Obras que capturan el alma de las personas

Parte de la obra de la pintora holandesa Simone Nijkamp, que falleció a los 42 años en el lugar ourolés de Baroso, ve la luz en la muestra que organiza Terra de Viveiro en la biblioteca vivariense
Inaugración de la muestra de Simone Nijkamp en la biblioteca vivariense JMª ÁLVEZ
photo_camera Inauguración de la muestra de Simone Nijkamp en la biblioteca vivariense. JMª ÁLVEZ

Bajo el título Olladas, Miradas llegó este miércoles a la sala de exposiciones de la biblioteca vivariense una selección de la obra pictórica de la holandesa Simone Nijkamp (Losser, 1979; Baroso, 2021), finada a los 42 años. Se trata de una serie de casi 40 retratos, que la familia de la creadora donó al Seminario de Estudos Terra de Viveiro, con el que se pusieron en contacto por mediación del Concello de Ourol.

Son trabajos realizados en distintos formatos y con diferentes materiales, que se presentan en bastidores de lienzo sin marco, entre ellos hay seis dibujos a carbón que enmarcó el colectivo legatario, indica su presidente, Carlos Nuevo Cal. El resto se pueden contemplar colgados en grapas y están sobre tablets.

Cristina Sánchez. "Me ha impactado su sensibilidad para plasmar los sentimientos, el alma de las personas"

"Expoñemos sobre todo retratos, hai un cadro con cabalos, que son animais significativos para ela", indica el también cronista oficial de Viveiro, quien destaca que se trata de "unha obra boa", igual que hizo en la inauguración la comisaria de la muestra, la escultora Cristina Sánchez, quien expresó su asombro ante la calidad de una obra que "me ha impactado por su sensibilidad para plasmar los sentimientos, el alma de las personas". Simone se formó siete años, con dos pintores en los Países Bajos, uno de ellos español, y en una academia.

Nijkamp mostraba predilección por el retrato, la figura humana y los desnudos. "Gustáballe moito a pintura de Rembrandt", señala Nuevo. Trabajaba por encargo, promocionando su obra en redes sociales y vendía por internet.

La exposición incluye óleos, acrílicos, carboncillos y grafitos, además de una acuarela. Carlos Nuevo piensa que era "bastante simbolista". "Pintaba cabalos como símbolo de liberdade, tamén o can ou o lobo; unha muller espida no campo como se subise a alma para o ceo, ten un retrato cunha bolboreta na man, Vese que era moi ecoloxista e animalista, arraigada á natureza, onde seguramente buscaba a meditación".

Público viendo pinturas de Simone Nijkamp JMª ÁLVEZ
Público viendo algunas obras expuestas. JMª ÁLVEZ

De hecho, abandonó la urbe para tener un contacto más cercano con ese ambiente de tranquilidad que le aportaba el aislamiento que buscaba, situación en la que se mantuvo hasta que murió de manera trágica e inesperada en soledad, aunque conectada al mundo a través de internet y con la compañía de sus caballos Dakota y Perla, el perro Messie y seis gatos. En Baroso halló "unha zona máxica chea de fragas".

Nuevo y Sánchez creen que tiene obra para hacer otra exposición. El cronista, que indica que los cuadros podrían exponerse en un museo, si lo hubiese; repasó la lista de más de 40 artistas que dio Viveiro o realizaron su obra en el concello, desde Maruja Mallo a Bujados, pasando por Neira Brochs, Camilo Díaz Valiño o Julia Minguillón, entre otros. 

Orgullo y tristeza

Su madre y su actual pareja acudieron a la apertura de la muestra, que puede visitarse a diario de siete a ocho y media de la tarde. La entrada es libre y gratuita. Adrián Míguez tradujo las palabras de la progenitora, quien mostró orgullo por tanto reconocimiento al legado de su hija, que agradeció, así como tristeza por la pérdida. Sobre Baroso aseguró que "amaba ese lugar" y añadió que nunca quiso volver a Holanda.

Los músicos Lino y Esperanza, del conservatorio, tocaron tres piezas abriendo con El viento del norte que la trajo a Galicia, como homenaje a la artista.

Por su parte, el taxista Ruperto habló de Simone con un "ser categórico universal, que rechazaba la parte descafeinada de la vida" y disfrutaba bañándose en el río Sor o meditando en una roca. Señaló que en los últimos tiempos estaba delgada porque casi no tomaba carne, era vegetariana. Agregó que era parca en palabras, se relacionaba poco, aunque otra vecina dijo que con ella hablaba. Ruperto consideró que "está onde sempre quixo estar, nun inacabado concerto".

La alcaldesa, María Loureiro, destacó que "deixa unha fonda pegada" y que "aquí atopou o seu lugar no mundo. El regidor de Ourol, José Luis Pajón, excusó su ausencia. 

Simone deja también como legado un libro inédito, escrito en prosa, que en parte es autobiográfico y también de ficción.

Veía a Galicia como "unha paisaxe idílica"

Nijkamp estuvo cuatro años en la Armada del Ejército belga, trabajó en una granja y en una hípica cuidando caballos. Cuando se trasladó a España, recala en Fromista (Palencia) con uno de sus maestros y después quiso vivir en Galicia por considerar que era "unha paisaxe idílica". Se establece en Baroso, un lugar de montaña aislado buscando soledad y contacto con la naturaleza. Compró una casa en mal estado, cuyo piso, paredes y ventanas rehabilitó ella, incluso hizo una traída de agua.

Simone estuvo a punto de trabajar en una tienda de tatuajes antes de la pandemia y llegó a usar su propio cuerpo para practicar dicha técnica en un momento determinado, pero el covid hizo que dichos establecimientos cerrasen y cortó su propósito. También se dedicó al estampado de camisetas y además hacía bisutería con arcillas plateadas. "Era unha persoa moi metódica, que erguíase cedo e saía correr".

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