Alcoa intenta la última venta

Aluminio primario ▶ Este segundo semestre del año puede resultar definitivo para el futuro de la fábrica de San Cibrao, que necesita una salida ante la negativa de la multinacional a seguir operándola y liquidar el último activo de 3 plantas con 550.000 toneladas de capacidad
Chimenea principal de Alúmina, bajo la niebla. AEP
photo_camera Chimenea principal de Alúmina, bajo la niebla. AEP

Era lo que parecía, una treta a ojos de la plantilla. Alcoa no quiere seguir operando el complejo industrial de San Cibrao pero, como tiene muchos compromisos firmados, en su hoja de ruta no ve mejor salida que cerrar vendiendo antes, a la espera de que el Gobierno tome posición... si es que interesa a alguien conservar la última fábrica de aluminio primario y alúmina de las cinco que funcionaron en el país. La situación era mala y aunque al ascender a la presidencia de la multinacional William Oplinger pedía flexibilidad a los sindicatos y apoyo a los gobiernos, las expectativas se han deteriorado. A la vuelta del parón festivo se espera alguna concreción más pero Oplinger es un directivo al que se le entiende mejor que a algunos políticos.

Señales sobre un fin de ciclo

La falta de inversiones en una fábrica que se encaminaba hacia la obsolescencia, las quejas por el desplome de los subsidios a la energía cuando se suprimieron los pagos estatales por la interrumpibilidad eléctrica, el alegar pérdidas y parar la electrolisis después de un conflicto laboral duro que dejó su resolución para la prórroga eran malos presagios. Estos se agravaron al fichar como presidente a un asesor de comunicación para, finalmente dejar a Alcoa España sin presidencia, retrasar el rearranque de cubas y anunciar que no reconstruirá el horno de ánodos, principal modernización que costaría más de 200 millones de euros.

La salida del socio australiano de Alúmina también dejó vía libre a Alcoa para acometer la marcha de España. Oplinger viene a soltar lastre y sanear cuentas, cerrando una veterana fábrica en Australia y poniendo a San Cibrao en el alero. Busca beneficios y "a corto plazo es difícil determinar exactamente dónde terminaremos". El flujo de caja es negativo tras más de 150 millones perdidos en 2023, quedaban 200 millones de dólares en efectivo y "no pondremos más dinero en la instalación". Oplinger habla de "racionalizar la empresa" y tampoco ve viable aluminio a largo plazo con los actuales precios eléctricos. Sin embargo, han retomado la actividad en plantas como Warrick (EE UU) que tenía medio parada desde 2022 y Alumar (Brasil), esta en sociedad con BHP Billiton y con capacidad para 460.000 toneladas.

El presidente de la empresa, W. Oplinger, dijo en varios foros que «no tiene sentido económico» reiniciar las 32 cubas de San Cibrao

Un pésimo precedente de venta

El desastre de la salida de Avilés y A Coruña, operación que todavía vaga por los tribunales y el Ere fallido sobre San Cibrao que evitaron los tribunales sobre la campana, harán que todo se mire con lupa en San Cibrao donde, además, existe una enorme responsabilidad sobre el mantenimiento y estabilidad de la balsa de residuos tóxicos de Morás. Y con la plantilla, claro. Pero el momento de esta industria en Europa occidental tampoco es muy boyante e incluso una de las alternativas que gustaba al comité de empresa, Alvance (filial de grupo indio GFC), ha ido a trompicones con fábricas como la de Dunkerque en Francia. Sin olvidar que en el sector ven a este inversor como el típico que acude "sin un duro y apalancado" a empresas con problemas.

¿Entrará la Sepi con un socio?

La intervención estatal fue la salida tanteada antes de parar las cubas. Si el Estado acudió a rescatar hace dos años la siderúrgica Celsa con una millonada del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, el regreso estatal al accionariado de Telefónica o su movilización por Talgo reforzaría el argumentario sobre intervenir o tomar parte en lo que queda de Inespal. De considerar, claro, que el aluminio primario, que comenzó a producirse en 1927 en Sabiñánigo, es también estratégico en productos con aleaciones de gran pureza que el reciclado no ofrece.

Siderúrgicas, del reciclado y la extrusión habría socios en España e internacionales para San Cibrao pero, presumiblemente, con muchos cambios en la fábrica, no solo del horno de ánodos. En realidad, Alcoa ha estado vendiendo activos desde su compra a Inespal en 1998, cuando solo rechazó una planta de conversión en Jaén. Esta es hoy viable pero las laminadoras de Amorebieta y Alicante, clientes tradicionales de San Cibrao, aún no despejaron su futuro bajo la gestión de varios fondos.

Una cadena que puede romper

Hay países que renunciaron ya desde el inicio a esta industria, uno de ellos es Japón, a donde fue el primer kilo de aluminio español hace un siglo. Otros están en proceso de dejarla pasar y es simbólica la demolición hace unos días de la histórica chimenea de la Anglesey Aluminum en una isla de Gales (Reino Unido), que en su día estuvo conectada a una central nuclear.

Los altos precios de la energía adelgazaron mucho el sector en Europa y pararon o redujeron en un millón de toneladas sobre 4,5 millones la capacidad de fábricas en Holanda y otros países. No resurge ni con los altos precios del metal en un mercado dominado por China y Rusia, cuyo metal, a pesar de la guerra contra Ucrania y las sanciones ha seguido fluyendo a los mercados mundiales a través del gigante de las materias primas Glencore.

Deslocalización
Emiratos Árabes, la meca del aluminio
España fue de los mayores productores de aluminio primario de Europa con 3 fábricas y 550.000 toneladas de capacidad instalada. A principios de los años ochenta el boom de esta industria y otras auxiliares en Asturias y A Mariña.

Una de estas, Rodabell, fabrica y mantiene equipos de fundición para Alcoa pero ha reforzado su implantación entre los recicladores para obtener palanquilla y amplió negocio en Oriente Medio. Ahora es una empresa internacional con más de 140 empleados entre España y Bahréin.

China lo condiciona todo
Alcoa sigue a la cabeza occidental en refino de bauxita, por delante de Rio Tinto o Hydro, pero China con 136 plantas y Rusia con 17 dominan el mercado mundial por delante de Canadá, Australia, India o Noruega, que tienen ocho fábricas de aluminio y alúmina.

En EE UU Alcoa cerró fábricas y busca procesos menos contaminantes, en Oriente Medio la electrolisis florece, con dos enormes fábricas en Emiratos Árabes, otra en Ma'aden (Arabia Saudita), las de Bahréin, Omán y Qatar, al calor del petróleo y la energía barata.

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Cubas reiniciadas en San Cibrao, a las que Alcoa "no ve sentido".

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