La cocina extranjera conquista A Mariña

Desde hace unos años han surgido varios locales en la comarca que ofrecen comida de otros países y que están teniendo muy buena acogida, algo que podría animar a otros a abrirse mercado y convertir la gastronomía mariñana en un crisol de sabores. 
MEXIDELI
photo_camera Emilio Prado y Ileana Rodríguez. JOSÉ Mª ÁLVEZ

Poco a poco, con tiento, la cocina internacional se va instalando en A Mariña lucense con distinto tipo de negocios. Desde cafeterías a restaurantes o takes away han surgido propuestas en distintos municipios para dar un toque de cosmopolitismo a la gastronomía local.

Hay un denominador común en todos ellos: les va bien y están satisfechos. Eso denota que los mariñanos tenían ganas de probar comidas llegadas de otras latitudes con sabores y texturas diferentes con las que también introducirse en otras culturas y costumbres. Algunos ejemplos de esta expansión culinaria son las propuestas de comida mexicana, venezolana o indonesia.

Y hay muchas probabilidades de que estos locales sean la punta del iceberg, porque la buena acogida que han tenido puede animar a otros a abrir negocios que contribuyan a internacionalizar la gastronomía mariñana en distintos puntos.

Foz, la opción es la cocina mexicana

Uno de los negocios que ha abierto sus puertas hace poco es Mexidel, en Foz, Se trata de un take away, un lugar de comida para llevar mexicana. Comenzó en sus inicios, hace un par de años, como una tienda de artesanía del país centroamericano, "pero el año pasado hicimos varios eventos gastronómicos que nos salieron bien y decidimos montar un sitio donde poder disfrutar de la gastronomía mexicana", explica Emilio Prado, mexicano, y que está casado con la madrileña Ileana Rodríguez, junto a la que regenta el negocio.

Reconoce Prado que "ha tenido éxito el lugar, porque empezamos haciendo cenas degustación que tuvieron una gran aceptación y, por ello, ahora ofrecemos comida para llevar", señala. "No pensamos montar un restaurante, porque la magia del sitio es el trato directo con el cliente, donde les explicamos los alimentos que lleva cada producto", advierte.

Entre los productos que más salida tienen están los tacos, que también han adaptado a los productos locales haciéndolos con pulpo o zamburiñas, pero también los nachos o incluso hay pizza mexicana. "Lo que más llama la atención es lo especiada que está la comida mexicana con respecto a la de aquí, y utilizamos materia de primera de primera calidad", subraya.

Tanto Prado como su mujer son los que cocinan y advierten a los que tienen miedo al picante. "La comida mexicana no es picante, son picantes las salsas, pero tenemos salsas de diferentes grados de picante, aunque la gente luego cuando prueba el picante le suele  gustar", dice. 

Una de las peculiaridades que llama la atención de Prado "no es solo que viene gente joven, sino también gente mayor, niños que van al colegio con mis hijos y que traen a sus padres y les encanta", dice. Para poder pedir comida en Mexidel lo pueden hacer a través de su cuenta de Instagram, de su página web mexideli.es o en los teléfonos 683.269.093 o 646.903.173.

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Andrés Enrique Mejías. JOSÉ Mª ÁLVEZ

Burela ofrece propuestas venezolanas

En Burela, desde principios de año, abrió la cafetería Nuestras Raíces, que regenta el venezolano Andrés Enrique Mejías, que aunque sudamericano de nacimiento lleva ya veinte años viviendo en Galicia, aunque solo tres en la Costa de Lugo. "Me vine a vivir a la zona hace tres años, antes viví en Ourense, y vi la oportunidad de coger este negocio y lo hice", señala. "Estoy muy contento, ha tenido muy buena acogida tanto en Burela como de otra gente de A Mariña que se acerca aquí", señala. 

Y es que el cosmopolitismo que se vive en Burela favorece el que pueda tener éxito un lugar de estas características. "Lo que más salida tiene son las arepas y también lo tequeños", comenta. "Me lo piden mucho, porque la gente tiene ganas de probar cosas nuevas", explica Mejías, que afirma que va tanto gente local como de otras nacionalidades, como peruanos, indonesios o caboverdianos.

Nuestras Raíces tiene horario comercial, desde las ocho y media a la una y media y por la tarde de cuatro y media a ocho y media. Mejías reconoce que él es especialista en café "porque soy barista", asegura. "Estoy muy contento y mucha gente viene por el café", reconoce este hostelero, que trabaja con una materia prima que le surte Distribuciones Carreiras, de la marca Pascual, y que no descarta en un futuro "traer café de mi tierra", dice.

Respecto a la arepas o los tequeños señala que se lo piden "tanto en los desayunos como en las meriendas" y advierte que cuando más gente tiene en la cafetería es "a primera hora de la mañana, también a media mañana y por la tarde. La cafetería está muy bien ubicada y eso es muy importante", indica.

Rany Kiyai, dueña y cocinera del restaurante indonesio de Viveiro. Su negocio, el Indostar, esta situado en la avenida vivariense Navia Garcia Castrillon
Rany Kinyai. JOSÉ Mª ÁLVEZ

Viveiro, el sabor de Asia

En Viveiro está abierto desde hace algo más de un año el Warung Indostar, que regenta Rany Kinyai, que lleva en España más de 15 años. Primero estuvo en Madrid y a Viveiro llegó en el año 2023. "Estoy muy contenta y mi intención es, después del verano, abrir una tienda de productos asiáticos, porque a la gente le encanta este tipo de comida y alguna vez me han dicho que han tenido que comprar los productos en A Coruña para cocinar en casa y por eso tengo la intención de abrirlo", explica la empresaria indonesia.

Lo que más salida tiene en el restaurante de la ciudad del Landro, según Rany Kinyai, son los rollitos de primavera, los tallarines fritos y el arroz frito. "También el rendang, que es el típico guiso de ternera", comenta. Según Kinyai, al local se acerca "mucha gente local que le gusta mucho este tipo de comida, aunque también vienen indonesios" debido al gran número de marineros de esta nacionalidad que trabajan en los puertos de Celeiro y Burela.

En el Warung Indostar trabajan con carta. "Cuando más trabajamos es en verano, y los fines de semana, y más a la hora de la cena que de la comida", explica la dueña, que está en la cocina junto a sus empleados.

Sobre su llegada a Viveiro, Kinyai, que en Indonesia se dedicaba ala venta de productos, asegura que "la gente es muy amable y respeta mucho". Además, subraya que prefiere la vida en Viveiro a en Madrid "porque yo vengo de un pueblo de Indonesia con mar y me gusta mucho el mar", asegura. 

La experiencia en Viveiro está siendo tan satisfactoria que Kinyai no duda en asegurar que ya se está planteando abrir un segundo restaurante en Vigo "porque hay mucha gente allí, pero hasta el momento no he encontrado el local adecuado".    

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