Una conservera de la huerta inicia su actividad en Ribadeo para potenciar productos locales

Elaborará zumos para población vulnerable y una línea de salsas destinada a los negocios de restauración del entorno ► Ofrece sus instalaciones a otros productores para transformar alimentos y para asistir a talleres de formación
Varias socias de la empresa, en el obrador de Requiande con algunos de sus productos. JOSÉ Mª ÁLVEZ
photo_camera Varias socias de la empresa, en el obrador de Requiande con algunos de sus productos. JOSÉ Mª ÁLVEZ

Una conservera de vegetales nace en Cedofeita (Ribadeo) bajo la denominación Muiñeiras de Requiande. Constituida por seis mujeres, la empresa quiere recuperar la función social de los antiguos molinos prestando un servicio comunitario. La finca Muiñeiros, donde se ubica el obrador, contaba hace años con molinos, indica su propietaria, Elvira Posada, quien cede sus once hectáreas para este proyecto que promueve el producto local, una alimentación más sana y el cuidado de la tierra, apostando por una mayor biodiversidad de cultivos.

Los antiguos establos de la granja familiar fueron rehabilitados para la nueva industria, se respetaron los alicatados del edificio original, creados a mediados del siglo pasado para facilitar la limpieza y confort de las vacas, a las que ponían música. El inmueble consta de unos 700 metros distribuidos en dos plantas más servicios anexos.

La rehabilitación de la edificación buscó la menor intervención posible, conservando todo lo que podía reutilizarse e instalando medios para facilitar el uso de recursos renovables. Así, abrieron un pozo con una bomba de extracción que funciona con paneles fotovoltaicos, también instalados en la cubierta del obrador. Además, renovaron el tejado para usar un depósito de 15.000 litros que ahora recoge las aguas pluviales que usan para el riego, mismo destino que tiene el agua utilizada en el obrador, que pasa por un proceso de depuración a través de un estanque de remediación a base de plantas macrófitas autóctonas.

Obrador compartido

La iniciativa cumplirá tres funciones. La primera parte del obrador, que pone a disposición de los productores sus instalaciones para la elaboración de zumos, deshidratados y conservas por calor para favorecer el aprovechamiento de los recursos y tratar de que los excedentes actuales no se pierdan. El objetivo es "dar mayor valor a los productos y tener menor dependencia de las estaciones en los ingresos", señala Posada, quien espera "que estimule la diversificación de los usos de la tierra en la comarca mediante la recuperación de espacios que hoy se dedican solo al monocultivo de forraje o pasto para la ganadería. La intención es recuperar la huerta tradicional e incorporar nuevos cultivos que se adapten al territorio", explica.

Con ello se busca el fomento de la alimentación a base de productos locales, facilitando a los consumidores el acceso a alimentos transformados y sanos, recalca la portavoz de la empresa, que empezó a funcionar este mes.

Elaboración propia

Muiñeiras empleará el mismo espacio para realizar su propia producción con dos líneas diferenciadas. En una de ellas trabajarán con la fruta estacional -manzanas, "pesegos", kiwis…- evitando su desperdicio y elaborando una línea de zumos y deshidratados en forma de chuches sanas de alta calidad al alcance de los sectores de la población más vulnerables -niños y ancianos- con destino a colegios, centros de día y residencias.

Por otra parte, saldrá a la venta una línea de conservas de quinta gama -salsas, chutneys, aderezos...- elaboradas solo con productos locales y ecológicos, sin aditivos y en base a recetas propias organolépticamente muy potentes, dirigidas a empresas de restauración y que "supongan una aportación a la gastronomía de la comarca, en forma de despensa de productos de alto valor añadido".

La apertura del obrador lleva aparejada la presencia de técnicos que supervisen el proceso porque "no se puede hacer un producto nuevo, una salsa de tomate, si no haces una analítica para garantizar la trazabilidad, y obliga a hacer una producción con registro que permita la comercialización. Es bastante exigente". El objetivo es que "sea sostenible, que cubra los costes y pueda permanecer en el tiempo con recursos propios".

Las instalaciones disponen también de un espacio polivalente para llevar a cabo talleres sobre conservación y elaboración de productos vegetales y frutas, así como para la difusión de prácticas que contribuyan a la salud de las personas y a la preservación del medio ambiente.

Plantación

Además, hicieron una plantación de 400 manzanos de la variedad Cedofeita, como bautizaron esta manzana, al identificarla en la finca y realizar los estudios pertinentes. "No estaba catalogada y es de gran calidad", subraya Posada. Experimentan para diversificar los usos de la tierra con cultivos adaptados al clima y las características del terreno, a fin de que sirvan de proyecto piloto para nuevas iniciativas y para la recuperación de la biodiversidad. Personas ajenas a la empresa también podrán realizar experimentos con cultivos que les interesen en la finca.

La apuesta por la economía circular con el aprovechamiento de todos los recursos define una iniciativa que analiza qué se puede producir y consumir "siempre con el eje del kilómetro cero".

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