Alcoa pone a punto la balsa de lodos rojos, a la espera del permiso para subir el dique 4 metros

Trabajos: La sustitución de las tuberías de impulsión, mejora de zanjas y sondeos en los taludes se han acelerado
Reutilización: Varios han sido los intentos o estudios para reaprovechar el residuo altamente tóxico, sin éxito 
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photo_camera Vista aérea de la balsa de lodos con el complejo fabril al fondo. JM Álvez

Ha pasado más desapercibida que la reactivación de Aluminio pero la renovación de tuberías de impulsión de los lodos rojos y evacuación de efluentes de la balsa de Alúmina avanzó en los días de buen tiempo previos al temporal. Desde el Alto de Lago en Xove se apreciaban también los sondeos para comprobar el estado de los diques del enorme depósito, que cuenta en la base con una zanja de drenaje para la decantación de aguas. Alcoa solicitó subir otra cota más en la balsa y está pendiente del visto bueno de Sanidade de la Xunta en el que es uno de los mayores embalses de residuos tóxicos industriales de España y al que le quieren dar continuidad.

Su gestión, por la propia capacidad o las lluvias, siempre es complicada y del remate de una hipotética restauración ambiental puede dar idea que hasta hace pocos días no finalizaron las obras de tapado en otro gran acopio de residuos mineros. En las 19 hectáreas que ocupaba la antigua mina de plomo y zinc de Exminesa en Rubiais (Pedrafita), la Xunta intenta fomentar la regeneración forestal de estructuras, taludes y residuos inertes de la explotación que funcionó de 1977 a 1992.

A la balsa de 87 hectáreas de lodos rojos en Morás todavía le quedan años de acoger residuos tóxicos. Su dique de contención sobrepasó los 80 metros de altura y el kilómetro de longitud en la coronación. Hasta allí llegan camiones articulados con los sobrantes de lodos de la refinación de la bauxita. Superado el volumen de 42 hectómetros cúbicos para el que fuera proyectada, el anunciado recrecido permitiría prolongar la actividad de Alúmina durante esta década. A un ritmo máximo de producción podría acumular más lodos durante tres años pero, la dirección de Alcoa quiere elevar el dique 4 metros hasta la cota 104 y después hasta los 110 metros, dándole capacidad hasta 2035.

                      Renovación de las canalizaciones de impulsión; las naves de Indebar en Lago, donde no cuajó la reutilización del lodo en ladrillos, y vista de la balsa desde la parroquia xovense .
Renovación de las canalizaciones de impulsión. X. LOMBARDERO

Los trabajos de mejora de canalizaciones y accesos en esta barrera de contención son los "habituales", aunque la multinacional reconoce que aprovechó todo el horario disponible y el buen tiempo tras el paso de la borrasca Karlotta, incluso en sábados, para mantener el depósito, a la espera de que en abril autoricen elevar el muro.

Al no reutilizar el lodo, hay que ampliar el vertedero de Morás

La ampliación es necesaria al no reutilizar residuos que aunque son tóxicos, tienen posibilidades de valorización. De hecho, se intentó aprovecharlos para fabricar ladrillos refractarios de acumuladores eléctricos y, posteriormente, se ha estudiado su uso en la producción de cementos especiales o materiales cerámicos (tiene una estructura similar a la vitrocerámica). Los tecnólogos le ven potencial como materia prima para producir acero, tratar aguas y suelos contaminados, depurar gases o extraer titanio y otros metales valiosos.

La lejana meta del reciclaje total o la "minería de los residuos"

Solo con perspectiva ambiental y de beneficios a largo plazo es viable la valorización integral de los barros rojos de Alúmina. Pero el objetivo clave es disminuir el volumen de residuos almacenados pues resulta manifiesta la imposibilidad de deshacerse de todos los residuos industriales. Los intentos de aprovecharlos resultaron económicamente inviables y la propia toxicidad de las sustancias y metales pesados que contienen entrañan riesgos para la salud -el lodo rojo es potencialmente carcinógeno, con codigo de peligrosidad H350 pues en él se pueden encontrar óxidos de níquel (NiO) y de cromo (Cr2O3)-, pudiendo contaminar los suelos, aire y aguas con sus lixiviados. Se trata de una arcilla muy alcalina, sin apenas materia orgánica. Tiene un gran contenido en agua (60%) y sosa cáustica de disolver la bauxita, pero se busca una oportunidad en el problema, que además, debería ser a gran escala pues los cálculos actuales señalan que cada año se acumulan más de 120 millones de toneladas de lodos rojos en todo el mundo. La mayoría, en balsas de regiones chinas como Shandong, Shanxi, Hena, Guangxi y Guizhou, donde fabrican la mayor parte del aluminio primario.

