Afronta cinco años de prisión por intentar matar a una mujer con un hacha en Burela

La Fiscalía también solicita ocho años de libertad vigilada y que no pueda dedicarse a oficios relacionados con el cuidado de menores ► La procesada le dijo a la víctima: "Que te corto la cabeza, te voy a matar, no vas a salir viva de aquí"
Estación de Burela. AMA
photo_camera Los hechos tuvieron lugar en la estación de autobuses de Burela. AMA

Una acusada de intento de homicidio en la estación de autobuses de Burela con un hacha se expone a cinco años de prisión. La Audiencia de Lugo acogerá esta semana el proceso, en el que la Fiscalía propone como calificación alternativa un delito de lesiones agravadas con instrumento peligroso. Considera que concurre la circunstancia agravante analógica de anomalía por alteración psíquica.

El ministerio público señala que se compute para la pena de cárcel todo el tiempo de prisión preventiva que ya ha cumplido y que el Juzgado de Instrucción número 2 de Viveiro acordó por auto del 21 de febrero de 2023. Además, solicita que le impongan ocho años de libertad vigilada y la inhabilitación especial para el ejercicio de cualquier profesión, oficio o actividad sea o no retribuida que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad por un tiempo de ocho años.

Reclama asimismo que se le prohíba aproximarse a la perjudicada a menos de 300 metros de su domicilio, lugares que frecuente y cualquier otro sitio en que se halle, así como comunicarse con la víctima por cualquier medio informático o telemático, mediante contacto escrito, verbal o visual durante ocho años.

La Fiscalía propone asimismo que la acusada indemnice a la víctima con 900 euros por las lesiones que le causó y otros 500 por las secuelas derivadas del ataque. También pide que se indemnice al Sergas en la cantidad de 442, 29 euros.

Los hechos ocurrieron a las dos y cuarto de la tarde del 20 de febrero de 2023 cuando la procesada se dirigió a la estación de autobuses de Burela provista de un hacha y se sentó agazapada en las escaleras próximas a la zona de los baños, de los que salió la víctima. 

En el momento en que la acusada la vio, se levantó y cuando la tuvo delante le dijo: "Que te corto la cabeza, te voy a matar, no vas a salir viva de aquí" y acto seguido con intención de acabar con su vida le asestó de forma repentina un golpe en la espalda con el hacha a la altura del hombro izquierdo.

La acusada emprendió entonces la huida a su domicilio y posteriormente fue detenida por agentes de la Guardia Civil, quienes localizaron el hacha que momentos antes había utilizado contra su víctima y que escondió en el hueco del ascensor.

Cuando la víctima pidió auxilio llegó un agente de la Policía Local que no estaba de servicio para socorrerla y solicitó la presencia de los servicios sanitarios del 061 para su traslado al Hospital da Mariña.

A raíz de la agresión, la víctima sufrió una herida inciso-contusa en la escápula izquierda, que precisó para su curación una primera asistencia facultativa, puntos de sutura y diez días de perjuicio básico, así como una intervención quirúrgica. Le restan como secuelas, con perjuicio estético ligero, una cicatriz de dos centímetros en la escápula izquierda. Los gastos de la asistencia que le prestó el Sergas se calculan en 442,29 euros para dicha entidad.

En el momento de la agresión, la procesada tenía dependencia de opioides, trastorno psicótico y de personalidad por consumo de múltiples sustancias y, aún conservando juicio de la realidad, su capacidad volitiva pudiera encontrarse sensiblemente alterada, debido a su dependencia crónica a sustancias de abuso y alteraciones de la personalidad asociadas, según recoge el informe médico forense que le realizaron.