Serge Sozonov: "Tengo miedo a no despertar un día por la guerra nuclear"

El pintor ruso asentado en Ortigueira asegura que "es como era Hitler, un fanático, pero el problema es que Putin tiene armas nucleares, que puede apretar el botón sin pensar mucho, solo por estar enfadado, y lo está por la resistencia ucraniana"

El pintor ruso Serge Sozonov (derecha) con una familia de ucranianos amigos suyos-ANTIA
photo_camera El pintor ruso Serge Sozonov (derecha) con una familia de ucranianos amigos suyos. ANTIA

El pintor ruso Serge Sozonov, que este viernes inauguró una exposición colectiva en el complejo Regal Xunqueira de Viveiro, asegura que está "horrorizado" con la guerra. Al final de la apertura de la muestra se guardó un minuto de silencio por las víctimas. "Tengo miedo a no despertar un día por la guerra nuclear, porque Putin es un loco, puede apretar el botón en cualquier momento". Él llegó en 2008 a O Baleo, en Ortigueira, porque "quería sentirme más libre, me enamoré de esta zona y no pensé lo que dejaba allí".

Sozonov retoma su discurso antifascista. "Creo que está enfermo mentalmente, es como era Hitler, un fanático, un loco, pero el problema es que Putin tiene armas nucleares, que puede apretar botón sin pensar mucho, solo por estar enfadado, y lo está por la resistencia ucraniana".

Serge rechaza una guerra entre hermanos. "Este es el crimen más perverso y sangriento que puede cometer". Él tiene a sus padres en Saja y dice que "la propaganda afecta a todos, sobre todo a la gente mayor, están 24 horas escuchando eso y caen en la trampa, están como zombis", lamenta el artista.

En Ucrania están las madres de la pareja que forman Oleksandr Medvedev (Kharkiv) y Olena Odynsytsia (Kyiv), cuyo hijo Yevhenii Vikhorst (Kiev), llegó a Cariño, donde también reside su otro hijo Glib, tres días antes de estallar el conflicto. Dicen que por ahora están bien. “Cuando suenan las sirenas bajan a los sótanos y se  protegen”.

Serge recalca la fortaleza y serenidad de sus amigos y del pueblo ucraniano. “Es un pueblo tan fuerte, no sé cómo podría aguantar yo en esa situación, es un pueblo muy unido, gente de todas las edades que se levanta para proteger su patria”, subraya. Sozonov añade que “desde que en 2014 los rusos entraron en Crimea y Dombás están amenazados, estuvieron preparándose para hacer frente al enemigo”.

La familia ucraniana reclama, como todo su pueblo, el cierre del espacio aéreo sobre su país para que Rusia no pueda bombardear a los ciudadanos con sus misiles, así como cascos, chalecos antibalas y visores infrarrojos para combatir al ejército ruso, además de medicinas para atender a los heridos.

Olena cuenta que “en cada barrio hay muchos voluntarios, están organizados para ayudarse unos a otros”. La familia añade que desde el inicio de la guerra, el pueblo hizo donaciones por más de diez millones de euros, “que es mucho dinero para ellos porque no es un país rico”, puntualiza Serge, para que el ejército pueda proteger su país.