La escabechina de viento sur que trajo Karlotta alcanzó a los ríos mariñanos

Desde Foz a Viveiro, las rachas derribaron sobre los cauces y vías sobre todo árboles grandes
 
Árbol sobre un río. XL
photo_camera Árbol sobre un río. XL

Los desperfectos de la borrasca Karlotta tardarán en corregirse dado el gran número de árboles que derribó en concellos como Cervo, O Valadouro o Viveiro donde las rachas más fuertes del viento sur han dejado cientos de árboles, sobre todo eucaliptos y pinos, arrancados de cuajo y caídos sobre ríos como el Landro y el Xunco, donde también han cortado los caminos de ribera. En este último estaba prevista una limpieza y restauración en 3,7 kilómetros de los tramos interurbanos de Sargadelos, Vilaestrofe y Cervo pero Augas de Galicia se encontró la escabechina del temporal también en el curso bajo del río.

No ha sido un daño homogéneo, reconoce Luis Díaz Casariego, uno de los rematantes que realiza aprovechamientos y silvicultura en A Mariña. "Estamos empezando a cortar e retirar árbores de zonas do litoral afectadas como Brea en Nois (Foz) e as chamadas dos veciños se suceden", señala, pues hay otras áreas afectadas como los montes de Rúa (Cervo) y los de Ferreira de O Valadouro.

"O efecto foi como de microtornados e á parte das árbores soltas, o vento sur arrasou con certas zonas, deixando os arredores sen afectación", explica. "É madeira grande -añade-, totalmente aproveitable, porque as plantacións novas apenas tiveron danos, o que ocorre é que tampouco vas cortar unha hectárea por catro eucaliptos derrubados no medio".

En todo caso, el temporal no ha atacado como el Hortensia o el Klaus pero ha dejado más daños en los montes que cuando aprieta el nordeste, "que pode romper grandes pólas pero sen máis".

Montes que habían quedado desprotegidos por la parte sur, debido a una corta reciente de la parcela colindante donde habían crecido eucaliptos de igual porte, han sido de los más afectados. "Se medran xuntos, abrigados uns cos outros, e quedan desamparados, é máis probable que co solo reblandecido acaben sendo derrubados polos vento", indica Luis Díaz, aunque también han sufrido mucho en las inmediaciones de los ríos y carreteras como la N-642 y algunas vías secundarias.

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Árboles derribados. XL

En la de San Andrés de Boimente, entre Ferreira y Viveiro, tuvieron que aplicarse al paso de Karlotta los efectivos del GES de Cervo pero queda madera por retirar. En el caso de las masas forestales junto a los ríos, está próximo el inicio de la temporada de pesca pero la retirada es complicada, porque los troncos están derribados unos sobre otros y en el cauce.

Las condiciones para despejarlos tampoco serán muy favorables en los próximos días pues las previsiones meteorológicas apuntan al regreso de fuertes vientos en zonas altas y del litoral. En concreto, en A Mariña se prevén rachas fuertes de viento suroeste que superarán los 80 kilómetros por hora, mientras que Meteogalicia espera para el jueves ráfagas aún más fuertes del oeste y suroeste. Provienen de una profunda borrasca centrada en Islandia y estarán combinadas con abundante lluvia en todo el territorio. Con lo cual, se dificulta el empleo de maquinaria adecuada en las masas forestales.

VENDAVAL Y BANDA MARRÓN. El factor viento cobra importancia en las plantaciones forestales, dado el carácter extremo de las nuevas borrascas. Si en octubre de 1984 la ciclogénesis explosiva Hortensia dejó rachas de 158 km/h, 25 años después, en enero de 2009, la borrasca Klaus azotó el noroeste peninsular y llegó a 198 km/h en Estaca de Bares. Fue la más virulenta de tiempos recientes porque vientos de más de cien kilómetros barrieron toda Galicia.

Sin embargo, la reciente Karlotta trajo un vendaval que superó las velocidades máximas previstas en los modelos meteorológicos. Batió los 150 kilómetros/hora en muchos puntos, entrando encañonado en la ría de Viveiro, en cuyos altos del Penedo do Galo se midieron más de 200 km/hora, lo que explica los daños al monte.

Otro problema es la debilidad de las masas de pino insigne, sin podas y escasa aireación, afectadas del hongo que los seca, conocido por banda marrón. Desde hace años la enfermedad avanza desde Asturias por el oriente lugués y llegó a A Mariña. "As condicións de calor e humidade que houbo en outubro e novembro favoreceron este fungo", afirma Luis Díaz.

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