Vestas llega a 70 empleos en Viveiro dos años después de su reconversión

La planta de Chavín funciona como almacén y centro logístico para eólicos del Noroeste ► Incorporó un taller de ensamblaje de alurings y de reparación de palas, entre otras funciones
undefined
photo_camera Reparación de palas. EP

La fábrica de Vestas en Chavín asume cada vez más actividad dos años después de reconvertirse en un centro de servicios y de formación en enero de 2022. Fue todo un mazazo para el municipio la decisión de la multinacional de dejar de producir aerogeneradores a finales de 2021 con un Ere que afectaba a 112 trabajadores, de los que 24 continuaron en el nuevo 'hub', pero el buen hacer de la planta desde entonces hizo que esa cifra fuese aumentando paulatinamente, hasta los alrededor de 70 empleados en la actualidad.

Las funciones centrales de Chavín son de operación y mantenimiento de parques eólicos en todo el Noroeste de España, donde da servicio a más de 2.000 aerogeneradores. Por un lado, albergan un almacén principal de grandes componentes eólicos, de los que el 80% son piezas ya utilizadas que se vuelven a suministrar a los parques "con la misma calidad de los originales, en la línea con el compromiso medioambiental y de sostenibilidad de la empresa para minimizar los residuos derivados de la actividad". No solo se suministran estos componentes de recambio, sino también nuevos a Galicia, Asturias, Cantabria y Castilla y León.

Este almacén funciona además como un centro logístico que brinda apoyo al mantenimiento de parques en Galicia y Asturias, con "una logística eficiente y esencial para garantizar el funcionamiento óptimo de los aerogeneradores".

Otra parte importante de la actividad de la planta es la formativa. Hay dos líneas, por un lado es un centro formativo homologado por la GWO (Global Wind Organisation) que en 2023 formó a 180 técnicos, y por otro lado es un centro de capacitación técnica en turbinas eólicas, rama que el año pasado tuvo más de 900 participantes de la región MED, "compuesta por técnicos de países del sur de Europa, África y Oriente Medio" que son formados en especialidad eléctrica incluido alto voltaje, hidráulica, mecánica, manejo de software o convertidores, entre otros, para turbinas de diferentes operativas de Vestas. Además en esta formación pueden participar también técnicos externos, no solo de la multinacional danesa.

Sin embargo, las funciones de la planta de Chavín se expandieron y supone también un "centro neurálgico para proyectos especiales", lo que quiere decir que desde Viveiro se gestiona la puesta en marcha de "proyectos críticos" en la empresa, como por ejemplo un cambio de sistema informático, para España y Portugal.

Otra actividad que ganó peso fue la del taller de ensamblaje y sustitución de alurings y de reparación integral de palas. Recuerdan que los alurings son "un componente de aluminio crucial en las palas de los aerogeneradores" y lo que hacen en el centro es su ensamblaje y reemplazo "para asegurar el funcionamiento óptimo de las palas". Estas también se ponen a punto con la reparación de daños. Además crearon un "Service Box" para la calibración y reparación de servicios electrónicos para el control de las turbinas, una actividad que antes se hacía en Dinamarca y que ahora asumió Viveiro "para España, Italia, Portugal y Francia".

En Chavín también funciona un taller de reparación de pequeños componentes eólicos y herramientas hidráulicas. Con este taller dan servicio a España y Portugal pero dicen estar preparados para aumentar el ámbito y añadir nuevos componentes susceptibles de ser reparados en Viveiro.

En primera persona, José Miguel Soto, sénior área manager: "Iremos seleccionando nueva actividades en función de la evolución del mercado"

¿Cómo han sido estos años de reconversión en la planta?

Tras el cese de la actividad de la planta de fabricación de aerogeneradores y paneles de control logramos rehabilitar las instalaciones para convertirlas en un centro multifuncional en un tiempo relativamente rápido, en solo dos años. Hoy Viveiro es un centro de referencia nacional en la industria eólica con diversas actividades y donde tenemos opciones de poder ofrecer opciones interesantes para nuestros clientes. Es satisfactorio ver que después de un momento crítico la evolución es positiva.

¿Cuál ha sido esa evolución a nivel de empleo?

Iniciamos en enero de 2022 con 24 personas que pasaron de la actividad anterior y hoy el centro coordina a más de 70 profesionales que desempeñan distintas áreas clave.

¿Se han sumado a la plantilla más personas de la anterior etapa o buscan otros perfiles?

Hay un poco de todo, un mix de gente que pasó de la antigua actividad junto a otros técnicos de mantenimiento que tenemos en los parques eólicos de la zona y también nuevos contratos.

¿Reciben formación en el centro?

Sí, cada vez que viene un técnico nuevo necesita una formación inicial y cuando va progresando su trayectoria necesita más capacitación, que se da tanto en el centro de formación GWO como en el de capacitación técnica.

¿Hay posibilidades de crecer?

Iremos adaptando y seleccionando actividades en función de la evolución del mercado y de las necesidades de nuestros clientes. Hay varias actividades en proceso de estudio para poder ser implantadas aquí, como el taller de reparación de pequeños componentes eólicos.

¿Qué evolución esperan del sector eólico en los próximos años?

Las perspectivas que tienen las energías renovables a nivel global, con los objetivos trazados tanto a nivel europeo como para España o Galicia parecen en general positivas, pese a que la inseguridad jurídica no ayuda.

Recientemente anunciaron la electrificación de su flota.

Vestas fue nombrada por tercer año en el ránking de Corporate Nights como la compañía energética más sostenible del mundo. Dentro de los planes en este sentido también va la electrificación total de la flota.

Comentarios