Patricia Suárez Manjón: "El fuerte de San Damián lo tiene todo para aprovecharlo mejor"

Esta arqueóloga asturiana está acabando una tesis doctoral sobre fortificaciones en la era moderna en Asturias y una de las que estudia especialmente es el fuerte de San Damián ribadense, que defendía también la orilla asturiana
Patricia Suárez Manjón. CEDIDA
photo_camera Patricia Suárez Manjón. CEDIDA

Aprovechar bien el fuerte de San Damián cree Patricia Suárez que no tendría que ser algo ni especialmente caro ni inalcanzable. Los interesados en saber más pueden ir a un coloquio este sábado a las ocho en la Casa de El Viejo Pancho con su presencia, la de Ernesto Cruzado y Alberto Paraje.

Está usted estudiando fortificaciones en Asturias. ¿Cómo llegó hasta la de Ribadeo?

Yo estudio fortificaciones costeras de Asturias en época moderna y lógicamente, al confluir en el Eo los dos territorios siempre hubo una comunicación muy intensa entre ellos, y la defensa de la ría siempre estuvo más del lado gallego que del asturiano. Aunque tenemos fortificación interesantes en Figueras, en Arroxo, allí tenemos los restos, pero apenas hay documentación. 

¿Este tipo de fortificaciones son habituales?

La tesis doctoral mía surgió de un plan de investigación de la Universidad de Oviedo que era la catalogación de fortificaciones del periodo medieval, pero hay pocos castillos, algunos sueltos y en ruinas, no hay nada que sea como muy impactante. Y de fortificaciones costeras, los restos son escasísimos. De las más antiguas hay pocos restos también porque hasta el siglo XVIII no se construyó nada definitivo, muchas veces se referencian emplazamientos sin grandes obras, solo se actuaba al ver el peligro. Esto pasa también en Ribadeo: se preocuparon cuando el peligro es inminente, cuando hay episodios que ya ven que es necesario actuar y se actúa tarde y a deshora. Es un mal endémico de la Corona y constante en todo el Cantábrico. Se confiaba un poco la defensa a que cada villa pudiera alistar milicias locales, que tuviera algunas piezas de artillería y que pudieran defenderse solos.
 

En ese contexto, ¿qué tiene de especial San Damián?

Lo que se conserva ahora es lo que se construye en la segunda mitad del siglo XVIII, aunque hubo construcciones provisionales anteriores. Luego se ejecutó uno de esos proyectos, que tenemos en Asturias muchos planos, pero no los restos y en Ribadeo tienen la suerte de tenerlo en un estado excepcional de conservación y es muy importante que se mantenga y se dé a conocer porque es un elemento muy importante.

¿Se infravalora esa parte de nuestra historia?

Sí, desde luego que sí. Por ejemplo, el estudio de este tipo de elementos es algo muy reciente por lo menos desde el punto de vista arqueológico. Siempre se tendió a periodos anteriores. En las épocas modernas y contemporáneas no se miró para ello. Se suele ver como algo viejo pero sin valor. En Asturias hubo muchas afecciones en los 90 y los 2000 con las sendas costeras y en muchos de esos sitios se ponen miradores y cosas así, pero no se hace una intervención arqueológica previa que consiga documentarlo. En el Eo hay la suerte de tener un artículo de Pérez de Castro que habla de las fortificaciones de la zona, pero nunca se miró mucho para ello. Sí hay leyendas, mitos, forma parte de la memoria colectiva con las referencias a los piratas… esas cosas. Pero no se le da valor. Pero algo como San Damián es algo que se ve, porque en otros sitios solo quedan restos fragmentarios pero no ves esa edificación. Aquí sí.

¿Resulta complejo conocer más de ellas a nivel de documentación? 

Hay fuentes inagotables: el archivo de Simancas es un pozo sin fondo. Los ingenieros militares, sobre todo a partir del XVIII, tienen procedimientos muy estandarizados y son muy rigurosos al documentar todo el proceso. Pero eso es solo en la última fase de la construcción de este tipo de fortificaciones. Hay un punto de ruptura que es la Guerra de la Independencia. Se clavan cañones o se arrojan al mar para que el enemigo no los use contra la población local. Luego hay una revitalización pero con otros parámetros. Yo estudio la que va del XVI al XIX, y claro, después hay muchos cambios en el armamento con cañones diferentes, de mayor alcance, que cambian también las fortificaciones, que es otro problema porque los puntos estratégicos son los mismos, pero se superponen las fortificaciones y se arrasan restos de las más antiguas, que además eran muy provisionales.

Ve viable un aprovechamiento mucho mayor del fuerte de San Damián?

Yo entiendo que eso requiere una serie de gastos, pero es que también es cierto que es una oportunidad. Si se apuesta por darlo a conocer sí que es algo que genera interés, sobre todo teniendo la historia que tiene y que conoce tan bien Alberto Paraje, con todos esos episodios: el asalto inglés, la amenaza de los holandeses, la construcción naval de galeones de guerra que está muy poco estudiada… Realmente merece la pena darlo a conocer y el emplazamiento es idóneo. Sí me gustaría que fuese algo más o menos permanente. Para centro interpretación es perfecto, con instalaciones en estado óptimo en las que no hay que hacer tampoco una gran inversión. Sería tema del personal, gastos de mantenimiento, pero cuando ofreces algo la gente responde a la demanda. Al hacer visitas la gente acude, así que sería muy interesante porque es un ejemplo magnífico. Hay muy pocos restos así y ayudaría a entender mejor la historia de la ría del Eo y del puerto de Ribadeo en todo el periodo moderno. Sobre todo a nivel del tema de construcción naval es interesantísimo y muy poco estudiado incluso a nivel arqueológico. Es cierto que el urbanismo hace que queden pocos vestigios, pero interpretarlo con perspectiva histórica es muy interesante y daría para exponer de forma didáctica mucha información en el fuerte, que reúne todas las condiciones.

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