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Pulpeiro, con la trompa, instrumento que ahora ya domina.
Pulpeiro, con la trompa, instrumento que ahora ya domina. FOTO MIGUEL
El ribadense José Luis Pulpeiro perdió a su hija en un accidente en 2002 y luego estudió lo mismo que ella, trompa. Con todo ello publicó un emotivo relato a través de Stop Accidentes

Era el año 2002 cuando a José Luis Pulpeiro y a su mujer la vida les dio un vuelco terrible. Su hija, Almudena, había sufrido un accidente de tráfico y se encontraba hospitalizada. El pronóstico que les dieron era tan pesimista como su resolución y su hija falleció dejando ese hueco inmenso que los padres no pueden llenar jamás.

Dando por hecho que cada cual lleva el duelo como puede, unos meses después Luis tomó una decisión vital trascendente: decidió que estudiaría lo mismo que estaba estudiando su hija y aprendería a tocar la trompa. Pero no como una afición, porque él aclara que Almudena "vivía aquelo con auténtica paixón. Non ía facer outra cousa. Ela estudaría trompa ata o final e sería profesional diso con total seguridade, porque vivía para iso".

Y a partir de ahí, comenzó un larguísimo camino que se le hizo muy cuesta arriba: "Ao principio case non podía. Emocionábame continuamente. Agora tamén, pero o certo é que entón non podía estudar nin unha hora seguida porque me derrubaba totalmente. Era un suplicio". Pero a base de tesón y de mucho esfuerzo completó su formación en la Escuela de Música ribadense y de allí al Conservatorio, donde los seis años que tenía que hacer los dejó en cinco porque los dos primeros los hizo en uno solo. "Aínda me faltarían outros catro, pero sería xa en lugares que están máis lonxe e, todo hai que dicilo, xa se me faría grande, porque tamén hai que saber recoñecer as limitacións de cada un. Pero a miña filla si que o faría, seguiría ata o final con total seguridade".

Su relato dio el salto de Galicia a Madrid y de allí a TVE, que lo emitió en sus telediarios del domingo con una gran repercusión

En medio de ese dolorosísimo proyecto enseguida se integró y luego comenzó a colaborar con la plataforma Stop Accidentes. Fue a través de ella como le dio salida a su último gran esfuerzo. Se trata de la publicación de un relato que él tituló Mis trompis con el subtítulo de Una sorprendente historia.

Se trata de una conversación de WhatsApp en la que cuatro trompas se van intercalando la historia de la propia Almudena y del accidente que se la arrebató aquel fatídico día de 2002.

Luis dice que "non sei como se me ocorreu, a verdade. Estaba paseando o can e penseino. Cando cheguei a casa conteillo á muller a ver que lle parecía e díxome que se me gustaba que o fixese, e lanceime". En realidad lo tenía todo clarísimo porque recuerda que la idea le surgió en torno a la primera o segunda semana del mes de enero "pero a finais dese mes, estaba xa rematada. Foi moi fácil".

MUCHA EMOCIÓN. Fácil, pero no totalmente gratuito, porque las conversaciones ahora ficticias entre las trompas que protagonizan ese relato son imaginarias solo hasta cierto punto "porque para facelas volvín coller as actas de Tráfico do accidente, e supúxome volver a revivir todo aquelo, e foi unha emoción enorme, a verdade. Si que me volvín emocionar moitísimo facéndoo".

El relato comenzó su recorrido en Stop Accidentes en Galicia "pero en dúas ou tres semanas xa estaba en Madrid e de aí xa saltou inmediatamente a moita xente e así chegou a TVE, de onde me fixeron unha reportaxe que se emitiu este domingo e tivo unha repercusión enorme". Dice alegrarse mucho "porque se serve para concienciar a unha soa persoa, xa me dou por satisfeito". Por él, desde luego, no va a quedar.

Cuatro jóvenes que pusieron sus voces a las trompis 
José Luis Pulpeiro tiene palabras de agradecimiento muy especiales para las cuatro jóvenes que le pusieron voz a las que llamó sus trompis, en referencia a las cuatro trompas que conforman el supuesto grupo de whatsapp en el que se desarrolla su relato.

Las jóvenes son Ánxela Alcántara de 3º de la Eso con la trompa Yamaha 667; Sara Sixto de 1º de bachillerato con Alexander 103; Patricia Izquierdo de segundo de bachillerato con Rott y Elisa Otero de segundo de bachillerato con Yamaha 567. Dice que para él "son importantísimas, porque se converteron nunha parte fundamental de todo isto". 

¿Qué hacer ahora? 
La repercusión de la historia de José Luis Pulpeiro y la intensidad y honestidad con que la plasmó en papel y la explica oralmente hace que desde Stop Accidentes le planteasen la opción de exponerla públicamente en distintos foros, ya que se trata de una plataforma importante. Él, sin embargo, dice que, "aínda que non pecho a porta definitivamente, si que lles dixen que, de entrada, non. Porque o certo é que me emociono e aínda o vivo con moita intensidade, e non me vexo expoñéndoo públicamente. Non digo que non de todo, pero en principio, non creo".

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