UGT reivindica su vigencia en su 130 cumpleaños con el caso de Sargadelos

Pepe Álvarez con el responsable de UGT en Galicia. EFE

Su secretario general ataca a Segismundo García, que le ofrece venderle la empresa "barata"

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, utilizó el caso de Sargadelos como ejemplo de vigencia de la importancia de la labor sindical en el día en que la formación que ahora dirige a nivel estatal cumplió 130 años, el pasado martes. Lo hizo con una carta en la que ataca duramente la forma de proceder del consejero delegado de la firma, Segismundo García, y defiende sin miramientos a su representante sindical, Rogelia Mariña. García ya le contestó en una carta en que le ofrece la empresa en venta "barata" y le reta a demostrar su valía como gestor.

Álvarez, de momento con una figura de perfil muy bajo al frente de UGT en toda España, califica la situación de Sargadelos como "uno de los ataques a la libertad sindical más descarado de los últimos años". También dice de Rogelia Mariña que hizo "muchos sacrificos laborales" y que el enfrentamiento con el empresario deriva "del cumplimiento del convenio colectivo en todos sus términos y condiciones. Es decir, fue despedida por cumplir con las obligaciones que implican su cargo de delegada electa y representante de UGT en la empresa" y destaca de ella "su carácter dialogante" y su "defensa de los trabajadores".

Ante este caso, a Pepe Álvarez le surgen dudas y se pregunta "cómo un empresario, o más bien un cacique, puede amenazar con el despido de media plantilla sin ninguna razón de ser. Más allá de la indefensión en la que nos encontramos los trabajadores y trabajadoras después de la última reforma laboral, ¿dónde está la fiscalía que no actúa de oficio contra un delito contra la libertad sindical?".

Además, remarca la postura de su sindicato, ya conocida pero ahora expuesta por su máximo responsable a nivel estatal: "UGT al completo va a estar detrás de Rogelia, ayudándola sin cesar. Ella es un símbolo de dignidad y de ética para todos nosotros. No quiere indemnizaciones ni "apaños". Rogelia quiere su puesto de trabajo para poder seguir pintando esta cerámica artesanal y artística que es un símbolo de la cultura gallega y un orgullo para todo el país".

"CONOCIDO SEÑOR". Pero como era de esperar Segismundo García no permaneció callado ante la carta de Pepe Álvarez y arranca utilizando precisamente su bajo perfil y se dirige a él como "conocido señor y secretario general". Asegura que desconoce la realidad de Sargadelos y afirma que "ha oído campanas y sin analizar ni estudiar la cuestión, pontifica".

Le recuerda que solo desea gestionar una empresa "recién rescatada de la ruina de una forma consecuente con su cuenta de resultados. Es normal que a ustedes eso les resulte extraño por sus fallidas incursiones en la economía competitiva (la última: Localmur, en Mallorca) y por su apego a los cargos y al presupuesto público".

Añade que estamos en el siglo XXI "aunque no lo parezca por las prerrogativas y blindajes de los sindicatos, y yo no soy ningún cacique, soy un trabajador como usted aunque, si me lo permite, un poco más ilustrado y cultivado. Y con poco apego a los cargos y al dinero.De ahí mi actitud y firmeza". También se dirige directamente a su labor y le recomienda "que abandonen los eslogans y la demagogia (barata, diría yo) y compre como hice yo (y tantos otros empresarios las suyas) esta compañía, y demuéstrenos su capacidad de gestión. Se la voy a vender barata". Además le recuerda que UGT "sí que quería indemnizaciones y apaños" y le dice que se lo pregunte "a su organización o camarilla" pero le añade que "el que no los aceptó, fui yo".