Burela, como polo de atracción en sus fiestas patronales

Manuel Maseda destacó en el pregón de las patronales de Burela, localidad que considera "un referente", que las fiestas son "un momento único para reatoparnos coa xente querida"
El pregonero, junto a la alcaldesa, en el pregón. JOSÉ M. PALEO
photo_camera El pregonero, junto a la alcaldesa, en el pregón. JOSÉ M. PALEO

El profesor de música Manuel Maseda dio este sábado el pistoletazo de salida a las fiestas patronales de Burela con la lectura del pregón en la Casa da Cultura, donde hizo un repaso de sus vivencias en la villa. "Sentimos a chamada da festa como un momento único para reatoparnos coa xente querida, unha época do ano que ule a verán e nos enrolamos por unhas horas nun boniteiro", en alusión a la procesión marítima. De hecho, él llegó a tocar en el barco que llevó la Virgen, "patroneado polo Demo no Cantiño". Destacó el trabajo de las alfombras florales y le propuso a la alcaldesa una travesía a nada desde la playa urbana al faro Pena Burela, que para él es un referente, como la villa.

El pregonero reconoció sentirse nervioso ante "tanta xente querida". Agradeció a la comisión y a las autoridades, y dedicó el pregón "ás matriarcas que me dan a vida día tras día": Su madre y guía, su hermana y faro, su compañera de ruta Natalia, y sus dos estrellas, las hijas Mariña y Antía, confiando en que el próximo año sea una matriarca quien lea el pregón.

Maseda habló del "torques de Babel", en alusión a las casi 40 nacionalidades hacen de Burela un concello "intercultural, único e indescrítible". Resaltó como muestra de la interculturalidad el cartel hecho para las fiestas por Shiva, la primera alumna indonesia de Galicia y del Modelo Burela.

El docente aseguró que "hoxe é un dos días máis especiais da miña vida, que te conviden a realizar o pregón das festas grandes de Burela xa son palabras maiores". Explicó que se acordó de la serie 'Cuéntame' y le pidió a su madre que le contase cómo fue su primer contacto con las fiestas. Contó que ella nació en Moucide (O Valadouro) y su padre en Rúa (Cervo), casaron en 1967 y fueron a vivir juntos en la Calle do Can.

Manuel Maseda, de la generación de 1975, "cando empezaba a agromar a democracia, época na que estar na rúa era deporte nacional". Recordó sus juegos y como exploraron nuevos lugares como o Pau da Luz, Vila do Medio o Vilar, "Unhas das cousas que máis me prestaba destes barrios altos eran as costas, para baixar coas carrilanas feitas cos rodamentos de ferro que chegaban de estraperlo misteriosamente da Alúmina". Comentó que esos barrios y la Calle do Can eran "símbolos de identidade dunha Burela orgullosa tamén dos seus barrios e da súa idiosincrasia". Recordó esa calle llegó a tener siete bares. 

El pregonero también repasó la separación de la oferta educativa en las escuelas de Os Castros y Vista Alegre. Dijo que la escuela contribuyó al estirón de la localidad. "Nesa etapa foi cando vivimos a explosión urbanística de Burela". Recordó la construcción del hospital, cuando los jóvenes ayudaban a recoger las patatas, la construcción de las casetas para la romería del Monte Castelo o cuando se "corría a auga no Entroido".

La etapa del instituto coincidió con la de la "auténtica movida" y recitó los locales frecuentados, como el Avenida, "verdadeira catedral do rock da Mariña", o el Ronsel, el 'First Dates' de la época. Al no tener teléfonos móviles, "as horas medíanse por bares".

Maseda rememoró cuando con 16 años empezó a trabajar en el muelle, donde asistió a la llegada de La Gabrielle escoltada por la flota bonitera, o su aprendizaje en la hostelería, sin olvidar las actividades organizadas por las asociaciones culturales Ledicia o Buril. Agradeció a Bernardo Penabade su paso por la Universidad y señaló que con las escapadas a Burela nació 'a Festa da Marosa: Gozar co saber do povo' con los colectivos Berbés y Palestina. Reivindicó sus "orixes pataqueiras" y la felicidad que le dio tocar el acordeón, "ese abrelatas de emocións portátil herdado do meu pai". Maseda cerró con una regueifa.

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