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"El día a día es lo que más valoro"

Chusky, en el Municipal de Viveiro, con la pizarra y el balón. J.Mª ÁLVEZ
Chusky, en el Municipal de Viveiro, con la pizarra y el balón. J.Mª ÁLVEZ
Chusky espera que el trabajo continuo lleve al Viveiro a consolidarse en la Tercera RFEF en su quinta temporada en el banquillo

Después de 17 años en la Autonómica Preferente, el Viveiro afrontará desde el domingo su segunda campaña consecutiva en Tercera División, siendo el único representante mariñano y, por tanto, el conjunto de la comarca que milita en superior categoría. Tras conseguir la permanencia pese al elevado número de descensos, gracias a una segunda fase magnífica, los celestes parten otra vez con el mismo objetivo, aunque con la esperanza de hacerlo todavía con mayor holgura.

Tampoco renuncian a dar un paso más, aunque sin ningún tipo de presión, ya que la consolidación en la categoría es la aspiración única y legítima de los mariñanos.

Pese a los cambios y vaivenes en la plantilla vivariense, lo que permanece inmutable desde hace cuatro temporadas y media es el inquilino principal del banquillo, donde Jesús Gómez, más conocido en el mundo del fútbol como Chusky (O Barco de Valdeorras, 1980), se ha erigido en una pieza relevante para que funcione todo el engranaje celeste. Chusky llegó al club en noviembre de 2017 para sofocar un incendio de un posible descenso a Primera Autonómica y en su tercera temporada ya consiguió devolver al club al lugar donde se merecía por historia y proyecto, la Tercera División, en una campaña 2019-20 que detuvo el coronavirus cuando los vivarienses marchaban muy destacados en el grupo Norte de Preferente.

Pese a las lógicas dificultades para asentarse en la categoría y con una primera fase un tanto irregular, Chusky cumplió una vez más para sellar una permanencia histórica en Tercera División y lo hizo con dos jornadas de antelación tras dejar escapar la oportunidad en la última jornada de la primera fase. Este sancibrense de adopción siente que cada año es diferente y sigue abierto a seguir aprendiendo y mejorando para poder transmitírselo a los futbolistas. "La experiencia te va convirtiendo en un entrenador diferente. Cuando llegas a un club piensas en implantar una idea a través de lo que has ido aprendiendo de los entrenadores que tuviste en tu carrera, pero al final lo que vas haciendo es creando un estilo propio o, tal vez, moldeando el inicial. También te fijas en todo lo que vas viendo de los colegas y evidentemente de la gente con la que vas trabajando. En general supongo que te harás mejor entrenador con los años o, por lo menos, sabes aprovechar mejor los recursos, pero sin dejar nunca de intentar seguir mejorando, todo ello a través de la experiencia", aseguró el técnico.

El único secreto de los éxitos es, para Chusky, el trabajo diario, la pelea constante en cada entrenamiento por preparar lo mejor posible el partido que llega el domingo. El técnico considera innegociable ese esfuerzo semanal e incluso es la parte que más valora desde su llegada a Cantarrana, incluso por delante de los éxitos deportivos. "Por encima de todo, lo que más valoro es el día a día, el trabajo diario, aunque lógicamente cumplir objetivos siempre resulta gratificante. Pero el secreto está en los entrenamientos, en poder llegar a los partidos en las mejores condiciones posibles gracias a lo que se viene haciendo durante la semana.

SALTO DE NIVEL ANTES DE LA TEMPORADA DEL ASCENSO


Un ascenso suele ser el mayor momento de felicidad para un entrenador y unos jugadores. Chusky es consciente de que recuperar una plaza en Tercera División supuso un alegrón tremendo en Viveiro, sobre todo para una afición que llevaba casi 20 años sin saborear la categoría. Pero deja bien claro que la consecución de dicho objetivo vino como consecuencia del trabajo anterior: "Seguramente una de las cosas de las que más orgulloso estoy desde que me siento en el banquillo del Viveiro es del salto de calidad que dimos en la temporada anterior al ascenso, ya que pasamos de pelear por la permanencia a hacerlo por el ascenso. Y también me hizo muy feliz la permanencia en Tercera División la pasada campaña. Creo que fue un ejercicio tremendamente duro, marcado por el coronavirus. Hubo que superar tantos contratiempos y dificultades que la salvación fue un premio tremendo para el trabajo que se hizo", señala, apuntando además a la dificultad añadida del formato. "Al bajar 8 equipos de 24 la exigencia fue máxima desde el primer día de competición. Jugar una final casi cada semana acaba por ser incluso estresante para todos", señala, Tampoco Chusky quiere olvidarse de la consecución del ansiado ascenso y lamenta no haber podido celebrarlo sobre el terreno de juego. "Insisto en que el punto de inflexión estaba hecho, pero está claro que ascender siempre es complicado. Se juntaron un grupo fantástico de jugadores al que le salieron bien las cosas. Empezamos bien y todo fue rodado, solo me fastidia que no pudiéramos celebrarlo con nuestra gente en Cantarrana".

