Karlotta destroza las carpas del mercado ganadero de O Valadouro

Volaron chapas del polideportivo valadourés contra el colegio ► Cerrada la sala Bahía al desprenderse chapas del tejado ► La Policía Local de Viveiro recogió denuncias de desperfectos en vehículos por la caída de diferentes elementos ► Coches estacionados en Burela también acabaron con lunas rotas, igual que ocurrió en Xove
carpas mercado ganadero Valadouro EP
photo_camera Las carpas del mercado ganadero de O Valadouro. EP

Los servicios municipales y de emergencias están desbordados este jueves por las múltiples incidencias que ha originado el temporal de viento asociado a la borrasca Karlotta, que se llevó por delante instalaciones como las carpas del mercado ganadero de O Valadouro, chapas del polideportivo valadourés, de la antigua fábrica de Alonso en Celeiro (Viveiro) o de la sala Bahía en Foz, que ha sido cerrada.

Las carpas del mercado ganadero de O Valadouro, situado cerca del aparcamiento de la piscina, se vinieron abajo y la Rúa Leandro Buján está cortada hasta que la empresa pueda retirarlas. También volaron las chapas del polideportivo, que se fueron contra el colegio, que por suerte pararon contra una valla del recinto próximo a la pista de baloncesto. Viales de todas las parroquias quedaron cortados por la caída de árboles en Cadramón, Frexulfe, Santo Tomé o Budián, que acaba de ser liberado.

La concejala María José Barreira explica que "priorizamos que saíran os nenos do colexio nas mellores condicións e agora estamos liberando os accesos ás casas", indicaba tras cortar un árbol en Budián.

El encargo de Protección Civil de Viveiro, Manuel Expósito, destacaba que "é incríble que non houbese ningún dano persoal, porque caeron lousas e chapas por todos lados". Reconocía que "non demos feito, dedicámonos ao máis urxente, ao que corría máis risco".

Chapas de la nave de la antigua fábrica de Alonso en Celeiro salieron despedidas, igual que ocurrió en varios edificios privados, como los situados en la Praza de Lannion (Viveiro) o en el Campo da Pascua (Covas). En el estadio de O Cembedo se registró la caída de una torreta de la luz y cedieron vallas del cierre, mientras que en el pabellón de deportes vivariense se desprendieron varias chapas. 

La rama de un pino que cayó sobre el paseo marítimo de Covas a la altura del hotel Las Sirenas dañó el cierre del establecimiento y un coche estacionado. La Policía Local de Viveiro recogió varias denuncias por desperfectos en vehículos derivados de la caída de diferentes elementos sobre los coches. También hubo que retirar postes telefónicos en Area, Magazos y As Nogueiras. Las incidencias se acumularon una tras otra desde las nueve de la mañana, aunque a las cinco de la tarde ya parece que el viento afloja un poco.

El desprendimiento de parte de un tejado de chapa en la Rúa Eduardo Pondal de Foz, que cayó hacia la Rúa Irmandiños, obligó a la Policía Local cortar la calle y a tomar medidas para evitar riesgos de cara a la salida del colegio, según explicaba el alcalde, Fran Cajoto. El viento también dañó parte del tejado de la sala Bahía, que ha tenido que ser cerrada. De hecho, la organización de la Cena de Comadres reubicó la fiesta, prevista para este jueves y que será el viernes en la carpa de la Rúa Atalaia.

Una valla publicitaria situada en la zona de curvas de Vilaxoane quedó torcido sobre la vía y tuvo que ser apartado. Además, cayeron chapas de onduline de otros edificios privados en diferentes puntos de la localidad, sin contar la caída de pizarras, la rotura de persianas, el desplazamiento de colectores o los árboles que cortaron carreteras por todo el concello.

Lourenzá también sufrió el vendaval, que derribó parte del tejado de una casa próxima al Pazo de Tovar, en la zona de Canedo, y unos invernaderos emplazados en A Tilleira. La caída de árboles cortó vías como la carretera que conecta Lourenzá con Meira o la que enlaza con Masma (Mondoñedo), así como otras vías comarcales en diferentes puntos del concello.

El club de piragüismo de San Cibrao (Cervo) es otro de los damnificados por el viento racheado, que rompió una ventana y salió por otro lateral, dejando a su paso la oficina patas arriba. Responsables del club, que hallaron ese panorama, no pudieron retirar las piraguas porque "movíase ata o chan".

Las terrazas acristaladas de los bares Salitre y Boas Migas, en Burela, sufrieron también destrozos, igual que alguno de los coches estacionados cerca del primero de ellos, lo mismo que les sucedió a otros aparcados en Xove junto a inmueble del que cayeron cascotes. También hubo que apuntalar otra terraza en Ribadeo y acordaron un inmueble ante la caída de cascotes.

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