Convertirlo en acero, lo último de los tecnólogos alemanes

Hace apenas unas semanas saltaba a los medios el estudio de científicos del Instituto Max Planck apuntando un forma "relativamente sencilla y rentable" de producir acero libre de emisiones de CO2 a partir del óxido de hierro del barro rojo. Se haría mediante plasma de hidrógeno en un horno de arco eléctrico similar a los que ya se utilizan en la industria siderúrgica. Estimando que la producción de aluminio genera anualmente 180 millones de toneladas de lodo rojo tóxico y que la demanda de este metal y la del acero crecerán por encima del 60% en 2050, los tecnólogos apuntan a impulsar el residuo como materia prima. Sin embargo, sería necesaria la alta intensidad eléctrica para el horno y como agente reductor el plasma de hidrógeno, una energía que todavía debe arrancar pese al gran número de plantas anunciadas. Ven viable obtener hierro líquido para luego transformarlo directamente en acero pero tampoco esta industria anda muy boyante. Por poner el caso, ¿por qué habría de aventurarse Arcelor Mittal a tratar en Gijón lodos rojos del depósito de Alcoa en Morás (Xove) si ni siquiera ve competitivo modernizar ahora el alto horno asturiano donde venía usando el mineral de hierro procedente de sus extensas minas de Senegal? ¿Por ahorrar miles de millones de toneladas de emisiones de CO2? Cierto que la industria del acero es de las más contaminantes y produce el 7% de las emisiones de este gas pero el mundo de los tecnólogos es solo una parte de la industria, donde influyen mucho factores del mercado y la geopolítica. La industria del acero es altamente estratégica para un país, igual que la del cemento o el plástico y muy por delante de la del aluminio primario, pero también sufre amenaza de la deslocalización si las energías renovables no son pronto más masivas y baratas en Europa.

¿Dónde sería rentable desde el punto de vista económico?

Los científicos de Eisenfroschung, que también estudiaron la reducción del hierro con amoníaco para hacerlo más sostenible, calculan que con el hidrógeno verde -obtenido con energía eólica y fotovoltaica-, el proceso merece la pena en lodo rojo con un 50% o más de óxido de hierro (la bauxita australiana es ideal), aunque, teniendo en cuenta los costes de eliminar el residuo, con que contenga un 35% (como la bauxita guineana) sería suficiente. Para el caso, debería salir directamente sin pasar por la balsa de lodos. Así, de un mismo mineral se obtendría el ligero, y maleable aluminio, y después el acero, tres veces más pesado y menos resistente a la corrosión.Ambas son industrias de veterana base científica. La obtención de la alúmina pura a partir de la bauxita sigue el mismo proceso que en 1893 inventó el austriaco Carl Josef Bayer al disolverla en sosa cáustica y el método electrolítico Hall-Heroult para sacar el aluminio metálico es de 1886. Cuando se montó el complejo de San Cibrao, el Instituto Nacional de Industria tuvo el apoyo tecnológico de la canadiense Alcan y aunque luego Inespal consiguió desarrollar ciertas alúminas especiales, sería Alcoa desde 1998 la que sacó muchas toneladas con energía bonificada. Los crecientes costes energéticos en Europa han dejado anticuado el negocio y sin grandes inversiones en activos en España, ha ido "adelgazando".

Intento fallido de Indebar con ladrillos acumuladores de calor

                      Renovación de las canalizaciones de impulsión; las naves de Indebar en Lago, donde no cuajó la reutilización del lodo en ladrillos, y vista de la balsa desde la parroquia xovense .
 Las naves de Indebar en Lago, donde no cuajó la reutilización del lodo en ladrillos. X. LOMBARDERO

Los intentos más prácticos de minimizar el impacto ambiental del complejo aluminero mariñano datan de principios de este siglo y se acercaron a la industria cerámica comarcal, con ensayos y mezclas del barro rojo y otras arcillas para ladrillos, ladrillos cara vista y piezas de gres. Se trataba de crear una "cadena de valor" con productos secundarios y hubo ensayos exploratorios en los que colaboraron Materiales Cerámicos o Epifanio Campo, pero fue Indebar (Investigación y Desarrollo de Barros Rojos S.L.), que todavía tiene en pie letrero y naves en Lago, entre el complejo de Alcoa y la balsa, la que iba a ser la primera fábrica de ladrillos acumuladores de calor de España, aprovechando los estudios y una patente del Instituto de Cerámica de Galicia (USC) y apoyada con algunos millones de la Sepi (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), que entró en el accionariado. En el proyecto también se implicó Electromecánicos Viveiro pero no salió adelante. Sus naves las ocupan hoy auxiliares de Alcoa como Dominion y Jofrasa.

