En compañía de animales: "Al irnos de vacaciones había lista para pasearla"

Su nombre significa muy oscura en irlandés. A su dueña le parece significativo y se lo dejaron. Procede de Hungría, tiene cartilla europea y pedigrí. Carmen Gabilondo y su marido, Luis Pérez, tuvieron suerte de conseguirla en adopción, pues comprar uno es caro. En Terranova los utilizaban para trabajar en la pesca

Luis y Carmen, con Darcy en el jardín de su casa. JOSÉ Mª ÁLVEZ
photo_camera Luis y Carmen, con Darcy en el jardín de su casa. JOSÉ Mª ÁLVEZ

La anterior familia de la terranova Darcy se la entregó a esta pareja de Galdo (Viveiro) porque sus hijos le prestaban tanta atención que casi no hacían otra cosa ni estudiaban. Se la trajeron desde Pontevedra y "estamos encantados, nos gustaría que en el futuro pudiese criar". La perra, que tiene un año y nueve meses, pasa la mayor parte del tiempo en el jardín, cerrado con un pastor para que no se le acerquen los novios, comenta Carmen Gabilondo.

Una criadora de esta raza les recomendó ante la familia. "Buscábamos un perro grande y tranquilo, un mastín o San Bernardo, Cuando la vi me enamoré de ella, era un osito de peluche. De carácter son muy tranquilos, afables y cariñosos, no le hemos visto ni un ápice de agresividad. Como perro de compañía es genial, a veces es poco activa y tenemos que darle vidilla. Le gusta mucho el contacto humano, viendo gente está tranquila".

La propietaria afirma que el pleaje de Darcy hace que la lleve a la peluquería cada 15 días. "Va más que yo", dice esta vecina de Galdo

Carmen comenta que pensaba que podría tener frío en invierno, pero ahora dice que su doble pelaje hace que le cueste mojarse cuando llueve y le ocasiona mucha calor: "Solemos llevarla a la peluquería cada 15 días, va más que yo». Añade que "sus patas son palmípedas, tiene una membrana entre los dedos y la natación es algo innato para ella, baja casi todos los días al río que hay al lado de casa. Son perros que utilizan para rescates, mi marido hizo la prueba y acudió a salvarle".

A esta pareja de Galdo le gustan mucho los animales, pero "no tenemos mucho tiempo para cuidarlos, por eso escogimos esta raza, para que nos haga compañía, aunque como guardián no la veo, le gusta estar en la puerta de casa y avisa si viene alguien, pero no la veo defendiéndola. Una perra así es genial, incluso para personas que no están pasando por un buen momento, da tranquilidad, compañía y sosiego".

Les acompaña a todas partes y "le encanta ir de paseo en el coche. La suerte de estar en una aldea es que cuando nos vamos de vacaciones, siempre hay alguien que se queda con ella, la última vez tuvimos que hacer una lista de la gente que quería sacarla a pasear, algunos incluso pedían quedarse con ella por la noche". Carmen señala que solo hace sus necesidades en el jardín cuando regresa a casa. "Parece que venía educada, es curioso, pero aún no hemos usado las bolsitas, nunca nos ha puesto en esa tesitura".

Comentarios