Regalar salud a quien más lo necesita

El cirujano Antonio Satorras dirigió un equipo de doce personas, con otros tres profesionales del Hospital Público da Mariña, que realizó 225 operaciones a 175 adultos y niños en Liberia con las que mejoraron su calidad de vida en un entorno con muy escasos recursos. El centro burelés aportó material y medicinas
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photo_camera Laura Baumgartner, María Quirós y Antonio Satorras, en el hospital burelés. ÁLVEZ

Cuatro profesionales del Hospital Público da Mariña participaron de manera altruista y a cuenta de sus días libres en una campaña de la ONG Cirujanos en Acción en colaboración con Hernia International en el país africano de Liberia. En total eran doce sanitarios españoles que durante una semana operaron de forma intensiva a 175 adultos y niños con hernias o quemaduras que limitaban su vida, bajo la coordinación del cirujano general del hospital mariñano Antonio Satorras. Junto a él viajaron desde la comarca otra cirujana, María Quirós, la anestesista Laura Baumgartner y la enfermera de quirófano Lucía Corrales.

Para Antonio Satorras es la cuarta campaña de este tipo que organiza -antes dirigió otras en Benín, Kenia y Gambia-. Sin embargo, destaca que es "la primera vez" que va un equipo completo de profesionales desde el hospital de A Mariña. Integraban la expedición otras dos cirujanas del Sergas, una general y otra pediátrica de los hospitales de Cee y Santiago, respectivamente, y seis sanitarios de otros hospitales de España, en total doce personas "que es un muy buen número para una campaña de colaboración de este tipo", apunta.

Intervinieron 225 hernias, tumores y quemaduras


El viaje en sí duró diez días a principios de febrero y fueron siete de intensa actividad quirúrgica en las instalaciones del hospital Emirates de la localidad de Bopolu. "Liberia es uno de los países más pobres del mundo, con muy pocos recursos, y muchas veces la única asistencia quirúrgica que se presta suele ser en campañas de colaboración", comenta Satorras. Allí vieron pacientes que presentaban "dobles o triples patologías", de modo que llevaron a cabo 225 intervenciones a las 175 personas atendidas, de las que unas 40 eran menores.

                      Laura Baumgartner, María Quirós y Antonio Satorras, en el hospital burelés.
El equipo, también con la enfermera Lucía Corrales, en una intervención. EP

Detalla que operaban patologías que pudieran quedar resueltas con su intervención, "porque una complicación allí no se va a poder solucionar" y básicamente en adultos eran "hernias y tumores de partes blandas", mientras que los cirujanos pediátricos sí hicieron frente a "algún caso más complejo de quemaduras y operaron varios casos que les arreglaron la vida a los pobres niños", que se veían completamente limitados. La cirujana María Quirós recuerda el caso de una niña "que tiña toda a parte de arriba das pernas pegada e dificultades para andar", mientras otro pequeño "tiña o pé totalmente xirado e camiñaba sobre o canto externo".

Antonio Satorras explica que lo que aquí puede parecer una patología banal, como una hernia, "allí es muy limitante e incluso puede condicionar riesgo vital en caso de complicaciones, porque no tienen otra forma de solucionarlo. O se opera de esta forma programada o el día que se complique no hay nada que hacer", reseña.

Colaboración del hospital comarcal y maletas extraviadas


El equipo destaca la buena predisposición del Hospital Público da Mariña, tanto de la dirección como del departamento de farmacia, para aportar el material con el que trabajaron allí sus profesionales, como artículos de sutura, cajas de quirófano o instrumental de anestesia, así como unos 70 kilos de medicación para suministrar a los pacientes que intervenían.

El único problema que tuvieron fue de pérdida de equipaje, pues los doce integrantes del equipo completo llevaban 24 maletas con 600 kilos de material donado por los hospitales y cuatro de esas maletas se perdieron, entre ellas una tercera parte de la medicación. "En el primer momento fue un agobio pero después nos apañamos bien, nos reorganizamos el primer día contando con que faltaba eso", comenta Laura Baumgartner, que también perdió parte de su material de anestesia.

Condiciones: operaban mientras había luz y todos a una


El hospital Emirates es de reciente construcción pero no está dotado del suficiente personal ni medios. "Es un cascarón vacío. Tiene unos edificios nuevos que podrían dar un servicio magnífico pero no tienen personal para usarlas, ni medicación, ni material quirúrgico, de ahí que se puedan realizar estas campañas", comenta el coordinador. Laura y María añadían que el hospital cuenta con un personal mínimo y escasamente formado.

                      Laura Baumgartner, María Quirós y Antonio Satorras, en el hospital burelés.
Laura Baumgartner, María Quirós y Antonio Satorras, en el hospital burelés.

Una particularidad de las instalaciones es que operaban mientras había suministro eléctrico, entre las nueve de la mañana y las nueve de la noche, pero iban antes equipados con luces frontales para organizar los quirófanos y tener todo listo para empezar a operar en cuanto tuvieran electricidad, unas tareas en las que cada integrante del equipo ayudaba en lo que fuera necesario.

En el hospital también pasaban por planta para ver a los pacientes intervenidos y proporcionarles la medicación. "Mandabámoslles para a casa os calmantes porque non se podían permitir compralos", comenta María Quirós.

Una experiencia para repetir


La experiencia ha resultado muy positiva para todos ellos, por descontado para el coordinador, que intenta una vez al año dirigir o participar en alguna campaña y espera que "este año se vayan haciendo más proyectos en África, América e incluso Asia", pero también para las sanitarias que acudían por primera vez.

"Sempre foi algo que me gustaría facer, que me chamou moito a atención, e cando mo propuxo Antonio pareceume a oportunidade perfecta para ir", dice María Quirós, que está dispuesta "a repetir" en el futuro. "Gustoume polo feito de vernos noutro entorno, e a capacidade de traballar con moitos menos recursos dos que tes aquí, porque eran máis precarios dos que temos no hospital, e ver que realmente se ti non operas esas persoas ninguén o vai facer, eran hernias moi grandes que levaban moito tempo e non se solucionaban", recuerda.

"Es el inicio de algo que quiero mantener. Me gustó mucho la experiencia y no sé cuándo, pero me gustaría volver", comenta Laura Baumgartner, que aparte de la experiencia de verse trabajando en otro ámbito y con recursos muy limitados destaca como aspecto positivo que participar en un proyecto así "es otra forma de viajar, de meterte más en la cultura de ese país; es algo enriquecedor a nivel personal", reseña.

Participación: demandan días específicos para estas acciones

El coordinador subraya que estas acciones de cooperación internacional se realizan «a expensas del trabajador. Colaboras con tu tiempo, porque son días de vacaciones, y con tu dinero, porque no es subvencionado». Satorras comenta que hay una demanda a nivel nacional para que se dispongan unos días para cooperación y cree que sería la forma de que más profesionales se vieran animados a participar, si no ven restados sus días de vacaciones.

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