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Antonio Seijas: el triunfo del trabajo

ANTONIO SEIJAS OROL - FOTO JM ALVEZ
Antonio Seijas, en Ferreira de O Valadouro. JOSÉ Mª ÁLVEZ
El valadourense llegó a lo más alto sin olvidar sus orígenes y es el mejor embajador de Galicia en su Mallorca de acogida

Es un ejemplo de persona hecha a sí misma, un niño de aldea que llegó a convertirse en un próspero empresario en Mallorca y que, ya jubilado, disfruta sin prisa de la tertulia en su amado O Valadouro, en el que ahora pasa largas temporadas y donde le encanta que sus cuatro nietos disfruten del pueblo que le vio nacer.

Antonio Seijas Orol sería en Estados Unidos el ejemplo del sueño americano, eso de que todo el mundo puede triunfar en función de su talento y no de su clase social, aunque él dice que solo se dedicó a trabajar.

Seijas nació hace 72 años en Vilacampa, siendo el segundo de una familia de nueve hermanos, humilde como la inmensa mayoría de las de la época, pero con una infancia "tranquila y feliz", compartida con los muchos vecinos que había entonces. Fue en la escuela cuando una profesora vio en él posibilidades y se esforzó en que siguiera estudiando.

Evolución: empezó de fiegraplatos y fue director de hotel en Baleares

"Maruja, que aínda vive Alaxe, e que foi para min a miña segunda nai", dice, mientras revive con nostalgia su primera salida de casa cuando aún no había cumplido los 12. "Conseguín unha beca do Estado e estiven dous anos no seminario menor de Lourenzá e sete en Mondoñedo. Foron dos mellores anos da miña vida", asegura sin dudarlo y muy satisfecho con la educación recibida "da que estou agradecido".

Una época en la que fueron más de sesenta críos los que se iniciaron mayo con él en las clases, "dos que só un ordenouse sacerdote" y con los que tuvo oportunidad de compartir risas no hace mucho en una de las ‘xuntanzas’ que las redes sociales ayudan a promover.

Fue el propio rector del seminario el que le planteó un verano apostar por Mallorca para trabajar y así fue como desembarcó en la isla en junio de 1969 tras un engorroso viaje Mondoñedo-Lugo- Madrid-Valencia-Mallorca, que cambiaría por completo su vida. "Tiña que traballar porque o peto estaba baleiro", asevera, rememorando su primer puesto de trabajo, de fiegraplatos en un restaurante, al que el ‘maitre’ no se lo puso fácil, "porque decía que todos os universitarios éramos uns revolucionarios", cuenta con una sonrisa.

Un puesto al que siguió el paso por todos los departamentos hasta, en dos años, llegar a jefe de recepción. Una formación, que compatibilizó con los estudios de Empresas y Actividades Turísticas, y que siguió en la práctica escalando puestos desde la recepción a jefe de conserjería, de reservas y a subdirector hasta serlo de una potentea cadena hotelera.

Oportunidad: con 12 años logró una beca para poder estudiar fuera

Un "coñecer dende dentro" que para Seijas es básico a la hora de estar al frente de cualquier negocio y una y otra vez la profesionalidad sale en la conversación como garantía de éxito. "A hostalería non pode ser nunca o refuxio de todos, ten que ser xente formada, pero tamén ben remunerada", habla una persona que tras dirigir el mayor hotel de Palma, con más de 700 plazas y 185 empleados, apostó en el 93 por comprar y reflotar el Cristóbal Colón, con 330 plazas, y que fue su vida hasta que lo vendió hace cuatro años.

"A clave para pasar de dirixir unha cadea a facelo só dun establecemento é personalizar servizos", asevera, al tiempo que recuerda que el hotel, en el 2000, pasó a estar certificado por la Q de Calidad Turística, lo que supuso un exhaustivo control de todos los procesos y el paso de exigentes auditorías, pero también le ayudó para captar clientes.

"Tivemos un 48% de turismo alemán que repetía vacacións, pero tamén turismo nacional e durante anos fumos o establemento máis vendido coa axencia de viaxes de El Corte Inglés; de feito, teño un montón de amigos que foron clientes", dice.

Morriña: morriña Creó la peña Valle de Oro y organiza la Feira do Albariño

No pocos de ellos están en la peña Valle de Oro y es que siempre tuvo a gala presumir de pueblo y de ahí viajan buena parte de las viandas que se degustan (o se disfrutaban antes del covid) en las comidas de los viernes y otras especiales donde los cocidos o las mariscadas son el punto de unión en la isla.

Antonio Seijas fue también socio fundador de otras dos entidades vinculadas a su tierra, la Asociación de Empresarios Gallegos de Baleares y el Centro Gallego de Mallorca, pero destaca sobre todo por ser el promotor de la Festa do Albariño, que volverá a celebrarse el 2022 coincidiendo con su 25 edición. Una cita en la que también ha tenido su hueco la carne de la comarca o las fabas de Lourenzá.

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