Miércoles. 22.05.2019 |
El tiempo
Miércoles. 22.05.2019
El tiempo

"Estaba enfermo e fóra de min", dice llorando el ganadero acusado de intentar matar a una mujer

Juicio a un ganadero de Ribadeo que atacó a una veterinaria. VICTORIA RODRÍGUEZ
Juicio a un ganadero de Ribadeo que atacó a una veterinaria. VICTORIA RODRÍGUEZ

La víctima fue a la explotación del hombre, en Ribadeo, para analizar la calidad de la leche. "Se o seu irmán non me auxilia, mátame", apuntó

"Estaba enfermo e fóra de min. Tomaba ansiolíticos e sei que a agredín, aínda que moitas cousas non as recordo". Así justificó este jueves su comportamiento Luis Javier F.G., el ganadero de Ribadeo acusado de intentar matar a una mujer que acudió a su explotación a realizar controles de calidad de la leche.

El hombre, que por momentos no pudo contener el llanto, explicó ante el tribunal que el 6 de enero de 2017, sobre las ocho de la mañana, la mujer entró como de costumbre en su negocio para hacer su trabajo. "Levaba xa 5 ou 6 anos facendo os controles y tiñamos boa relación, pero eu estaba decepcionado porque ela levaba tempo facéndome comentarios que non me gustaban da miña vida persoal e de meu irmán. Dicía que a explotación non estaba ben atendida e ría de min en tono de burla. Eu tiña medo de que fixera informes negativos e me pecharan a explotación, aínda que iso non xustifica unha agresión", dijo.

Tras el interrogatorio del acusado prestaron declaración los forenses, quienes confirmaron que el hombre padecía un "trastorno depresivo grave". Según apuntaron, "no tenía síntomas psicóticos que alteraran su realidad, pero sí ideas de perjuicio, ya que estaba obsesionado con sus problemas económicos y con que le cerraran la explotación. Es muy posible que la agresividad se derivara de la depresión tan grande que padecía en ese momento. A nuestro juicio", concluyeron, "su estado sí que explicaría su actuación".

La víctima reconoció que temió por su vida. "Tirouse sobre min, púxome as mans no pescozo e logo tapoume a boca", explicó

Esta percepción fue compartida también por el psiquiatra que declaró en la vista. "Era un hombre con una sobrecarga familiar importante. Sus padres habían fallecido y él se encargaba de un hermano a tratamiento psiquiátrico y de toda la explotación ganadera. Cuando vio que la empresa familiar empeoraba cayó en una depresión grave, con pérdida de ánimo e impulso vital, y llegó a estar un mes internado en una unidad de psiquiatría. Todo esto conlleva un trastorno cognitivo y un trastorno del control de impulsos que pueden explicar un episodio de agresividad. Está claro que la maldad existe y no todo se puede achacar a un trastorno psíquico, pero en este caso, su estado condicionaba su conducta", zanjó.

Por su parte, la víctima, que prestó declaración tras un biombo para no cruzarse con su agresor, explicó la angustia y el pánico que pasó ese día. "Entrei na explotación coma sempre e coloquei as máquinas para facer as analíticas. De repente, tirouse encima de min e púxome as mans no pescozo. Eu pedín auxilio e tapoume a boca, pero o seu irmán escoitou ruídos, acercouse e berrou que me soltara. Púxose no medio para protexerme. Se non é por el, mátame", recordó.

La mujer logró escaparse, pero, según explicó ante el tribunal, el acusado cogió un palo y corrió tras ella con la intención de golpearla. "Vin luz na casa dos veciños e corrín para pedir axuda. Pensei que me mataba", afirmó.

El fiscal solicita 5 años de cárcel y una indemnización de 3.000 euros, mientras que la acusación particular pide 8 años y 50.000 euros

CONDENA. El ministerio fiscal considera que Luis Javier F.G. es autor de un delito de homicidio en grado de tentativa y solicita para él una condena de cinco años de prisión y ocho años de alejamiento, así como 3.000 euros de indemnización para la víctima por las lesiones, ya que la mujer sufrió una herida en la cabeza al caer al suelo y conserva una cicatriz de cuatro centímetros.

El ministerio fiscal reconoce que concurre una atenuante por el estado depresivo que presentaba el hombre, pero la acusación particular entiende que "no influyó" y eleva la petición a 8 años de cárcel y 50.000 euros de indemnización por daños morales.

"Estaba enfermo e fóra de min", dice llorando el ganadero acusado...