesional que llegó incluso a cubrir en bicicleta la distancia entre la planta de Viveiro y la central de la compañía en Dinamarca, una experiencia de la que tardó semanas en recuperarse a nivel físico y anímico, empezó este mes a trabajar. "Trátase de iniciar unha nova vida", señala.

Paleo está en el periodo de formación de comercial. "Estou acompañando a outros nas súas rutas para aprender o oficio. Nestes dous primeiros meses terei que viaxar bastante a fóra, pero logo a idea é estar na Mariña", explica 

Este vivariense de 40 años era de los que había pensado inicialmente en tomarse un año de descanso: "Pensara facelo porque tiña os dous anos de paro e ao mellor me formaba nalgunha cousa, pero ao saírme isto, cambiei por completo a idea inicial. Valoreino coa muller e decidín que quero probar se me gusta".

Con una hija de cinco años y medio, el exciclista reconoce que pasó estos seis meses con mucha tranquilidad y disfrutando sobre todo de la pequeña y de su mujer. "A verdade é que estiven moi tranquilo, asimilando o cambio e dedicándome á nena, á casa e á finca, porque a muller traballa. Estiven entretido", concluye.

Finalmente, Adrián Casas se recompone después de 17 años en Vestas. "Nunca contas que peche unha empresa que dá beneficios todos os anos. É un xarro de auga fría e xa o asimilei, pero aínda se me pon a pel de galiña cando paso por alí. Foron moitos anos", reconoce.

Adrián Casas ayuda en la empresa de su mujer.
Adrián Casas ayuda en la empresa de su mujer. PALEO 

En su caso, su mujer cuenta con una agencia de espectáculos, le está echando una mano, "porque este verán está habendo moito traballo a nivel de festas" y también organiza la romería de Naseiro. "Descansei un par de meses para limpar a cabeza do estrés deses meses de mobilizacións e logo centreime nisto. Chamáronme para varias cousas, pero a verdade é que aínda non tiven ganas nin tempo de facer o currículo. No outono, logo duns días de vacacións, mirarei como enfoco o meu futuro", concluye.

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