53-43. El Celtas Adamo femenino asciende a Primera en un abarrotado Marzán

El equipo que entrena Pablo Castro se impuso por segunda vez al Allariz y rubricó el cambio de categoría. Alegría desencadenada en la pista y en las gradas al final del partido
Las jugadoras del Celtas Adamo celebran el ascenso. PALEO
photo_camera Las jugadoras del Celtas Adamo celebran el ascenso. PALEO

El pabellón focense de Marzán enloqueció este sábado con el ascenso del Celtas Adamo femenino a Primera Autonómica. El elquipo de Pablo Castro puso el broche de oro a una temporada fantástica imponiéndose por segunda vez en las eliminatorias por el título de Segunda Autonómica al Allariz Stop Alerta (53-43) y consumando una proeza que pone a las focenses en la élite gallega sénior femenina. En la ida, el cuadro mariñano había ganado por un punto, (46-47).

El Celtas salió en tromba, empujado por una afición espectacular que llenó el recinto. Con una gran presión defensiva maniató a las jugadoras clave del Allariz para buscar una escapada en el marcador. El técnico visitante se vio obligado a pedir tiempo muerto para buscar soluciones ante la dificultad para anotar de su equipo, que en los primeros 10 minutos solo pudo conseguir dos canastas en juego. Así, las focenses se marcharon de 8, (13-5), con Rosalía Rodríguez-Gigirey como abanderada en ataque, con 5 puntos.

Ascenso del Celtas femenino. PALEO
Ascenso del Celtas femenino. PALEO

Dos canastas de Fátima y Cecilia en el arranque del segundo cuarto dispararon por vez primera en el partido la diferencia  a más de diez puntos, (17-6) , aunque poco a poco el Allariz fue cogiendo confianza y apretó el marcador hasta los tres puntos, (22-19), a falta de tres minutos para el descanso. El cuadro visitante incluso llegó a empatar, (25-25), aunque el Celtas logró minimizar daños y llegó con cuatro puntos de ventaja al descanso, (29-25).

Las focenses cogieron fuerzas en el descanso y calcaron su buen inicio de partido en el tercer cuarto. El equipo de Pablo Castro amagó otra vez con escaparse y cobró 8 puntos de renta, (38-30), aunque otra vez el Allariz hizo la goma y evitó la fuga definitiva de las locales, que, no obstante consiguieron llegar con ventaja de 10 puntos al último periodo, (42-32).

No se rindió el Allariz, que encontró siempre soluciones para mantener ciertas opciones y volvió a asustar al colocarse con 48-42, pero un triple local acabó con sus esperanzas. Los últimos instantes del partido fueron de fiesta y felicidad en la pista y en las gradas con una comunión absoluta entre las jugadoras y la afición.