Espectacular rescate de una perra que cayó por los acantilados en Bares

El dueño, que es cazador, contó con la ayuda de compañeros que escalaron un precipicio de 70 metros con cuerdas de rápel y de la Guardia Civil del Mar, que avistó el animal desde la zódiac
Componentes de la cuadrilla, durante las tareas de rescate. EP
photo_camera Componentes de la cuadrilla, durante las tareas de rescate. EP

El rescate de la perra de caza Kira, propiedad del burelés Antonio Pernas López, afincado en Xove, movilizó este viernes a unas quince personas. La grifón asturcantábra se adentró en un acantilado de Bares siguiendo el rastro de un jabalí y después no lograba salir. Su localización y extracción requirió un descenso con cuerdas y arneses de rápel por un precipicio de unos 70 metros de altura, que realizaron los hermanos Fernando y Ovidio do Vale. El operativo contó con la colaboración de la Guardia Civil del Mar, que agradece el dueño de la perra.

La cuadrilla de caza de Viveiro se desplazó el miércoles por la tarde hasta la zona de Bares, donde siguió el rastro de unos jabalíes, hiriendo uno, perseguido por los canes hasta su captura. La perra Kira se desvió durante el rastreo hacia un saliente del hotel ubicado en la zona y allí resbaló cayendo por el precipicio. Anochecía y la zona estaba muy cerrada de matorral, por lo que los cazadores decidieron regresar el jueves a primera hora de la mañana para el rescate. "Intentamos chegar ao punto que marcaba o GPS do colar, que era o mesmo que o día anterior, polo que pensamos que puidera acabárselle a carga", explica Pernas, quien bajó junto a varios compañeros por el monte. "Furamos como puidemos por un acantilado ata que chegamos ao punto no precipicio. Estivemos mirando un cacho sin ver nada, chamábamola e ao final contestou, estaba colgada nunha pardiñeira, empezou a moverse algo e acabou caendo ata a ribeira, quedou nas pedras dunha cala, nunha zona que tapa o mar cando sube".

Al no disponer de medios para bajar llamaron a cuantos pensaron que podían ayudarles, pero "ninguén nos botou un cable, polo que tivemos que volver para Viveiro. Fun falar cos do Pesca 2, cobraban máis de 4.000 euros por saír e dixéronos que falásemos coa xefa territorial, que chamou ao anoitecer dicindo que non podía ser, que non tiñan piloto", cuenta.

Antonio Pernas, con gorra. EP
Antonio Pernas, con gorra. EP

Un compañero de la cuadrilla y su hermano conocían algún efectivo de la Guardia Civil del Mar y se lo comentaron el viernes. "Decidiron vir, nós xa estabamos alí dende a mañá, foramos armados de cordas para unir unhas a outras, para salvar a altura e a dificultade; decidimos acceder polo mesmo sitio do día anterior e cando chegamos abaixo avisáronos de que viñan. Vímolos vir na lancha, aínda que non puideron colaborar todo o que quixeron porque non podían atracar alí. Dous saíron nunha zódiac e foron arrimando o máximo que podían e unha das veces vírona deitada nunha rocha".

Pernas explica que como los guardias no tenían neopreno, decidieron bajar dos compañeros con arnés y casco atados con cuerdas. "Ao chegar abaixo atoparon outra dificultade máis, unha rocha no medio de dúas calas, e a cadela estaba do outro lado". Fernando remontó y bajó su hermano Ovidio, quien bordeó la pardiñeira superándola con cuidado hasta que logró llegar a Kira, a la que y envolvió en una red. Su hermano bajó para ayudarle y entre los dos la subieron, uno junto a la perra, amarrada a la guía con un arnés y el otro delante, concluyendo el espectacular rescate.

undefined
Kira, la perra más pequeña. EP

"Tivemos final feliz, pero sínteste impotente"

Junto a Fernando y Ovidio do Vale, que realizaron el heroico descenso por el acantilado, participaron en el operativo por tierra unas quince personas, parte de las cuales quedaron en la parte superior con más cuerdas. El propietario asegura que al no tener apoyo al principio "tes amargura e tensión, pero ao fin tivemos un final feliz, amañamos como puidemos, pero sínteste impotente sen que ninguén che poida botar unha man".

                      Componentes de la cuadrilla, durante las tareas de rescate.
Componentes de la cuadrilla, durante las tareas de rescate.

Agradecimiento

Antonio Pernas asegura que el rescate llevó tiempo y expresa su agradecimiento a la Guardia Civil del Mar por acompañarles en la situación. "Portáronse non de dez, senón un 100, polo menos estiveron alí, e fixeron un montón con ver onde estaba, foi de marabilla, polo menos sentíaste un pouco amparado". Los guardias volvieron a puerto al ver que alcanzaban el animal e indicaron que si no lograban sacarlo, regresaban con buzos más tarde. Después acudió por tierra una patrulla y también ofreció la posibilidad de acudir con drones.

Kira

Pernas dice que Kira, un ejemplar de nueve años y medio, es la mejor de su equipo de canes de caza. "É unha peza clave, é a mellor sen dúbida, e estou moi ledo de poder tela".

Comentarios