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De tales remos, tales astillas

REMEROS DE RIBADEO QUE ENTRENAN CON SUS HIJOS-JM ALVEZ
Antón y Miguel Balsa (izquierda), y Mateo y Mauri Monteserín. J. Mª ÁLVEZ
Mateo y Antón, los hijos de Mauricio Monteserín y Miguel Balsa, siguen la estela de sus padres, dos remeros de referencia

El Club de Remo de Ribadeo se ha convertido en los últimos años en la referencia que había sido en el pasado para los jóvenes que quieran practicar esta deporte en A Mariña y en el occidente asturiano. Mucho mérito del trabajo que se viene desarrollando en la entidad lo tienen dos históricos del remo ribadense: Mauricio Monteserín Mauri y Miguel Balsa, que han puesto experiencia, esfuerzo y dedicación para un crecimiento continuo desde que cogieron las riendas del club en el año 2015, después de más de 10 años cerrado. Además de su amor por el remo, otra de las razones que ha llevado a Monteserín y Balsa a mantenerse al frente del club ribadense ha sido la presencia de sus hijos, Mateo Monteserín -—13 años— y Antón Balsa —12 años—, entre las promesas que figuran en la entidad. Ya se sabe que de tales remos, tales astillas.

Miguel Balsa comenzó a practicar remo en Ribadeo a los 13 años y en su prolífica trayectoria figuran varios títulos de campeón de España de bateles, entre otros logros. "Cambiei de club e fixen tanto banco fixo como móbil dependendo de onde estivera", comenta el remero, que comenzó su andadura junto a Mauricio Monteserín y fue también junto a él cuando decidió recuperar el club de remo ribadense. "Foi no 2015 cando xa estabamos os dous asentados en Ribadeo. A única intención era ofrecerlle aos rapaces unha alternativa que xa non existía dende había dez anos", señala.

Balsa nunca presionó a su hijo Antón para unirse al club y no fue hasta que cumplió los nueve años cuando empezó a remar. "Nunca quixemos dicirlle nada porque xa se sabe que ás veces basta con empuxalo a facer unha cousa para que non lle guste. Pero participou por vez primeira nunha competición aos dez anos e enganchouse completamente", explica.

"Recuperamos o club de remo ribadense no 2015, cando xa estabamos os dous asentados en Ribadeo. A única intención era ofrecerlle aos rapaces unha alternativa que xa non existía dende había dez anos"

Tanto Antón como Mateo entrenan cuatro días a la semana y no menos de una hora y media en cada sesión, algo que puede considerarse excesivo para su corta edad, pero lo hacen con una actitud ejemplar . "Chova, faga frío ou sarabee, Antón sempre ten boa predisposición para ir adestrar, é algo que parece que sempre fai a gusto, nunca hai que incentivalo ou presionalo. Ás veces levántase cando o resto quedamos na cama, colle a súa bicicleta e marcha ao seu adestramento de remo sin que ninguén lle diga nada", señala Miguel Balsa, que reconoce sentirse "orgulloso" de la afición de su hijo. "Para min, para a miña dona, Demelsa, e para a miña filla Aitana, que lle poña todas as súas ganas e ilusión e que se sinta feliz fainos tamén felices", dice.

Como padre, Balsa tiene claro los consejos que le da a su hijo respecto al remo: "Dígolle que desfrute ao máximo, recórdolle que se compite según se adestra e pídolle que sempre lle faga caso ao seu adestrador, sexa quen sexa".

La carrera en el mundo del remo de Mauricio Monteserín le convierte en el deportista de esta modalidad más importante de la historia de A Mariña. En su palmarés figura la participación en los Juegos Olímpicos de Sydney, en el año 2000 y en cuatro campeonatos del mundo. Tras comenzar en el club de Ribadeo, pasó por varios clubs de remo en banco móvil y traineras y regresó en 2012 a su localidad natal para recuperar el club de remo junto a su compañero y amigo, Miguel Balsa.

Igual que Antón Balsa, también Mateo Monteserín sigue los pasos de su progenitor, al que ya acompañaba con siete años cuando salía a remar. "Baixaba comigo, pero o que lle gustaba realmente era ir na zódiac", comenta su padre, que vio como paulatinamente comenzaba a interesarse por el remo. "Foise acostumando aos movementos, cada vez amosou máis interese e ao final quedáronselle cousas", explica Mauri.

"Na actualidad dispoñen de moitos máis medios e posibilidades e sobre todo creo que teñen a vantaxe de dispoñer de adestradores con máis experiencia"

Este considera que hay grandes diferencias de cuando empezaron Miguel y él a la actualidad. "Agora dispoñen de moitos máis medios e posibilidades e sobre todo creo que teñen a vantaxe de dispoñer de adestradores con máis experiencia. Dentro diso hai similitudes á hora de inculcarlles certos valores como a puntualidade e responsabilidade á hora de acudir aos adestramentos, o espíritu de sacrificio", explica el exremero, que ahora es entrenador. "Ás veces a Mateo cústalle diferenciar a figura do pai e do adestrador. Ao final el é un máis dentro do club cando estou exercendo e seguramente sae prexudicado porque é ao que máis se lle esixe".

Respecto a las posibilidades de seguir creciendo en el mundo del remo, Mauri lo tiene claro. "Os estudios son o primeiro. A esta idade teñen que ver o remo coma un deporte e disfrutar del, non se pode falar nin pensar no profesionalismo porque iso sería un erro grave", explica.

UNA PAREJA DE NIVEL. Pese a su juventud, Antón y Mateo se proclamaron ya campeones gallegos de alevines en el doble scull antes de la pandemia y tenían muchas opciones de medallas en el campeonato de España, pero no se celebró. Mauri Monteserín habla de sus cualidades y les ve "diferentes, pero complementarios". "Antón é forte, moi desarrollado físicamente e Mateo é máis fino, pero compensa a súa falta de potencia cunha boa técnica", dice.

Cantera: Más de una veintena de deportistas en el club ribadense
Tanto Mauricio Monteserín como Miguel Balsa se muestran muy satisfechos de la evolución del club y de contar habitualmente con más de una veintena de deportistas entre las categorías de benjamines y juveniles. Ambos tenían claro que el único objetivo de la recuperación de la entidad era para darle otra alternativa deportiva a los más jóvenes y la respuesta ha sido muy buena en los seis años que llevan.

 

En corto
GALARDONES. 10 medallas
Son las que acumulan ya pese a su corta edad entre Mateo Monteserín y Antón Balsa —cinco para cada uno— en las diferentes competiciones autonómicas y nacionales en las que han participado, desde benjamines. Ambos rinden a alto nivel tanto en el skiff individual como en el doble scull.

PETICIÓN. A los responsables del club les gustaría tener más horas de mar
Miguel Balsa considera que depender tanto de las mareas exige a veces un sacrificio a los jóvenes remeros de tener que madrugar mucho para poder entrenar en el mar. El presidente del club pide un esfuerzo a las instituciones para que puedan hacer una dársena o un pequeño canal que facilite la salida al agua para los remeros. Lo que sí agradecen desde la entidad es la calidad del local social que tiene el club en la actualidad.

JOYAS. Nerea Lago está con la selección española juvenil
Mateo Monteserín y Antón Balsa son dos de las joyas del club, pero la más consolidada es la juvenil Nerea Lago, medallista nacional en numerosas ocasiones y, actualmente, concentrada con la selección española de su categoría, con la que tiene grandes posibilidades de acudir al Mundial. Nerea Lago es la referencia más cercana de los más jóvenes del club ribadense para saber que con trabajo y dedicación se puede llegar lejos.

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