Muchas impurezas y pocas toneladas para ser sostenible

Entre los ingenieros químicos de Indebar los había con experiencia anterior en Industrias Pardiñas (Fazouro), que acabó cerrando. Se esperaba procesar 20 toneladas diarias de lodos, una cantidad muy pequeña respecto a lo que genera diariamente Alúmina y el primer cálculo era producir unas 10.800 toneladas anuales de ladrillos con una plantilla de 17 persdonas. Pero en Lago recuerdan que "todo quedou en nada polos problemas coas impurezas e para sacarlle a sosa cáustica aos lodos". No obstante, a nivel internacional, se han hecho estudios para el empleo de estos lodos en la depuración de aguas residuales, por su capacidad para retener y absorber ciertos compuestos. Científicos chinos incluso le encontraron potencial a su alcalinidad para eliminar contaminantes ácidos como el dióxido de azufre y el dióxido de nitrógeno. Recordemos que estas emisiones al quemar carbón, eran de las peores de la central térmica de As Pontes, donde se instalaron, tardíamente, filtros.

Pigmentos, asfaltos, cemento... ideas para un material peligroso

                      Renovación de las canalizaciones de impulsión; las naves de Indebar en Lago, donde no cuajó la reutilización del lodo en ladrillos, y vista de la balsa desde la parroquia xovense .
Vista de la balsa desde la parroquia xovense. X. LOMBARDERO

La propia Alcoa desistió en los años 80 de fabricar ladrillos ante la presencia de elementos radiactivos en alguna de sus balsas y bauxitas con pequeñas cantidades de uranio, torio y potasio, según la tesis doctoral de David A. Rubinos González (2007), presentada en la USC. La necesidad de pretratamiento del lodo rojo limitó otros planes para obtener pigmentos, asfaltos o cementos. Rubinos profundizaba en la caracterización y comportamiento del residuo para e inactivar otros tóxicos y peligrosos, como el mercurio o el arsénico de cara a la recuperación de suelos contaminados. Más recientemente, un trabajo fin de Máster en Ingeniería Ambiental abordaba la posibilidad de transportar lodos rojos desde Morás a Sevilla, por carretera en camión cisterna durante 905 kilómetros, para que Portland Valderribas los transformara en Alcalá de Guadaira como cementos belíticos, que requieren menos consumo energético y emisiones a la atmósfera que los convencionales. Úrsula García Gallardo, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Sevilla, analizó la posible valorización de un residuo que es mercancía peligrosa para darle una segunda vida.

Acumulación de desechos, un problema en muchos lugares

Pese a los esfuerzos en mitigación, otras refinerías como la de Aughinish Alumina, que opera Rusal en el estuario irlandés de Shannon, tienen problemas con la autorización ambiental para ampliar su balsa de lodos rojos. La francesa Alteo también es investigada judicialmente por verter millones de toneladas de lodo rojo en el estuario del Ródano, junto a un parque natural cercano a Marsella, a orillas del Mediterráneo.

El hierro le da el color al residuo
La alta concentración de óxidos de hierro determina el color del lodo rojo, un residuo industrial alcalino. Por cada cuatro toneladas de bauxita, el mineral que llega a San Cibrao desde las minas de Boké, en Guinea, se obtienen dos de alúmina y con estas, una de aluminio metálico, dejando otras dos o más del residuo de barro rojo, en el que hay más impurezas. Ahora la refinería de Alúmina produce aproximadamente a la mitad de su capacidad, que son 1,6 millones de toneladas al año.

Una arcilla compleja
Además de óxidos de hierro, aluminio y titanio, en el barro rojo queda silicio, calcio, fósforo, vanadio, manganeso, magnesio, estroncio, zinc, circonio, galio o cromo y, sobre todo, mucho sodio. Todo un concentrado alcalino y salado cuya responsabilidad habrá que atender y vigilar por muchos años en este depósito si se quiere evitar las escorrentías y contaminación subterránea. Como en la mezcla hay muchos restos de sosa cáustica (hidróxido de sodio), no toda ella se recupera en el proceso de refino. Si el lodo se vuelve polvo, puede ser irritante y en todo caso es corrosiva y produce quemaduras al contacto. Se trata de un problema ambiental y social que necesitará respuesta más allá de la inestabilidad industrial en la actual producción del aluminio.

5%
Es el porcentaje de reutilización máxima que han logrado en China como materiales de construcción. En Australia, Queensland Alúmina LTD logró desalcalinizar algunos de sus depósitos usando agua de mar. Lo salino y alcalino dejaban un suelo bastante neutro como para que resultase viable para las plantas y la regeneración del vertido.

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