Una joven fallece tras caerle una piedra en la cabeza en As Catedrais

El suceso ocurrió en una de las cuevas del arenal ►El acceso a la playa permancerá cerrado hasta el lunes

Zona de entrada a As Catedrais, acordonada tras el suceso. JOSÉ Mª ÁLVEZ
photo_camera Zona de entrada a As Catedrais, acordonada tras el suceso. JOSÉ Mª ÁLVEZ

Una joven de Valladolid de 24 años de edad, Irene Valadrón Zorita, falleció este sábado mientras visitaba junto a su novio en Ribadeo el Monumento Natural de la playa de As Catedrais. Ocurrió poco después de la una de la tarde, cuando la pareja accedió al interior de uno de los numerosos recovecos de esta playa ribadense y una piedra se desplomó impactando directamente en la cabeza de la chica, que falleció de forma instantánea.

El suceso tuvo una repercusión gigantesca dada la gran cantidad de gente que se encontraba en ese momento en el arenal. Precisamente entre todas esas personas había varios médicos que trataron de auxiliar a la chica allí mismo practicándole maniobras de reanimación. Posteriormente fue necesario sacarla del lugar y varias personas la llevaron a la parte superior de la playa, donde continuaron atendiéndola y a donde llegaron ya los servicios médicos del 061 desde el PAC de Ribadeo, que no pudieron más que confirmar su muerte.

Para entonces ya se encontraba en el lugar la teniente de alcalde ribadense, Ana Martínez, que decidió habilitar un local municipal que hay en las inmediaciones para dejar el cadáver a la espera de la llegada del forense, que procedió más tarde al levantamiento del cuerpo y a autorizar su traslado a Lugo, donde se le practicará la autopsia.

Mientras tanto, todo se desarrolló en medio de un gran revuelo y con especial atención al novio de la joven, muy afectado. La pareja se encontraba pasando unos días de vacaciones en Foz y había decidido acercarse a conocer la playa. El chico contó que no había podido hacer ni ver absolutamente nada de lo que había sucedido. Solo pudo relatar que entraron en la cueva, él primero, y escuchó un ruido. Cuando se volvió para ver qué había sucedido su compañera yacía en la arena, ya fallecida.

Fue necesario habilitarle atención psicológica especial para estos casos facilitada tanto desde el Concello primero como desde la Xunta después.

Pese a lo afectado que se encontraba, el joven consiguió facilitar a los representantes del Ayuntamiento ribadense y de la Xunta de Galicia información suficiente para poder localizar a los padres de la fallecida, que se encontraban de viaje en Alemania visitando a otra de sus hijas y cogieron un avión para llegar lo antes posible a Lugo y recoger el cuerpo de su hija para enterrarlo en Valladolid.

PREOCUPACIÓN Y CRÍTICAS. En medio de todo esto en la playa y en su entorno se fue creando un clima de nerviosismo que se acrecentó al poder comprobar in situ el estado de la joven tras el golpe en plena arena primero y, después, justo en el punto en el que se accede a la playa.

Ante esta situación y la preocupación porque pudiera repetirse algo así, la playa se cerró de forma casi inmediata y se hizo un cordón de seguridad en torno al lugar en el que se encontraba el cuerpo de Irene Valadrón.

Mucha gente expresó su preocupación por la situación del arenal en ese momento, cuestión que trasladaron a las redes sociales. Varias de las críticas se lanzaron hacia una supuesta tardanza en llegar la atención médica al lugar, aunque posteriormente este diario tuvo acceso al tiempo de reacción de la ambulancia del 061 en este caso y desde la recepción del aviso a la llegada del equipo completo medicalizado a la playa transcurrieron tan solo catorce minutos.

Otro punto que fue también criticado se refería a la falta de personal de emergencias en un lugar en el que ya se sabía de antemano que se iba a producir una importante aglomeración de gente como en la jornada de ayer.

MEDIOS. El suceso ocasionó la presencia en As Catedrais de una gran cantidad de medios, al margen de los sanitarios del 061 desplazados al lugar, ya que acudió también personal de la Guardia Civil, la Policía Municipal y personal de Protección Civil de Ribadeo así como profesionales del Grupo de Intervención Psicolóxica en Emerxencias de Catástrofes (GIPCE) para prestar apoyo a la pareja de la joven fallecida.

También se fueron desplazando al lugar políticos como el alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez; el delegado de la Xunta en Lugo, José Manuel Balseiro; el diputado Daniel Vega o varios concejales ribadenses.

Balseiro y Suárez Barcia trasladaron su pésame a la familia de la fallecida y lamentaron lo sucedido a la joven en la jornada de ayer.

Fue uno de los días en los que las visitas a la playa se iban a completar cubriendo el cupo dispuesto por la Xunta.

Balseiro indicó que la Xunta "puxo a disposición da parella da falecida e dos familiares todos os medios precisos tanto para o aloxamento como para continuar prestando apoio psicolóxico".

​El regidor apuntó que estuvieron en contacto estrecho con los familiares "e coa súa parella, que está tal e como se pode un imaxinar, totalmente conmocionado".