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¿Qué fue de... Atilano Fernández?

Atilano Fernández. EP
Atilano Fernández. EP
Fue el presidente de la Comisión Focega de Sanidade y a día de hoy aún le siguen doliendo las injusticias pero se ha acostumbrado a no estar en primera línea de protesta ► Lo estuvo durante treces años en Foz, defendiendo para vecinos y visitantes un servicio de urgencias 24 horas con más de un centenar de acciones 

Atilano Fernández fue una de las caras visibles durante los trece años en que estuvo activa la Comisión Focega en Defensa da Sanidade Pública, una entidad que nació en julio de 2002 para reclamar un servicio de urgencias para Foz y que cesó su actividad en abril de 2015 sin conseguir su objetivo, a pesar de que lo intentaron todo y prueba de ello es que superaron el centenar de concentraciones, entre ellas decenas de manifestaciones muy numerosas.

Fue un tiempo en que Fernández, su presidente, pasó de los nervios a hablar en público con soltura propia de un dirigente nato. No se arrepiente de nada de lo que hicieron porque sigue pensando que luchaban por algo justo y es que "coa creación dos PAC, Foz perdía o médico de urxencias ao integrarse no de Burela" y entendían desde la comisión que el municipio tenía entidad y población suficiente para contar con este servicio.

En un época sin redes sociales "pechar as estradas era a única forza que tiñas", recuerda el focense, quien ve claro que lo que hicieron "valeu a pena" y que consiguieron algunas mejoras, entre ellas el nuevo centro de salud y durante una época "un médico de tarde, que tamén atendía urxencias e coberturas destas as mañás dos festivos".

Una alegría, a la que sumaron algunos especialistas o la ambulancia medicalizada, que tampoco es que durara mucho, pues "ao médico de tardes sacárono aos oito días de cesar nós". Aquella lucha considera Atilano que podría seguir viva, "porque ben se ve como está a sanidade e neste verán en Foz para pedir receitas tiñas que esperar ata trece días", pero también es consciente de que el cansancio pasa factura. 

"Igual que viven os máis temos que facelo nós", dice el exdirigente de la comisión, quien no oculta su decepción con los políticos. "Eran sempre moi boas palabras pero poucos feitos", reitera Atilano Fernández, quien se reunió con los tres presidentes gallegos que hubo mientras funcionó la asociación: Manuel Fraga, Emilio Pérez Touriño y Alberto Núñez Feijóo.

El peor momento de su lucha lo tiene claro: "Cando tivemos que declarar ante o xuíz", ya que él y otras catorce personas fueron denunciadas por encerrarse en la delegación de la Agencia Tributaria. Una manifestación de apoyo a ellos por las calles de Foz fue la más multitudinaria de las que se recuerdan en la localidad.

Lo mejor, los muchos amigos que ya son íntimos y con los que "en menos dun mes logramos 7.854 firmas só en Foz en apoio das urxencias, que son moitas e é que foi un mes de puro ‘fuego’", recuerda Atilano. Un grupo, del que el ‘núcleo duro’ Moncho, Toñito, Paco y Francisco, además de Atilano seguían antes de la pandemia quedando los martes para arreglar el mundo. Y nada como hacerlo con unos callos, que para eso es día de mercado en Foz.

Pero llegó el covid "e eu intentei cumprir todo o máximo posible e apenas saín; agora vou dar unha volta polas tardes, pero por onde non hai xente, porque aquí xa foi demasiado este verán. Eu, se poidese, marchaba fóra de Foz estes dous meses", cuenta alguien que a sus 75 años ha visto como el municipio cambiaba por completo.

"Non se coñece", lo cuenta alguien que nació en el puerto y que había pasado las tardes de verano bañándose en el ángulo, frente a donde está actualmenre la depuradora, "que era o sitio onde nos bañabamos os de Foz, pois a praia a deixabamos para os turistas", cuenta entre risas, recordando que "Foz sempre foi lugar de veraneo e xa da ditadura recordo ao xeral Vilalba", rememora Fernández.

Unos recuerdos de juventud que llevan también a repasar su vida dedicada al mar desde niño, en barcos de Foz, A Coruña y Burela, hasta su jubilación, de la que ahora intenta disfrutar. "Todos os días fago os 8.000 pasos que me piden para baixar o zucre e, aínda que teño as cervicais destrozadas, estou feito un mozo", cuenta Atilano.

El pasado fin de semana se animó a dar una vuelta por el mercando normando "porque se empeñou a xefa, que baixou disfrazada e que xa ten decididos os modelos do vindeiro Entroido", asevera, añorando una vuelta a la normalidad.

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