MEZCLA DE CANTERANOS Y FICHAJES COMPROMETIDOS


Tanto la directiva como Chusky tenían muy claro el tipo de proyecto que querían para el Viveiro, contando sobre todo con jugadores que se identificaran con el club, ya fuese a través de subir canteranos o de fichajes que conocieran la idiosincrasia del Viveiro y que se adaptaran a ella. "Fue como un proceso de maduración y la clave estuvo en fichar a un grupo de jugadores muy comprometido que se unió al núcleo de la casa para poder hacer un bloque muy fuerte y muy unido. A los Arturo Meitín, Roi o Uriol se les unieron Xaime, Tichu o Iván para hacer una mezcla muy interesante de juventud y experiencia", apuntó.

Entre el bloque renovado de la pasada temporada y los fichajes realizados, la plantilla del Viveiro parece más fuerte y compensada, aunque no está cerrada a la espera de que pueda aparecer algún jugador interesante y económicamente asequible, sobre todo para la zona del centro del campo o el ataque. "Estuvimos buscando un perfil de delantero con experiencia en la categoría y acabó viniendo Sidi, que es un chaval con mucha proyección y que nos va a ayudar. En el resto de posiciones creo que sí hemos dado un paso adelante, sobre todo en experiencia y contundencia en los puestos de central y mediocentro con las incorporaciones de Muiña y Dani Fernández. Es verdad que todavía nos vendría bien tal vez otro jugador para el centro del campo, pero confiamos en que la recuperación de Iván vaya por buen camino, ya que es un jugador que conoce a la perfección lo que queremos y nos puede ayudar mucho".

Chusky es consciente de que pese a no haber tantos descensos como en la pasada temporada habrá que pelear hasta el último momento para conseguir los objetivos y considera que todas las jornadas que se consigan disputar con los deberes ya hechos serán bienvenidas. "Esta es una categoría de máxima exigencia y nosotros no vamos a pensar en nada que no sea la permanencia. Lo importante es tener siempre opciones de alcanzar la meta, y si lo hacemos como la pasada temporada, a falta de dos jornadas, pues lo firmo ahora porque son dos jornadas extra para disfrutar. Todo lo que sea ir más allá de ese objetivo será bienvenido, pero de momento no es realista", afirmó.

CANTARRANA, EL ALIADO PARA LOGRAR LAS METAS


Si el año pasado Chusky hizo hincapié en algo fue en la necesidad de convertir Cantarrana en un fortín como punto de partida para conseguir la permanencia. El técnico vuelve a insistir en ello, sobre todo teniendo en cuenta que podrá aumentar el aforo y asistirán más aficionados. "A nosotros nos toca enganchar a la gente para que después nos apoye y los jugadores se sientan más arropados. Para nosotros la afición del Viveiro es fundamental, pero para que se sienta orgullosa y quiera venir a Cantarrana tenemos que empezar la temporada enchufados y ofrecerles buenos espectáculos cuando vengan para que quieran volver. Propondremos un buen fútbol para intentarlo", prometió.

EN CORTO
LOGROS. 2 ascensos
Son los que ya lleva vividos Chusky en el Viveiro CF, uno en su etapa como jugador y otro en la de entrenador. Como jugador lo consiguió en la temporada 2003- 04, en un equipo liderado por el goleador Kiko Rey. El segundo ascenso llegó ya desde el banquillo en la temporada 2019-20 cuando el equipo celeste marchaba muy destacado en la Preferente Norte y se detuvo el campeonato por la irrupción de la pandemia del coronavirus, aunque se respetaron los puestos que había en la tabla.

PASADO CELESTE. Siete años como jugador en el club vivariense, llegó a disputar un play off a Segunda División B
Chuski ya conocía bien el club de la ciudad del Landro antes de aceptar la oferta para entrenarlo, ya que formó parte de la plantilla del Viveiro en su etapa como jugador. Además del ascenso en la temporada 2003-04, el jugador vivió 7 temporadas en el primer equipo y llegó incluso a disputar un play off de ascenso a Segunda B. También jugó en el San Ciprián, Xove e Iberia.

TRAYECTORIA. Jaime, Oke, Manuel Vicente, Diego Fernández o Bebo, entre sus asistentes
Chusky llegó al Viveiro con el burelés Jaime Méndez, que esta temporada dirigirá al San Ciprián, como principal asistente en la parcela técnica. Manuel Vicente, Oke, Diego Fernández o Bebo, entre otros, acompañaron al sancibrense en su aventura en Cantarrana.

"El día a día es lo que más valoro"
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