Viernes. 24.05.2019 |
El tiempo
Viernes. 24.05.2019
El tiempo

Condenado a 16 años de cárcel por agredir a su pareja en Cervo y amenazarla con un hacha

El acusado de Cervo, en la Audiencia Provincial de Lugo. AEP
El acusado de Cervo, en la Audiencia Provincial de Lugo. AEP

La Audiencia Provincial de Lugo considera "completamente verosímil" la versión que contó la víctima y califica de "sobrecogedora" la conducta del acusado cuando le mandó poner la cabeza en un cepo y le dijo que le cortaría el cuello

Malos tratos, amenazas continuadas, abuso sexual, detención ilegal y quebrantamiento de condena. Estos cinco delitos le costaron 16 años y siete meses de prisión a un hombre que convirtió la vida de su pareja en un auténtico calvario durante su convivencia en Cervo.

En el transcurso de la vista oral -celebrada el pasado 25 de junio en la Audiencia Provincial de Lugo-, la mujer detalló las amenazas y golpes que sufrió por parte del acusado y no fue capaz de contener las lágrimas. "Cogió un hacha y me mandó poner la cabeza en un cepo, mientras que yo lloraba y le pedía que me dejara, que lo hiciera por mis hijos. De repente se acercó su madre corriendo y también le pidió que no me hiciera daño, así que soltó el hacha, pero me ordenó que me arrodillara a sus pies y me humillara", contó.

El tribunal considera la conducta del acusado "de singular gravedad" y califica la escena del hacha como "la más sobrecogedora" de todas las que relató la víctima, quien soportó frases amenazantes y humillantes como: "Hazme un café, criada", "no sé si te lleve a casa o al cementerio", "te voy a llevar al monte y a descuartizar", "¿ves como corta esta hoz? ¿y si ahora voy junto a ti y te corto la cabeza?", "no sé qué hacer contigo, te quemo la cabeza en la cocina de leña o te descuartizo y te entierro en la huerta", entre otras muchas.

La mujer aseguró que pasó "muchísimo miedo" y contó un episodio estremecedor que se produjo el 24 de noviembre de 2015. Ese día, la pareja discutió y ella decidió marcharse y poner fin a su relación, pero el acusado insistió en que lo fuera a recoger para llevarlo a casa de sus padres. "Yo estaba acostumbrada a hacer todo lo que él me mandaba, así que accedí, pero tenía miedo y le pedí a su madre que me acompañara. Cuando lo recogimos", contó la mujer, "subió en el asiento trasero y me rodeó el cuello con las correas de una mochila, mientras me decía que me iba a matar por dejar la relación".

Ese día, la víctima regresó a casa por temor a que el hombre cumpliera sus amenazas. Una vez en la vivienda, el acusado quiso mantener relaciones sexuales y ella accedió por miedo. La mujer reconoció en el juicio que no le manifestó a su pareja que no quisiera mantener relaciones, "pero yo estaba llorando y él tenía que saber que lo estaba haciendo por miedo", dijo.

En este sentido, la sala concluye que el consentimiento de la víctima no fue libre, "dada la existencia de un rosario de actuaciones violentas y amenazadoras contra la mujer poco antes del acto sexual".

Esa noche, el acusado cerró con llave la puerta del domicilio para que la mujer no pudiera marcharse, pero al día siguiente fueron a comer a casa de sus padres y la víctima aprovechó un descuido para coger su coche y fugarse.

La mujer explicó que en un principio no pensó en denunciar al acusado, pero seis días después del altercado cambió de opinión. "Le dije que siguiera con su vida y que me dejara tranquila. Yo quería ir por las buenas, pero no paraba de llamarme y amenazarme. Un día me dijo que si no volvía con él iba a ir a por mis hijos, y entonces tuve mucho miedo y decidí denunciar".

La Audiencia considera "completamente verosímil" el testimonio de la mujer y afirma que fue "serio, continuado, inequívoco y sin ánimo de exagerar". Por el contrario, no da crédito a la versión del acusado, quien alegó que había mezclado marihuana, alcohol y pastillas.

De este modo, condena al hombre por malos tratos -aunque no continuados, ya que la víctima tan solo narró de forma específica un episodio- por amenazas continuadas, abuso sexual, detención ilegal y quebrantamiento de condena, ya que se acercó a la mujer tras la denuncia para intentar hablar con ella, a pesar de que el juzgado ya había dictado una orden de alejamiento. El hombre no podrá acercarse a la mujer en 20 años y la tiene que indemnizar en 6.350 euros.

Condenado a 16 años de cárcel por agredir a su pareja en Cervo y...