¿Y la merluza para Navidad?

Los pescadores preparan movilizaciones y paros, mientras desde el Mapa tratan de consensuar un recurso judicial al veto europeo
Planas y Sinkevicius, el lunes en Bruselas. EFE
photo_camera Planas y Sinkevicius, el lunes en Bruselas. EFE

Luis Planas regresó del Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca en Bruselas con la "petición de suspensión y revisión de la prohibición" de pescar en 87 zonas de aguas profundas y sin otros apoyos entre los 27 que los de Francia, Irlanda, Portugal, Dinamarca, Grecia y Países Bajos, lo que deja en la estacada a buena parte de la flota gallega y mariñana, sobre todo de palangre de fondo y volanta que no contaba verse metida en los líos de la pesca de arrastre con los daños a corales y otras especies de los cantiles. El comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virjinijus Sinkevicius, hizo sus cuentas y mantiene el veto a ese rosario de caladeros que trae de cabeza cuando todavía quedan por negociar las cuotas de merluza, revisar acuerdos con Reino Unido para 2023. Y los del bacalao en el Ártico, aunque este para Galicia es ya el chocolate del loro. Pero, ¿qué puede pasar de aquí a Fin de Año y la temporada clave de Navidad?

Cabreados y apelotonados

Veteranos de Celeiro recuerdan que en los 60 y 70 del siglo XX en el Gran Sol y Cantábrico regía poco menos que la ley de la selva. El arrastrero francés podía pasar en la Estaca sobre la volanta de barcos de madera largada al besugo y montarse un duelo de abordajes y risones. Ahora, si a partir del 9 de octubre, como pretende el comisario europeo y confirma el propio ministro que habrán de respetar, se expulsarán a los pesqueros de 16.419 kilómetros cuadrados de ecosistemas marinos vulnerables, en los puertos pronostican la vuelta de los conflictos en las zonas abiertas hacia donde se desplazarán todos pues son muchos los barcos afectados, "a menos que queiran mandarnos a Groenlandia", como ironiza con pesar un pescador. 

Los controvertidos informes

El comisario lituano dice actuar en base a los informes científicos de las aguas profundas y que "todo está por completo en manos de las recomendaciones del Consejo Internacional para la Exploración del Mar", con datos que incluso habrían aportado los propios estados, pero Planas cree que "el reglamento no recoge la mejor información científica disponible y que el reglamento de veto a artes como el palangre de fondo y el enmalle (volanta, rascos...) va más allá de las consideraciones científicas y no respeta el principio de precaución respecto a la actividad pesquera. Hasta que lleguen otros informes científicos en noviembre que, en su caso, permitan acotar las zonas y artes, el veto sigue.

Movilización de las cofradías

Pese a las consultas —incompletas dice España— y el desacuerdo total desde el Consejo Consultivo de la UE, las cofradías por boca del patrón mayor de Burela y presidente estatal, Basilio Otero, abogan por pasar a la acción de la manifestación. No les parecen suficientes las amenazas jurídicas del Ministerio de Pesca, que ayer trató con el sector los términos de un recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE por tan ‘nocivo ‘ reglamento para la flota. Quedan diez días hasta que entre en vigor el veto y "non podemos quedar na casa ante un agravio de tal magnitude", dijo Basilio Otero a Europa Press. Bruselas o la sede de la UE en Madrid serían objetivos de las manifestaciones, y la patronal Cepesca también baraja paros. Las cofradías de Celeiro y Burela piden desde hace días firmas para el manifiesto que impulsó la Xunta y los concellos se movilizan, sobre todo en los puertos más afectados. 

Concellos y comercio se unen

El Concello de Viveiro llevará a pleno una moción de apoyo a Puerto de Celeiro por "unha crise e un grave problema sen precedentes" y la alcaldesa María Loureiro pide a Xunta y Gobierno que presionen ante la CE. El Concello de Burela también pide apoyos al manifiesto por la pesca, al ser "un sector económico fundamental da localidade e comarca" y para "facer presión e forzar un cambio de postura inmediato", dudando del sustento legal y científico del veto. El alcalde, Alfredo Llano, pide "mobilización social, presión institucional e unión", algo que se vio ayer en el pleno de la Diputación, aunque con matices. Los tres grupos rechazaron la decisión de la CE y la Federación de Comercio da Mariña llamó a "loitar por un sector forte no que as políticas pesqueiras e ambientais vaian da man, sen que unha prevaleza sobre a outra", dijo José Carlos Paleo, exigiendo "altura de miras a la UE". Y la plataforma Futuro para A Mariña califica de "outra labazada unha decisión tomada sen xeito, con estudos de hai máis de dez anos e metendo no mesmo saco artes de pesca que nada teñen que ver uns con outros". Centro Comercial Histórico de Viveiro tiene también en marcha su recogida de firmas de apoyo al sector.

Reproches políticos variados

No faltan los reproches políticos en esta crisis. Llegan tras algunas visitas del comisario Sinkevicius a Galicia, donde ya cosechó desaprobación en Vigo en 2021 sobre una "hoja de ruta" y Pacto Verde que parecía condenar al arrastre, mientras él replicaba con el dato de un 20% de beneficio bruto en la flota gallega. También lo llevaron a visitar Inditex. Los populares señalaron una reciente visita del secretario general de los socialistas gallegos, González Formoso, al comisario en Bruselas como infructuosa y contraproducente y ahora también apuntan al presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, por no reunirse con el sector y trasladar al Gobierno demandas y preocupación. La réplica socialista ha sido criticar la inacción primero de Feijóo y de Rueda, así como el reproche de que "o ponente desta normativa é un eurodeputado do PP, Gabriel Mato", y de que no se anticiparon ni estuvieron atentos cuando debían. Mientras, el BNG deplora que la Consellería de Mar patrocine una recogida de firmes en un manifiesto "que é do 5 de xullo, e que trata basicamente sobre a defensa da Política Pesqueira Común e da propia Comisión, que é xustamente a que nos está arruinando". Y lo peor es que la presidencia de turno para España en la UE todavía queda lejos: el segundo semestre del 2023.

Y mientras, un bochorno global

En mitad del ‘problemón’, la situación de guerra, diferencias globales y una pesca que se quiere con enfoque ecosistémico, la artesanal y multicertificada de A Mariña contempla el avance de la industrial. No hace mucho, en la vertical de Fisterra, un arrastrero de 143 metros de eslora y más de 9.000 toneladas, un buque factoría, dejaba una gran mancha de bacaladilla en la superficie del océano. "Hecatombe de peces muertos", decía desde La Rochelle la oenegé Sea Shepherd, que denunció el caso. Apertura de expediente desde el ministerio francés e investigación anunciada del propio comisario Sinkevicius ante la sospecha de descarte y no rotura de red. ¿Quien daña o pesca más sano, el Margiris que lleva varias banderas de conveniencia desde 1987 y ahora enarbola la lituana o uno de los pocos arrastreros mariñanos de 26 metros de eslora y 256 toneladas? La bacaladilla no cotiza como el coral pero ¿es esta la estrategia para repoblar los océanos?

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