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Del océano Ártico a Ortigueira

Sergey Sozonov posa con unos de sus cuadros en la casa de la cultura de San Cibrao. JOSÉ Mª ÁLVEZ
Sergey Sozonov posa con unos de sus cuadros en la casa de la cultura de San Cibrao. JOSÉ Mª ÁLVEZ

Sergey Sozonov, ruso, indígena yakuto, nació en Chersky, uno de los sitios más fríos del planeta, pegado al Círculo Polar Ártico, en Siberia. Tras estudiar en Moscú decidió cambiar de vida y eligió Ortigueira, donde llegó en 2008. Es muy crítico con el régimen de Putin y tiene una exposición en la casa de la cultura de San Cibrao.

UN CAMBIO radical de vida es lo que llevó a Sergey Sozonov (Chersky, 1970) a desembarcar en Ortigueira hace 10 años. Él nació en un pequeño pueblo bañado por el Oceáno Glacial Ártico, el sitio más frío del hemisferio Norte, de unos 5.000 habitantes en aquellos años. Tanto es así, que cuenta con tranquilidad que las clases para los niños solo se suspenden cuando hay más de -50 grados. "Menos de esa temperatura es algo corriente", dice el protagonista. Y ahora, asentando en la localidad coruñesa, expone sus pinturas en la casa de la cultura de San Cibrao hasta el 15 de este mes con una colección que ha llamado La chica del Pazo.

Quería salir de Moscú, de una vida estresante, y cuando conocí Ortigueira me enamoré. No quiero vivir en otro sitio

A los 18 años, y tras terminar la escuela, Sozonov, que es un indígena yakuto, con rasgos asiáticos, se fue a estudiar a Moscú Periodismo. Tras hacer la carrera se puso a trabajar. Creo una empresa de publicidad y de diseño gráfico, pero llegó un momento que no quiso seguir viviendo en la capital de Rusia. "Me gusta mucho viajar y yo no quería vivir en una ciudad grande, con una vida estresante, y me puse a buscar". Llegó un momento en que estaba casi decidido a irse a Noruega, pero entonces conoció Ortigueira "y me enamoré. Ya no quiero vivir en otro lugar. Me enamoré de su naturaleza", dice es un perfecto español.

NATURALEZA INCREÍBLE. Tanto Chersky, el pueblo donde nació, como Yakutia, la capital de la república autonóma Sakha Yakutia, son sitios que recomienda visitar, aunque sea una vez en la vida. "Es algo muy distinto. Son extensiones enormes de bosques, una naturaleza increíble, como la de Noruega", apunta. En aquella región de Rusia, en Siberia, cuenta que sus pobladores viven mayoritariamente como ganaderos, cazadores y pescadores "y tienen una materia prima muy rica; el 90% de los diamantes que salen de Rusia son de allí", confirma. Además de muchos yakutos, indígenas como él, también hay mucha población que viene de fuera "porque el gobierno da el doble del salario normal al ser un lugar con un clima tan extremo".

Sobre Siberia: El gobierno da el doble del salario normal al ser un lugar con un clima tan extremo

En noviembre allí apenas puede haber cuatro horas de sol y en estos días de diciembre solo un par de ellas; mientras, en verano, donde las temperaturas pueden ser superiores a los 40 grados, el sol no se pone. "Apenas hay un crepúsculo", dice.

Sozonov dice que echa de menos "a mis amigos de Moscú y la naturaleza de allí, que es distinta a la de aquí, más frágil".

Cuando este ruso llegó a Ortigueira tenía la intención de montar una casa rural. Compró una casa en ruinas y la fue restaurando. Pero después de tres años de trabajo, la burocracia lo acabó agotando. Desde entonces se dedica a sus pasiones, que son pescar, montar a caballo, la fotografía y la pintura. "Tengo la idea de que dentro de un tiempo me ponga a dar clases de pintura", dice.

PINTOR AUTODIDACTA. Este pintor reconoce que es autodidacta. "Siempre me gustó la pintura en general, y pensé que tenía que empezar por el principio, por eso estudié a los realistas", comenta. A través de una asociación de Ortigueira expuso con otros dos compañeros en San Cibrao en el mes de marzo de este mismo año. Cuando terminó la exposición les dijeron que tenían las puertas abiertas para exponer cuando quisieran sus cuadros y es lo que está haciendo Sozonov en estos momentos, en una muestra que se puede visitar todos los días en horario de oficina en la casa de la cultura de la localidad mariñana.

El amor de este ruso por Ortigueira es brutal. "Es el mejor lugar del mundo para vivir", apunta. ¿Notó algún signo de racismo? "Nada. Me acogieron muy bien. Vengo de Rusia, que es un lugar donde hay mucho racismo, xenofobia, homofobia y esto me pareció el paraíso. En Moscú tuve bastantes más problemas por mis rasgos asiáticos".

Cuando le tocan el tema de la política a Sozonov se enciende. "Yo me fui de Rusia en 2008 porque quería estar aquí, pero la verdad es que desde entonces las cosas han empeorado mucho", dice. "En Rusia ahora mismo hay una dictadura corrupta de Putin", dice, enojado. "Nuestra generación creció con la Perestroika y nos sentimos engañados. En un momento dado pensamos que Rusia ya estaba con todo el mundo y, de repente, yo veo que vuelve a ser la Unión Soviética de siempre, con otra cara, pero con la intolerancia y el racismo por bandera y con el odio a Europa y a Estados Unidos", afirma.

En Rusia ahora mismo hay una dictadura corrupta de Putin

Cuenta Sozonov que, como periodista, "tengo algo de responsabilidad, pero la realidad es que los medios están controlados por el gobierno, es propaganda", apunta. De sus amigos de la universidad y cuando trabajaba en Moscú, unos se han ido del país "a Estados Unidos y están trabajando y otros se han quedado allí y están al servicio de lo que les dicte el gobierno", mantiene.

FUTURO NEGRO. Sobre cómo ve el futuro Sozonoz de su país, cree que es "muy triste". "Rusia es un país que va por un camino y en algún momento se intenta salir, como pasó con la Perestroika, pero enseguida vuelve de nuevo a los railes", y explica como "Rusia es un imperio es su fase final" y le llegan noticias desde su país de como "Rusia puede volver a fracturarse de nuevo y esta vez con más sangre", asegura, triste, el ruso de origen asiático.

La realidad de la vida de este pintor aficionado y periodista de profesión es muy distinta en Ortigueira. Además, cuenta como su hermana trabajaba en Madrid y de luna de miel vinieron a conocer esta zona con su marido. "Les gustó tanto que a los dos o tres años ya estaban viviendo aquí; mi hermana ahora reside en Viveiro", apunta.

Rusia puede volver a fracturarse de nuevo y esta vez con más sangre

Él, mientras, pasa los días trabajando en lo que más le gusta, la pintura, donde poco a poco se ha hecho un nombre en este rincón de Galicia.

Población
Una zona muy deshabitada


Sergey nació en el pueblo de Chersky, que en sus buenos tiempos tenía unos 5.000 habitantes, algo similar a lo que puede ser hoy Ortigueira, aunque en la actualidad tiene muchos menos, ya que la gente joven emigra a las ciudades. Este pueblo pertenece a la república autónoma de Sakha Yakutia, que cuenta con un millón de habitantes. Lo más impresionante de todo es que esta república es cuatro veces más grande que España, lo que habla de la poca población que vive en una extensión tan grande.

Yakutos
Del millón de personas que vive en esta zona, 350.000 aproximadamente son yakutos, como Sergy Sozonov.

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