El menú de... Mar Martínez

Todo el cuidado para los mayores

Las patologías de los usuarios marcan los menús de la residencia San Bartolomeu, que no deja ninguna fecha sin celebrar
Mar Martínez Lamelas, una de las cocineras de la residencia San Bartolomeu de Xove. JOSÉ Mª ÁLVEZ
photo_camera Mar Martínez Lamelas, una de las cocineras de la residencia San Bartolomeu de Xove. JOSÉ Mª ÁLVEZ

La residencia de mayores San Bartolomeu de Xove abre a este diario las puertas de su cocina, un departamento que en una entidad de este tipo tiene varias particularidades. No solo hay que preparar a diario "cantidades industriales" para sus 140 comensales, sino que deben hacerlo con los máximos cuidados y atendiendo a un sinfín de situaciones, pues aparte del menú normal lo hay adaptado para diabéticos, sin sal para hipertensos, una versión hipocalórica, otra sin lactosa, dieta blanda o la denominada dieta turmix para personas que no pueden masticar y que reciben los alimentos batidos.

"Os menús veñen supervisados por un médico e un nutricionista e facemos todo na residencia, con produto local", asegura la directora del centro, Ana Fernández Noriega, quien comenta que al tratarse de personas mayores y con distintas patologías realizan las dietas adaptadas a cada caso.

Esto no resulta complicado "despois de tantos anos" para la cocinera Mar Martínez Lamelas, que junto a su compañera Lucía Pastor y sus ayudantes está al cargo de la preparación de los menús. "Pese a ser moitas cantidades aquí temos cousas que che facilitan o traballo, por exemplo unha peladora, e o que miramos é de controlar moi ben as temperaturas para evitar riscos. Os menús non son moi complicados porque son comida caseira e elaboramos todo aquí, incluso cando son os aniversarios facemos as tartas", comenta.

Hay momentos en que los menús son especiales, por ejemplo "os domingos sempre hai biscoito ou magdalenas pola mañá", y también se hacen comidas y postres típicos en fechas señaladas. "En Noiteboa o típico é repolo con bacallau, ao mellor con mexillóns á vinagreta de primeiro; en fin de ano o ano pasado deramos merluza do pincho que cedera Puerto de Celeiro en salsa, con langostinos de primeiro; o día de Nadal sempre hai pavo, en ano novo hai polbo ou cabrito e o día de Reis un redondo mechado". No faltan el cocido en Carnaval, tampoco las filloas o las orellas, y hace poco celebraron el magosto con castañas y chorizos, momentos algo diferentes que dan alegría a los usuarios.

"Estou moi contenta, nunca pensei que ía desempeñar este traballo e fágoo da mellor maneira posible", reseña Mar Martínez, vivariense aunque residente en O Folgueiro y quien por formación es auxiliar de enfermería. Sin embargo, ya había estado antes entre fogones, como ayudante de cocina en un chiringuito en Xilloi y en la residencia Betania de Viveiro.

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