Ya no cabe la cola de los bonitos en las cajas

Los grandes peces, incluso uno de 88 kilos y otros de 30 , se ven ahora en las lonjas de Burela y Celeiro, en una costera más larga
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photo_camera Algunos de los bonitos en la lonja de Burela. ÁLVEZ

La costera del bonito se alarga sin cerrarse abruptamente a mediados de agosto como ocurrió en años anteriores debido al agotamiento de cuota, y ya ha dejado más dinero en las lonjas. En estos momentos, sobre todo, los cardúmenes están a las puertas mariñanas y en las líneas pican los grandes ejemplares que se han cebado todo el verano en el Cantábrico.

En Burela han llamado la atención ejemplares de hasta 88 kilos, como la 'bonita' que descargó esta semana la lancha vasca de cacea, Antiguotarrak y vendida en Absa para una descarga que ese día también contó con los 42.000 kilogramos del tanquero cántabro de Colindres San Roque Divino, al que en un primer momento se atribuyó erróneamente dicha captura. Asimismo, el barco burelés Nuevo Libertad vendió uno de 33 kilos.

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Mohamed, con un bonito recién descargado en la lonja de Burela. ÁLVEZ

No es lo normal, en Burela ahora son habituales lanchas y pequeños barcos de cacea, que pescan bonitos que llegan con una gran calidad, de los de agallas sonrosadas, sin apenas golpes y bien gancheados. Pero sus mareas son de pocos kilos, a veces no más de 2.000. Venden y vuelven a la faena porque el pescado está cerca y hay que aprovechar lo que se pueda de una costera en la que están participando algo más.

De hecho, en la lonja de Absa, según los datos de la plataforma Pescadegalicia, cuya actualización puede ir algo desfasada, a día de este jueves se habían vendido algo más de un millón de kilos de bonito, por importe de 4.859.738 euros. Y queda campaña, pues la del 2021 se había cerrado con 1.136.653 kilos y 4.553.085 euros en primera venta. Es decir, los pescadores han hecho más con menos, aunque también están pasando más tiempo en el mar en busca de los bancos... con el motor y la cocina encendidas. Lo han repartido mejor a los mercados, el precio medio pasó de 4,01 euros a 4,55 euros el kilo y en la comarca hubo menos apuro para la tradición conservera de "embotar" en casa.

A nivel gallego, los números de la costera van a ser también mejores, aunque la lonja coruñesa va cayendo en kilos y en facturación mientras Burela mantiene su tirón como destino y origen del bonito en fresco. Celeiro, más centrado en la merluza, también subió algo sus ventas de túnido a estas alturas: 83.869 kilos por importe de 380.016 euros mientras que el pasado año había rulado en todo el verano 74.000 kilos por 301.025 euros.

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Empleados de Descaexport, con un bonito de 28,5 kilos, de la lonja de Burela. ÁLVEZ

A estas alturas ya no hay bonito pequeño en las lonjas. Ni monos ni casi recortados, todos son grandes y frescos en A Mariña, aunque los tanqueros están apostados a la altura de Burela -a última hora de este jueves navegaban hacia el este- cargando las bodegas con bonito que inevitablemente estará muy machacado y solo apto para la conserva.

Más al oeste, en la vertical de Ferrol, siguen algunas parejas francesas del arrastre pelágico, cuyas capturas se cotizarán todavía menos. Para estas modalidades de arrastre, que afectan a los mamíferos marinos y otras especies entre aguas, parece que las autoridades no tienen vetos, al contrario que en las 87 zonas de Francia, España, Portugal e Irlanda cuyos fondos la Comisión Europea anunció que vetará a todas las artes que tengan contacto con el fondo marino.

En todo caso, este jueves en Burela, Jardel y Manuel de Descaexport alababan la calidad de algunos bonitos de cacea que compraron, como uno de más de 28 kilos; al igual que Fran, de Pescados Pepe, también con grandes ejemplares y de gran frescura. "Queda un 20% de cota, esperemos que chegue ata novembro como era tradición".

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