La obra de los mil y un problemas en Ribadeo

El carril bici tuvo un inicio convulso y una continuidad aún peor, enfrentado a complicaciones que van desde una empresa que no avanza a un corredor sobre el cemento fresco
Jorge Díaz, Fernando Suárez y Pablo Vizoso, presentando la obra. EP
photo_camera Jorge Díaz, Fernando Suárez y Pablo Vizoso, presentando la obra. EP

Quienes se dedican a las obras tienen el dicho de que la que nace torcida después es complicado enderezarla, y el carril bici de Ribadeo parece reunir todas las características de la obra que no deja de dar problemas. Los dio desde el mismo momento de su proyección, luego con su posterior adjudicación a la empresa Asfalgal de Ourense. Ya en los trabajos previos, en junio de 2021, hubo problemas con una tala de árboles que el PP criticó al entender que fue algo gratuito y que se perdían unos ejemplares singulares.

Pero esa crítica política fue casi una broma comparado con lo que vino a continuación: Asfalgal no avanzaba casi nada. Tan poco, que era evidente que no iba a dar tiempo a justificar ante la Diputación los 250.000 euros que habían aportado a unos trabajos que cuestan 320.000 en total. Así que el Concello tuvo que rescindir el contrato. ¿Cuál era el problema? Que rescindir un contrato público no es tan sencillo y tuvo que hacerse previo informe positivo del Consello Consultivo de Galicia, a donde fue a parar el asunto.

Con ese informe en la mano, hubo que iniciar de nuevo el proceso de contratación de los trabajos con todo lo que eso conlleva y la nueva empresa se puso manos a la obra. Fue el 11 de agosto pasado. Pero siguieron los problemas. Unos prácticamente chuscos y otros más graves.

Poste en una orilla de la carretera. EP
Poste en una orilla de la carretera. EP

Recientemente hubo uno muy singular para la opinión pública: la ampliación de la carretera hizo que se quedara en una orilla de la misma un poste de media tensión de Begasa. Esto fue advertido por el Concello con anterioridad. El alcalde, Fernando Suárez, recuerda que "xa pedíramos a Begasa que o retirase e accedeu, pero na tramitación dos informes sectoriais, case todos da Xunta, a administración autonómica dixo que non, que había que soterrar, e iso complicounos moito a cuestión porque a realidade é que non podemos parar a nosa obra porque é imperativo tela xustificada a finais de ano ou perderemos os 250.000 euros da Deputación, e non nolo podemos permitir".

Huellas en el carril bici de Ribadeo. EP
Huellas en el carril bici de Ribadeo. EP

Asegura que en cuanto lleguen esos informes sectoriales, se remitirán a Begasa para que soterre dicha línea.Hace unos días, otro problema, esta vez con la Autoridad Portuaria: el tramo que va desde el acceso a Rocas hasta la Illa Pancha "que non acababan de respostar sobre se ían arranxalo ou non, e agora din que si, pero é que nós xa temos practicamente rematada a nosa parte, así que vai ser tamén algo que podería considerarse menor, pero que non o é tanto, porque quedará ese pequeno tramo incompleto".

Y para rematar, este fin de semana alguien con afán de inmortalidad corrió sobre el cemento húmedo del carril bici dejando sus huellas y obligando a repasarlo en dos zonas.

Fernando Suárez sabe que la oposición le atiza por todo esto "pero nós temos que centrarnos en rematar a tempo e que quede ben. Xa non sei que máis nos pode pasar, a verdade".

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