"Nuestra ONG trabaja para reducir la mortalidad materna en Senegal"

Nacho Samper es, junto a Nacho Carballo, coautor de las fotos que se exponen en el fuerte San Damián de Ribadeo sobre la labor de la ONG ‘Somos mujeres, somos madres’ en Senegal y la difícil situación de las embarazadas de ese país, muchas de las cuales sufrieron ablaciones.
Nacho Samper. EP
photo_camera Nacho Samper. EP

LA MUESTRA La madre que nos parió refleja la realidad que sufren las mujeres embarazadas senegalesas a través de una colección fotográfica realizada por Nacho Samper y Nacho Carballo sobre el trabajo sanitario y de formación que lleva a cabo la ONG ‘Somos mujeres, somos madres’ en este país africano. La exposición se puede visitar hasta el 29 de septiembre en el fuerte de San Damián en Ribadeo.

¿Qué se encontrará la gente que acuda a ver esta exposición?

Muestra el trabajo que realiza la ONG ‘Somos mujeres, somos madres’ en Senegal para resolver los problemas uretroginecológicos de la mujer. Tenemos varios tipos de fotos, unas muestran el trabajo mecánico y otras, más bonitas y que son las que vendemos, de mujeres embarazadas o sin embarazo. De mujeres que son bellísimas por fuera, pero que tienen todo tipo de enfermedades. Las imágenes no tienen lado tétrico. Hay fotos impactantes y es bueno que la gente las vea, pero luego hay otras muy llamativas desde el punto de vista estético.

¿Cómo surgió la idea de organizar esta muestra?

Nuestra intención es hacer ver a la gente de Occidente los problemas reales de Senegal, especialmente los que sufren las mujeres. También nos sirve para recaudar fondos para seguir rehabilitando maternidades.

¿Cuál es la labor que lleva a cabo esta organización?

Somos una ONG española que está instalada en Senegal . Queremos ampliar nuestro radio de acción a Cabo Verde, Togo y Gambia. Ayudamos a mujeres embarazadas en la colocación del feto para evitar partos complicadísimos. Hacemos esta parte médica, pero también formamos enfermeras o ginecólogos, que es realmente lo importante. Allí casi todas las mujeres sufren las consecuencias de la ablación, y eso es un problema muy grave cuando se quedan embarazadas. Si no tenemos a nadie que las atienda a diario, no solucionamos el problema del todo. Además, damos educación sexual a los niños en las escuelas. Es necesario crear condiciones de riqueza en el sur para evitar que la pobreza se exporte al norte. Si conseguimos formar a las personas allí, no tendrán necesidad de emigrar como lo hacen, en esas pateras que causan tantas tragedias. Incluimos alguna imagen de pateras en las playas para mostrar el problema de la emigración, pero es comprensible que se vayan de su país cuando viven en un mar de plástico y lleno de polución. Queremos crear comisiones para que la gente pueda vivir bien, tener los hijos en condiciones o acudir a un hospital. 

"Dar a conocer la mutilación genital femenina impacta. Somos la única ONG que trata sus horribles consecuencias"

Tiene que ser duro mostrar el sufrimiento de estas mujeres al resto del mundo.

Para nosotros supone un honor y un orgullo, pero también es una gran preocupación porque las cosas de cooperación van muy despacio. Hay que convencer a la gente. Dar a conocer todo esto de la mutilación genital femenina es impactante. Piensa que hay cerca de 150.000 mujeres en el mundo que la sufren, y somos la única ONG en el mundo que trata sus consecuencias negativas. Son horribles. Tienen infecciones continuamente, no se pueden sentar... Es algo que se conoce muy poco, aunque empieza a haber casos en España de mujeres senegalesas que llegan embarazadas.

¿Han llevado esta muestra a otros lugares?

Hemos expuesto ya en Madrid, en el Festival Internacional de Cine de Málaga, en Estepona y Granada. Tuvimos que suspender varias exposiciones por el covid, pero ahora retomamos el proyecto en Ribadeo. Tenemos en mente otras exposiciones. Nuestra filosofía es hacer muestras de fotografía itinerantes.

¿Cuál suele ser la reacción de la gente ante las fotografías?

Una gran emoción. Muchas personas, con lágrimas en los ojos, me dicen "estoy emocionado o emocionada". Se cree que esto como es de mujeres y para mujeres, pero los hombres también están implicados. Hay hombres que cuando salen me dicen que se han quedado impresionados con el trabajo que hacemos. Sí es cierto que las mujeres, como tales, se sienten más cercanas a los problemas del embarazo y la mutilación. Son imágenes que impresionan, porque observas fotografías de niñas con 14 años con un bebé en la espalda que es suyo. Este tipo de cosas son difíciles de ver aquí. Por eso la palabra que mejor la define es impactante.

¿Cómo definiría esta exposición?

Además de impactante, diría que es una forma de reflexión. Reflexionar sobre el mundo que está fuera de nuestras fronteras. En Europa tenemos grandes problemas, pero mirarnos al ombligo continuamente es un problema muy etnocéntrico. Hay que saber que fuera de nuestras fronteras hay personas que lo pasan muy mal y que tenemos una obligación y un deber de ayudarlas, porque son tan personas como nosotros.

¿Cómo se van a respetar las medidas anticovid?

Hemos establecido un aforo de 10 a 15 personas en interior. No es necesario hacer reservas, pero la gente tiene que saber que a lo mejor tiene que esperar un poco en la entrada. Vamos a ser muy escrupulosos con eso porque somos una ONG sanitaria y vamos a dar ejemplo.

¿Buscan recaudar fondos con esta iniciativa?

La entrada es gratuita. El dinero lo recaudamos a través de la venta de fotografías. El Ayuntamiento nos ha permitido venderlas porque es un fin social de una ONG. Normalmente no dejan, pero con eso nos sufragamos para poder ayudar y rehabilitar a esas mujeres que lo necesitan.

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