La víctima de intento de homicidio en Burela se ratifica: "Su intención era matarme"

La Audiencia Provincial de Lugo juzga a un hombre acusado de intentar asesinar a su expareja ► La Fiscalía pide diez años de prisión
El acusado por intento de homicidio en Burela, en el juicio. SEBAS SENANDE
photo_camera El acusado por intento de homicidio en Burela, en el juicio. SEBAS SENANDE

La sección 2 de la Audiencia Provincial de Lugo acogió desde este martes el juicio por un presunto intento de homicidio ocurrido hace un año en Burela. Un hombre, natural de Cabo Verde y sin antecedentes penales, está acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa por supuestamente intentar matar a su expareja. La víctima fue la primera en intervenir en la sesión y se ratificó en su declaración: "Su intención era matarme".

Protegida por un biombo de su presunto agresor, la víctima ha sido la primera persona en intervenir ante el Tribunal. Interrogada por el Ministerio Fiscal, la mujer se ha ratificado en su testimonio asegurando que la mañana del 23 de mayo de 2023 su expareja, con quien compartía domicilio pese a estar separados desde hacía seis meses, ingresó en el baño de la habitación donde ella se encontraba armado con un cuchillo con la intención de asesinarla. 

"Tenía pensado irme a Suiza y le dejé unos papeles para que firmara, para hacerle la tarjeta sanitaria a la niña. Cuando los vio, yo estaba en el baño y él entró con un cuchillo. Me amenazó y me dijo que me iba a matar", relató la víctima. "Yo intenté huir, pero él me tiró al suelo y empezó a darme puñetazos en la cara. Me golpeó y me mordió, hasta que logré escapar y pedir ayuda".

De acuerdo a lo recogido en el escrito de acusación, la mujer consiguió desviar la trayectoria del cuchillo, recibiendo sin embargo cortes "en la nariz, el labio y la mano" durante el forcejeo y presentando también heridas propiciadas por "golpes, puñetazos y mordiscos" propinados presuntamente por su expareja. 

"Escuchamos unos gritos y nos encontramos a la mujer ensangrentada"

"Escuchamos unos gritos que cada vez iban a más, salimos a la puerta y nos encontramos a la mujer. Estaba ensangrentada, venía descalza y no paraba de decir que tenía miedo de que se llevaran a la niña, que estaba en la guardería", ha relatado ante la jueza una de las dos testigos –trabajadoras de un establecimiento situado enfrente del domicilio de la víctima– que auxiliaron a la mujer tras su huida de la vivienda y dieron aviso de lo sucedido a la policía. 

Cuatro agentes de la Guardia Civil –miembros de la patrulla de seguridad ciudadana que asistieron a la víctima e integrantes del equipo que realizó la inspección ocular del domicilio incautando "un cuchillo de grandes dimensiones"– han testificado también ratificándose todos ellos en su participación en el atestado. 

Citada como testigo de la acusación particular, la trabajadora del Centro de Información a la Mujer (CIM) de Burela que prestó asistencia psicológica a la víctima tras lo sucedido, ha detallado durante su comparecencia que la mujer se encontraba "totalmente bloqueada" como consecuencia de la agresión, y que aunque negaba haber sufrido violencia física o psicológica con anterioridad por parte de su expareja, los patrones de conducta del hombre durante la relación eran "compatibles con una situación de violencia de género". 

"Ella me atacó" 

Por petición expresa de la defensa, el acusado –que ha declinado responder a preguntas de la acusación particular– ha declarado en último lugar. El hombre, marinero de profesión, ha negado estar al tanto con anterioridad al día de los hechos de los planes de su expareja de mudarse con la niña al extranjero. 

"Yo me enteré el día anterior de que se iba a llevar a la niña. Le dije que no estaba de acuerdo y discutimos por eso. La empujé en el baño y ella fue a la cocina a coger el cuchillo. Ella me atacó y por eso me corté la mano", ha relatado, para acto seguido asegurar que todas las lesiones presentadas por la víctima se produjeron durante "ese forcejeo". 

Con la declaración de los médicos forenses –prevista para este miércoles– el juicio quedará visto para sentencia. Además de la pena de prisión de casi diez años, de una indemnización acumulada cercana a los 11.000 euros en concepto de responsabilidad civil y de la privación de la patria potestad respecto de la hija de ambos, la Fiscalía ha solicitado que la pena de prisión sea sustituida –tras el cumplimiento de parte de esta– por la expulsión del territorio nacional del acusado, natural de Cabo Verde. 

Los hechos 

Los hechos tuvieron lugar el 23 de mayo de 2023 en el domicilio que la pareja y la hija de tres años de ambos compartían en Burela pese a que su relación sentimental se había terminado a finales del año 2022. Según denunció en su momento la víctima, el acusado se dirigió a ella gritando "te voy a matar" con un cuchillo en la mano al conocer su intención de mudarse con la pequeña. 

Como consecuencia de los hechos narrados, la mujer sufrió lesiones consistentes en una contusión craneal en región frontal izquierda, una herida contusa en región malar izquierda, compatible con mordedura, varias heridas inciso-contusas en la cara dorsal de tres dedos, una herida incisa en el labio superior y otra erosión en el hombro izquierdo. Las lesiones requirieron asistencia facultativa, tratamiento médico y quirúrgico en dos ocasiones, que tardaron en curar 43 días. El Sergas reclama los gastos de asistencia médica que ascienden a 401,91 euros.

Además de los casi diez años que pide el Ministerio Fiscal para el acusado, también piden la inhabilitación especial para sufragio pasivo durante el mismo tiempo. Solicitan la prohibición de acercarse a la víctima, su domicilio y su centro de estudios, a menos de 500 metros, y de comunicación con él por cualquier medio o procedimiento durante el plazo de 15 años. Así mismo, se solicita la privación de la patria potestad respecto de la hija menor que tienen en común.